LOS ALEGRES HIJOS DE PUTA


Antes que nada, desearles un año nuevo mucho mejor que el que terminó… Qué pena y perdónenme por empezar el año 2023 escribiendo así …

El año se anuncia con explosiones de cohetes, aullidos de perros y desde las doce de la noche hasta mucho después, el sordo rugido de las detonaciones que resuena, recorriendo todos los barrios, simula, pienso yo -que no estuve en ninguna guerra ni fui víctima de bombardeos- a lo que deben sentir quienes sí están sometidos a la vesania directa e inhumana de un conflicto bélico …

No me refiero por cierto a los fuegos artificiales legales, que iluminan el cielo con estrellas brillantes y cascadas de luces de colores, sino a esos criminales del cohetón clandestino y la “rata blanca” mutiladora y asesina, que impunemente “celebran” con la quema de pequeños explosivos ilegales, esos que provocan los incendios donde se pierden vidas y se consumen innumerables esperanzas materiales …

Esos pirotécnicos fabricados a la buena de Dios, en covachas escondidas o en habitaciones que esconden y disimulan su mortal contenido. Es a esos a los que me refiero, a lo abiertamente ilegal en fabricación hechiza, venta y compra culpables que disfrazan la delincuencia, con ropas de alegría y de celebración …

Es sintomático escuchar desde las doce de la noche, las sirenas de los bomberos que acuden uno tras otro y en diferentes zonas de la ciudad para sofocar los incendios provocados por la irresponsabilidad asesina de unos hijos de puta que creen que la muerte es diversión y lo peor es que no se dan cuenta hasta que resulta muy tarde …

El año nuevo empieza con incendios y destrucción, como en la guerra. Una guerra donde el enemigo es la estupidez de algunos peruanos.

Imagen: https://es.dreamstime.com

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DUELO DE JIGANTES


La jiga es un baile de origen irlandés, de ritmo muy acelerado y también, el nombre se escribe “giga”, pero entonces el título de este articulito sería “Duelo de Gigantes”, que es una película con Marlon Brando y Jack Nicholson, dos verdaderos gigantes del cine, lo que da sentido al título del film y que seguramente eso decidió la elección de ambos protagonistas.

Pero después de aclaraciones –necesarias para justificar el uso de la “J” en este título- volvamos al baile, pero esta vez al baile/duelo que vienen protagonizando incansablemente el Ejecutivo y el Legislativo peruanos, que de ninguna manera son gigantes sino minúsculos personajes que se mueven aceleradamente, en una competencia boba y que francamente, ya cansa, por lo repetitivo y tedioso: dan vueltas en círculos, cruzándose a veces, mezclándose de vez en cuando, agarrándose a puñetes, patadas  y… ¡Ni siquiera entretienen!

Algunos-los más- “bailan al son que les tocan”, que no es otra cosa que el tintineo de las monedas y el “run-run” de los billetes que meten apurados en sus bolsillos; mientras tanto, el país se desarma, los ciudadanos, cansados de lo mismo, caminan entre escombros en busca de un Perú, que, a pesar de sus problemas, era un país. Ahora sobre las ruinas, la polvareda que levantan los pies de los bailantes, no deja ver y uno se tropieza, cae, y maldice a la oscuridad polvosa, a los “jigantes” y a la señora o señorita –esa de antiguo oficio- que los parió.

Imagen: https://es.123rf.com

LAS RAYAS DEL DIABLO


En la época medieval, no se usaban las rayas en las prendas de vestir, y hacerlo podía significar prisión o la muerte porque se creía que el diablo lo vestía ropa rayada; la ropa a rayas, en estaba reservada para las personas rechazadas y segregadas por la sociedad, como los lisiados, las prostitutas o los leprosos…

Sin ir muy lejos en la Historia, incluso en un año tan cercano como 1925, el papa Bonifacio VII, prohibió a las órdenes religiosas el usarlas en su vestimenta…

Tal vez por esa asociación demoníaca/segregacionista, la ropa rayada ha sido vestida también por los delincuentes y asesinos, prisioneros de las cárceles, supongo que porque además de servir como identificación de la condición de encarcelado, era útil para identificar a uno de estos a simple vista, incluso entre una multitud …

Definitivamente, cuando el diablo mete su cola… ¡Hasta las rayas pagan el pato!

Fuentes: “Historia incomprendida”, https://www.youtube.com,

https://kormeshka.ru/es

Imagen: https://www.pngwing.com/es

DEMOLER, DEMOLER, DEMOLER, DEMOLER…


La canción de “Los Saicos”, “Demolición”, cobra una actualidad inusual en el panorama nacional –en el político, especifiquemos- porque su letra, lo único que dice es “Ta- ta-ta-ta, ya-ya-ya-ya-ya. Echemos abajo la estación del tren. Echemos abajo la estación del tren. Echemos abajo la estación del tren. Echemos abajo la estación del tren. Demoler, demoler, demoler, demoler”, y a un monótono, poco imaginativo etcétera, al que solamente se le añade: “Nos gusta volar estaciones de tren, ye, ye, ye, ye. Ye, ye, ye, ye”, para repetir incansablemente el sonsonete …

Es que, para demoler, no se necesita ninguna imaginación: únicamente explosivos y fuerza bruta. Eso es lo que estamos viendo y viviendo día a día en nuestro país. El “espectáculo” deplorable de un ejecutivo, un legislativo y una ralea (no “clase”) política, todos unidos en una alegre y feroz destrucción de las instituciones y de todo lo positivo que se ha ido logrando con el esfuerzo de los ciudadanos. Los verdaderos, no ellos, los malditos destructores …

Hacia donde uno mire, todo es polvareda, ruinas, cascotes y desechos; el ruido atronador de las explosiones, ensordece y lo único a lo que se atina, en un acto reflejo, es a cerrar los ojos, taparse las orejas, contener la respiración y no abrir la boca, esperando –sin muchas esperanzas- que el polvo, el ruido y los fogonazos, que estos apátridas, deleznables e insanos (iba a decir malnacidos bellacos) producen, no nos conviertan en puré.

Imagen: https://www.freepik.es

METÁSTASIS


La metástasis ocurre cuando las células cancerosas se separan del lugar donde se originaron, y forman tumores en diversas partes del cuerpo; la enfermedad se expande, avanza y lo va tomando todo…

Creo que es lo que sucede con la corrupción en el Perú – que es muy antigua- pero que ahora se visibiliza y avanza rápidamente, a nivel de gobierno, y en otros niveles, haciéndose evidente y mostrando su peor cara, que es la de la impunidad, para delatar lo que estamos viviendo en estos tiempos oscuros…

El señor Castillo, nuestro presidente –mal que nos pese, lo es- y su primer ministro dicen que los “otros” robaron y “sobre eso, nadie dijo ni hace nada”, refiriéndose a los otros presidentes, a quienes integraron sus gobiernos y a una supuesta inacción, cuando uno de esos mandatarios tiene orden de extradición, otro está confinado en su casa con prisión domiciliaria, un tercero cometió suicidio cuando, al parecer, se vio perdido y el otro está enjuiciado; hay investigaciones abiertas y sentencias para varias personas de sus entonces entornos gubernamentales…

Con estas afirmaciones –por demás temerarias y engañosas- pretenden la victimización, el “a ellos no les pasa nada, pero a nosotros –porque somos del pueblo- nos acusan de todo”, como si los demás no fuéramos ese pueblo peruano, que vio sus esperanzas pisoteadas, por alguien que se juraba –y se jura- “diferente” y parecía encarnar al hombre corriente, al peruano de a pie…

Un grupo de señores que se esmera cada día, en las plazas y con discursos bombásticos, en establecer una diferencia: un “nosotros” y un “ellos”, donde el “mal” -o sea “ellos”- está del otro lado, y ataca vilmente a los “buenos”, o sea a ese “nosotros”; así dividen al país, “agudizan las contradicciones”, en un remedo “comunista” que no es sino manipulación pura y dura, para obtener sus fines y encubrir sus conductas, por lo menos, sospechosas, si no delincuenciales …

Metástasis… ¿Enfermo terminal?

Esperemos que no, que el Perú pueda salvarse, aunque maltrecho, y logre remontar, para que lo que ahora ocurre, forme parte de la Historia; esa, que las generaciones que vendrán, tomen en cuenta para no repetirla.

Imagen: https://www.gaceta.unam.mx