LA CURIOSIDAD MATÓ AL GATO.


pulsador-rojo

Le llamaba la atención el botoncito rojo que estaba en la consola entre teclas negras y comandos de subir y bajar;

Nunca se había atrevido a tocar nada y le habían pedido que no limpiara la consola.

 

El día que no pudo resistir más y apretó el botón rojo, primero se apagaron las luces y lo último que sintió fue el miedo a la oscuridad.