POZO CON P DE PODER, P DE PLATA, P DE PORTUGAL,P DE PODREDUMBRE… Y M DE —–


 

ayacucho

 

 

 

Me da vergüenza escribir este post, pero ha sucedido que el ciudadano Adriano Pozo ha sido declarado inocente de los cargos de intento de feminicidio y violación que se le presentaron por algo que hizo y todo el mundo vio, porque se hizo viral el video que registraba el instante cuando, en la recepción de un hotel de Ayacucho, totalmente desnudo, arrastraba por el suelo a la abogada Arlette Contreras, jalándola del cabello; el momento era parte de toda una serie de maltratos físicos y violencia desatados por este energúmeno contra quien fuera su pareja.

 

La escena, repetida miles de veces en los medios y las redes sociales, despertó la indignación de quienes la vieron; la historia de esta agresión, la posterior denuncia y el clamor de la gente, hicieron que el individuo fuera a juicio, el cual resultó en una pena irrisoria; vino la apelación a esta sentencia y un nuevo juicio, que demoró UN AÑO para materializar una resolución, absolvió a este “hombre”, según dijo el abogado que lo defiende, por “falta de pruebas” y mediante el “testimonio de 31 testigos y más de 69 audiencias”.

 

Bueno, ahí está: Pozo no acudió a la lectura de “sentencia” que, según declaró el abogado Juan Carlos Portugal fue “justa y valiente”; el país entero asistió totalmente desconcertado a este “acto de justicia” que lo mínimo que demuestra es podredumbre…

 

La fiscal ha apelado y sin embargo Arlette Contreras tendrá que seguir sintiendo lo inenarrable, reviviéndolo y sufriendo la re-victimización que supone contar o escuchar por enésima vez lo ocurrido con ella, porque a un colegiado de “jueces” se le ocurrió que sus denuncias no tenían fundamento (a pesar de la existencia del video); pero los “jueces”, sí fijaron una reparación civil de cien mil soles, porque tal vez creen que la plata “lo arregla todo” ; por supuesto que el abogado Portugal apeló, con la lógica de que si su defendido era inocente, no tenían por qué fijar una reparación civil.

 

Los pronunciamientos a favor de Arlette Contreras, símbolo de la masiva campaña “Ni Una Menos” y que fue felicitada hasta por el Presidente de los EEUU y su esposa, poniendo la lucha de Arlette Contreras por lograr Justicia como ejemplo, están en todas partes; pero la “justicia” peruana, en una muestra más de su “independencia y valentía”, diría yo que de una podredumbre que hiede, decidió que el agresor era en realidad una inocente paloma.

A veces el poder, la plata y ciertos abogados son (con perdón de los profesionales del Derecho que sean honestos) una mierda.

 

 

Foto: ATV televisión.

 

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EL SER HUMANO PONE EN PELIGRO LO QUE ÉL MISMO HIZO…


He visitado en mi país, Chan Chan varias veces y he sido testigo de cómo hay grandes esfuerzos de conservación que se suelen estrellar en la estupidez de algunos que graban sus nombres , fechas, mensajes u otras tonterías en los muros de este inmenso monumento histórico, creyendo que así la posteridad se acordará de ellos: y sí que lo hará, porque están pasando a formar parte de la historia mundial de la infamia.

 

😦  😦

Manolo.

 

foto:peru.com

 

a través de Ruinas de Chan Chan

¡ANTONIA O ANTONIETA?


 

ENRIQUE FIDEL, MERCEDES Y MARÍA ANTONIETA DEL SOLAR GARMENDIA.

En la parte de atrás de esta antigua fotografía en la que está mi abuela y mis bisabuelos por parte de padre, reparo que el nombre de ella está como María Antonieta y no Antonia (como yo creí que se llamaba) y ayer puse en mi post “La Cajita”; sin embargo estoy casi seguro que le decían Antonia y así lo supe siempre, tal vez para diferenciarla de mi madre que se llamaba también María Antonieta, pero a la que siempre le dijeron “Tony”.

 

 

La información está escrita con la letra de mi padre y  se nota que está hecha cuando siendo él ya mayor, porque ha usado un “plumón” o marcador fino para ello y esos instrumentos de escritura aparecieron cuando yo tenía varios años ya; quizá parezca rara la mención y poco relevantes los detalles, pero es que los recuerdos son así: el uno trae al otro y de pronto nos encontramos hurgando entre los tesoros del pasado.

 

 

Por ejemplo, veo a mi padre con su camisa blanca, se ha quitado la corbata y está en el sillón verde reclinable, descansando de un día de dictado de clases en la UNI (Universidad Nacional de Ingeniería), poco antes de cenar; tiene el diario sobre las piernas, el televisor en blanco y negro sintoniza el noticiero de la noche y Raúl Ferro Colton pasa revista a los sucesos recientes; en el bolsillo de la camisa de mi padre está asomando ese “plumón” azul que junto con su pequeña regla de cálculo alemana, “K & E” enfundada en cuero, lleva a todas partes.

 

 

Esa, como todas las noches, cenaremos los tres y al café, que mi madre no toma, sustituyéndolo por una infusión de manzanilla sin azúcar, contaremos historias, tal vez emerja un álbum de fotografías y el tiempo pasará recordando y mi padre mirará a los ojos de mi madre y en ese encuentro mudo se dirán muchas cosas bonitas, que no está bien que escuche porque no tengo edad y seguro no las voy a entender…

 

 

Sin embargo, la foto, motivo de este post, que provoca a la mente recordar, soñar, perderse en tiempos idos, es testimonio gráfico de una época y fue tomada en el Cusco: allí posan para la eternidad mis  bisabuelos, Enrique Fidel del Solar y Mercedes Garmendia junto con mi abuela,  María Antonieta del Solar y Garmendia (lo escribió mi padre en el reverso de la foto) y debe ser a fines de 1890, porque mi abuela no está todavía casada (mi padre nació en 1903) y tal vez sea una fotografía que retrate a los tres juntos algo antes del matrimonio de su única hija…

 

 

 

Fotografía: Circa 1890. Fidel Enrique, Mercedes y María Antonieta (Antonia) del Solar – Garmendia.  Cusco, Perú.

LA CAJITA.


CAJITA DE TETÉ

Pequeña, antigua, indudablemente fina, con quién sabe cuántos años, hecha de madera delgada, forrada por fuera con lo que parecía cuero de color guinda que mostraba arañazos de uso, y las iniciales “A. S”  grabadas en la tapa; le di vueltas y curioso, imaginé…

 

 

Las iniciales “A.S”  grabadas en la parte de afuera podrían corresponder a las de mi abuela paterna, Antonia del Solar, porque no sé si ella exactamente, pero sí su familia, había vivido en París, donde se fuera a radicar dejando el Cuzco y la hacienda inmensa cuya “capital” era lo que hoy es el pueblo de Lucre; estas son cavilaciones mías, hechas uniendo lo que mi padre me contaba, porque ciertamente la cajita no tenía más señas ni conozco su historia pasada; solo sé que la tenía mi hermana mayor, Teresa o Teté como le decíamos todos – sus hijos incluidos (con ese arequipeñísimo “la” antecediendo al nombre)- que falleció a los ochenta y cinco años, unos días antes de cumplir uno más hace solo unos meses.

 

 

Teté ya casi no salía, comía casi nada, era divertida, amable, aguda y caprichosa; mi hermana era de esas personas que uno encuentra una sola vez en la vida…

 

 

La cajita –porque de eso se trata esta historia- llegó a mis manos porque mi sobrina, que se encargó dolorosamente de ordenar todo lo que Teté tenía en casa, para repartir entre sus dos hermanos y ella misma los recuerdos de toda una vida, donar libros, muebles, electrodomésticos y menaje; la casa, por decisión de los tres hijos se cerraría para después venderse.

 

 

Teresa María, mi sobrina, me trajo de recuerdo la cajita y al abrirla,  encontré que tenía dentro una fotografía tamaño “carnet” en blanco y negro  de Teté…; luego de la sorpresa que me llenó de recuerdos que se agolpaban rápidos, vi  que la tapa estaba forrada por una especie de seda guinda con las palabras  “Ch. FONTANA  & Cie.   PALAIS ROYAL  96 a 98   PARIS” impresas en dorado y en la parte inferior con terciopelo, ligeramente levantado que tenía cuatro ranuras, para exhibir el contenido que habría sido un juego de tres joyas: anillo, aro y un par de aretes…

 

Guardo celosamente la cajita que en alguna época contuvo un juego de joyas que mi hermana heredó de nuestra abuela Antonia y que ahora guarda para siempre una joya mayor: el retrato de Teté.

 

 

 

NO RENDIRSE JAMÁS.


El vídeo de este post me arrancó lágrimas.

Verlo hasta el final hace que agradezca…y reflexione…

Por favor, véanlo y feliz Día de la Amistad, una palabra que se escribe siempre con mayúscula.

Manolo.

 

a través de …fragiLidad…