EL OREJAS.


 

orejas

En el colegio lo fastidiaban siempre por sus orejas.

Cuando en clase de historia hablaron de los nobles incas, “los orejones”, le dijeron “noble inca” y le hacían venias; hablaban bajito cuando estaba cerca, porque decían que lo escuchaba todo.

 

Se refirieron a sus orejas como “radares”, “sopladores” y le llamaban “Dumbo” en referencia al elefantito de Disney; decían que si se echaba sobre una oreja no necesitaba almohada…, ¡qué no decían!

 

Creyó que al crecer se le notarían menos los apéndices que tenía a los lados de la cabeza, o por lo menos eso le decía su madre para consolarlo.

 

Como no sucedió y siguió teniendo unas enormes orejas al crecer, se presentó al libro de Récords Guinness; luego de un largo trámite quedó registrado como “el orejón más grande del mundo” y ganó un premio.

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Publicado por

manoloprofe

Comunicador y publicista desde 1969. Profesor universitario desde 1985. Analista y comunicador político desde 1990.

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