LA HORA DE ALMORZAR


 

LA UNA. 

Lo escribí alguna vez: la hora de almorzar era la “Hora del Almuerzo”. Mucho más que sentarse a una mesa y consumir comida; mucho más que comer cualquier cosa a los apuros; muchísimo más que una pausa en el trabajo o un alto en la tarea.

Era el momento en que diariamente se reunía la familia y compartía, no solamente la comida, sino el estar juntos, el ser esa pequeña célula social, esa especie de pequeña compañía que lo podía todo. Poco a poco se fueron relajando las costumbres y se fue yendo la gente, porque unos se morían y otros se iban lejos; la costumbre fue desapareciendo y a veces se comía un sándwich en la oficina o se iba a un restaurante cerca de ella para no “perder tiempo”; la “Hora del Almuerzo” con mayúsculas y significado fue desapareciendo y se convirtió en una hora más, por casi nadie compartida.

De pronto, con el tiempo que ha pasado, la “Hora del Almuerzo” ha regresado y hace unos años somos dos los que religiosamente nos sentamos a la mesa a eso de la una de la tarde. Damos gracias porque tenemos qué comer y pedimos por los que no lo tienen. Luego, Alicia y yo no es que hablemos un montón, pero sentimos que estar haciendo lo mismo nos une un poquito más.

Somos dos y tratamos de respetar siempre ese instante común; de pronto, en medio del tráfago de los días parecerá una tontería, pero para nosotros resulta importante. Tal vez sea el recuerdo de su casa y la mía; el de otros tiempos que, mirados desde lejos, nos parecen mejores. No lo sé, pero esta aparente banalidad me parece importante.

TARANTELLA


Tarantella 1

 Estoy escuchando canciones por Renato Carosone*, que tengo en un CD. Son material musical que bajé hace muchos años (casi 20) de la Web y almacené en mi computadora, para luego copiar en discos compactos. Así me hice de mucha música que me trae recuerdos y que acompaña…

Mencionaba a Renato Carosone y entre sus interpretaciones está Tarantella, esa alegre melodía a la que la tradición popular dice provenir de tarántula, una araña muy común en la zona mediterránea. En realidad, tal vez el nombre provenga de Tarento, en Apulia. Es un baile tradicional, muy popular en la parte sur de Italia (Puglia, Basilicata, Calabria, Abruzzo, Molise, Campania y Sicilia) que tiene un movimiento vivo, que se acompaña de canto. Parece ser que en la Edad Media se creía que bailar el solo de la tarantela, imitando al acto de espantar a la araña, curaba una locura que se producía, supuestamente, por la picadura de la tarántula. Se cree también que el movimiento del baile simula la técnica de apareamiento del animal.

Toda la información anterior está en Wikipedia y allí me llevó mi curiosidad; ya antes había oído el asunto de la tarántula y mi italiano macarrónico traduce tarantela como tarantulita o pequeña tarántula, cosa que verdaderamente no sé y mis amigos italianos o de origen itálico perdonarán; a veces el atrevimiento es mucho…

Sea como sea, siento a la Tarantella alegre y aunque no entiendo casi nada (nada en realidad) del dialecto napolitano en que canta Carosone, me vivifica cada vez que la escucho.

Al bajar las fotografías que ilustran este post, me encuentro que la tarántula se llama “oficialmente” Svartvit Tarantella, lo cual tal vez eche por tierra mi presunción idiomática sobre lo de “tarantulita”. No lo sé en realidad y es una de las incógnitas más que atesoro, para alguna vez buscar la respuesta y sentir el placer de saber un poquitito más.

 

RENATO CAROSONE

*Renato Carosone (1920 – 2001): Uno de los más importantes cantantes de la canción napolitana en Italia y uno de los principales intérpretes de música pop de la posguerra.

Svartvit Tarantella 

LA RISA DE MI PADRE


 

PAPY RIENDO.

Mi padre, cuando era soltero

(me contaba mi madre)

usaba en la solapa un pequeño esqueleto

que después nunca vi.

 

Lo usaba, siempre según mi madre,

porque de chico un médico

le dijo que tenía

el corazón muy grande;

que eso era malo y

podía morirse.

 

Entonces, como recordatorio,

se prendió en la solapa

la imagen de la muerte.

Vuelvo y repito

que yo no vi tal cosa;

al contrario: la risa

de mi padre era lo más lejano

a morirse que jamás existió .

 

Yo creo –ahora estoy seguro-

que al buen Manuel Enrique

le enseñó su Tony

a reír de la muerte,

Sonriendo se fue

hace muchas mañanas

a esperar que ella, mi madre,

lo acompañe

para seguir riendo

de la muerte,

porque estaban juntos

al final,

en la Vida por siempre.

 

 

2.5.2016.

 

 

MANOS


 

MANOS.

Tal vez la poesía

se me escapa de las manos

ahora que han pasado los años

y el camino se demostró difícil.

Caminé, subí cuestas y contemplé

los valles prometidos;

bebí del agua de sus ríos

que después vadeé

para seguir andando.

Fue al mirar el cielo

que se iba cubriendo

de negruras

cuando supe que vendría la lluvia

y mojaría

todos los mañanas.

Mucho tiempo después

volvió a brillar el sol

sobre un paisaje extraño

y seguí caminando

sin fijarme que todo

había cambiado.

Quizá la poesía

se me escapó entonces

y es desde ese momento

que la ando buscando.

28.4.2016.

BUMBUM… BOOM!


 

BUMBUM 

Milena Santos es la esposa del recientemente nombrado Ministro de Turismo de Brasil. No tuvo mejor idea que posar para una serie de fotografías personales y sugerentes en el despacho del ministro (algunas abrazándolo) y permitir que se exhiban en las redes sociales, donde pronto se viralizaron.

Hasta aquí nada diferente a lo que alguien exhibicionista hace.

El problema es que es la esposa de un Ministro y que es ampliamente conocida en Brasil gracias a ser una ex Miss Bumbum

Creo que su poco seso es inversamente proporcional a su belleza, porque ciertamente no se trata de que sea una modosa monja, pero flaco favor le hace a su marido como Ministro de Estado con el hecho y de paso al Gobierno brasileño que está inmerso en escándalos, luchas judiciales y amenazas de vacancia presidencial.

Es una verdadera “metida de pata” y no sé si el Ministro Teixeira esté muy de acuerdo con que sus fotos se hagan virales en la Web, ni las de su esposa, claro.

Está probado que las redes sociales son una tentación universal y también una trampa que puede ser mortal.

esposa-del-ministro-de-turismo-de-brasil-causa-furor-con-sus-fotos-494990

 

 

A MODO DE POEMA


mensaje-en-una-botella

Una botella al mar.

Esperanza navegante

pulida por las arenas legendarias

y acariciada por los vientos

de las novelas de Salgari.

Brillo que se confunde

con los peces curiosos;

juguete de toninas,

botella, transparente prisión

engarzada y a la vez viajera

en el inmenso océano.

Mensaje leído por estrellas,

encontrado por

cangrejos corredores,

olvidado de fecha,

inútil pasajero

de la vitrificada transparencia.

Botella al mar.

Perdida en las corrientes,

esperanza flotante

entre el cielo

y el agua.

Sueño.

21.11.95.

TRABAJO NOCTURNO


LUZ DE LINTERNA.

 Tenía quince años y a veces salía tarde, por las noches, sin que su madre se diera cuenta. Durante el día caminaba las calles mirando para un lado y otro distraídamente, hasta que ubicaba el lugar. Volvía un par de días después, ingresaba a la tienda y lo miraba todo con aire de comprador; si se le acercaba algún dependiente, agradecía para decir que sólo miraba y estaba un rato más antes de irse. Si el sitio le parecía adecuado, volvía en una tercera ocasión y aprovechando el silencio de la madrugada, cortaba los candados o forzaba la puerta y una vez dentro llenaba su mochila vacía de lo que creía que podría vender. Todo no le tomaba sino unos minutos; después salía y se iba caminando hasta la casa. Lo que temía era que lo atraparan una de esas veces y dejar sola a su madre.

Entraba despacito e iba a su cuarto; dejaba la mochila en un armario y se metía en cama.

En la nueva mañana, iba hasta uno de los puestos que compraban cosas y regresaba con billetes.

Hoy día me pagaron” le decía a su madre, que creía siempre que trabajaba como conserje o vigilante y le daba la mitad de lo obtenido.

Una mañana, su madre no se despertó y él supo de inmediato que en su próximo robo no  importaría nada que lo atraparan.