TODO LLEGA.


 

PITBULL 2

Espera a que te toque el turno”, le amonestaba su madre y él le preguntaba que si el turno era un animal.

 

Pasaron los años y a un perro que le regalaron le puso “Turno” por nombre, recordando la anécdota de su infancia; lo que no imaginó fue que cuando creciera, “Turno”, desconociéndolo, le mordería en la cara.

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Lo que besa la memoria


LA TERNURA HECHA LETRAS… ¡Muy hermoso! 🙂

SENDERO blog

marip

Jugué con canicas, trompo, balero y carritos de madera. Me gustaba caminar bajo la lluvia y brincar sobre los charcos; ver las mariposas que iban revoloteando y otras marchaban como soldaditos sobre las flores que abrían después de la lluvia.  Lo mejor lo daba mamá: besos, abrazos sin ton ni son; café con leche por la mañana y pedacitos de harina que cocía en su estufa de petróleo. Ella decía que eran gatitos y yo me abrazaba a sus piernas.

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CALIENTABANCAS.


 

BANCA

Hacía honor a su apodo, “el calientabancas”, porque estaba todo el tiempo posible sentado; se paraba para volverse a sentar o para ir al baño.

 

Solamente para dormir se echaba y lo hacía doblando las piernas en una posición que simulaba la de sentado; era su costumbre nocturna.

 

Le hacían bromas diciendo que iba a tener problemas con el ataúd cuando se muriera porque no los fabricaban en forma de silla.

 

Él escuchaba, miraba y no decía nada.

 

Hacía mucho que había decidido sentarse a esperar que sucediera, pero el fin del mundo no tenía cuando llegar.

 

(Imagen tomada de Internet)

¡AVANCEN HERMANOS!


 

 

AVANCEN HNOS.

El guachimán no deja pasar a la señora y dice que “mayormente desconoce”.

 

La funcionaria de la ventanilla no se ocupa de atender porque está “ocupada” chateando por su celular.

 

El chofer del microbús choca causando un accidente, porque la música salsa que puso a todo volumen en la radio, no le dejó escuchar el pitazo.

 

El alumno no entiende lo que dice el profesor en la clase porque está pensando en la juerga del viernes.

 

El cachinero vende “baratito nomás” el medicamento al que borró la fecha de vencimiento.

 

El cocinero del restaurante le echa más agua al caldo para que “alcance”.

 

“¡Avancen hermanos!” grita el mayordomo de la cuadrilla de cargadores del Señor de los Milagros.

 

 

LA PRIMERA INTENCIÓN.


 

 

ESCRIBIR

Mi primera intención sobre los acontecimientos políticos locales, fue escribir sobre ello; creí que mejor era esperar un poco para mirar más ampliamente el panorama y no actuar como el relator que tiñe su crónica con opiniones.

 

Entiendo la urgencia que vi en ciertos reporteros de televisión por obtener inmediatamente datos que pudieran ser primicia, porque ese es su trabajo y se desgañitan por hacerlo aunque a veces parece que no se dieran cuenta de que no obtendrán respuestas porque todavía no las hay.

 

También me resulta corriente que si a un “personaje” (nótense las comillas y la letra cursiva, por favor) se le pregunta algo, este no quiera parecer poco enterado y dé su opinión aunque esté absolutamente en babia y posiblemente su manifestación sea una repetición de la repetidera.

 

Creo que la situación política en el Perú es lo bastante grave para opinar sin ton ni son, hablar por hacerlo y contribuir a un caos que debería a toda costa evitarse, porque a buenas o malas actuaciones, poses desafiantes, insultos y palabras soeces debe enfrentarse una reflexión que implique ese compás de espera necesario.

 

Lo digo, no porque mi opinión importe a nadie, sino por la sencilla razón de que aprendí que los impromptus no llevan a nada, sino a enredarse uno mismo.

 

No hay que llorar ni clamar por la leche derramada si la vaca todavía no ha nacido.