CARCAMAL


CARCAMAL

Carcamal.

(De cárcamo).

  1. m.coloq. Persona decrépita y achacosa. U. t. c. adj. U. m. en sent. despect.

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Cárcamo.

Cárcamo (en euskera y oficialmente Karkamu) es un pueblo y concejo perteneciente al municipio de Valdegovía en la provincia de ÁlavaPaís Vasco (España). Su nombre podría estar relacionado con cárcamo, que es una de las partes de un molino hidráulico, aunque no hay constancia de dicha actividad industrial en el lugar.

Decirle carcamal a alguien es tratarlo de decrépito, viejísimo, achacoso e inútil. Se usa también carcamán, que en Argentina, Perú, México y Uruguay tiene además la connotación de anciano o anciana de mal genio.

En España se usa carcamal, es decir de Cárcamo. Y Cárcamo es un pueblo vasco. No lo sé ciertamente, pero ¿a los naturales de Cárcamo se les llama “Carcamarqueses” o “Carcamarcanos”?. No creo que sea carcamales.

El asunto es que “carca” en América puede ser una olla en la que se cuece la chicha para su fermentación, o una persona con ideas retrógradas y también lo usábamos, cuando chicos, como sinónimo de mugre. Para adicionar, H.P.Lovecraft (“Los Mitos de Cthulhu”) escribe un cuento titulado “Un habitante de Carcosa”.

Sé que me estoy yendo por las ramas, pero una cosa lleva a la otra y ésta a otra y así…

El asunto es que se usa carcamal o carcamán como un insulto suave. Por lo menos así lo veo yo (y de repente nadie más lo ve así).

No soy filólogo ¿se nota?

¿LA AGARRÓ LA “NEVADA”?


FOTO LA REPUBLICA PE

La “nevada” es ese malhumor repentino, y dicen que inexplicable, que afecta a los naturales de Arequipa.

La señora Solórzano, presidenta del congreso, es natural de la ciudad del sur y por su investidura tiene inmunidad, pero  no funciona contra la “nevada”.

Ha habido un incidente confuso, por el cual pareciera que se violó la oficina del congresista García Belaunde. De inmediato, la señora Solórzano destituyó al jefe de seguridad del congreso, un coronel (retirado) EP, apellidado Loyola.

Resulta que se han hecho investigaciones policiales que concluyen en que no hubo intromisión, delictivamente subrepticia, al despacho del congresista García Belaunde.

Resulta, que el coronel (r) Loyola, ingresó con la policía a la oficina y puede dar fe de las pesquisas.

Resulta que el perjudicado es el coronel (r) Loyola, al que la arequipeña señora Solórzano, presidenta del congreso, echó de su puesto (parece que por medio de un tuit).

El coronel (r) Loyola se queja de no haber recibido ninguna comunicación oficial sobre su cese, e inclusive de no haber hablado con la señora Solórzano sobre el tema.

Parece que la señora Solórzano estaba en Arequipa cuando esto ocurrió.

Al parecer, a la señora Solórzano, arequipeña ella, en su Blanca Ciudad, la agarró la “nevada” y el que pagó el pato fue el coronel E P (r) Estuardo Loyola Machado.

Muy malo este remedo fallido de Watergate, que tiene todo el aspecto de un watercloset.

Cosas de la “política” peruana.

Foto: “La República .PE”

NUEVO TEMA MUSICAL EN “EL ÚLTIMO PASAJERO”


ROACH

El calor intenso propicia la aparición de cucarachas y la mejor manera de exterminarlas es comérselas. La receta la ha dado, con demostración y todo, el programa de televisión “El último Pasajero”, de canal 2 TV (“Latina”), que ofreció la nutritiva receta de “Ensalada Cuca”.

No hay que preocuparse por las apariencias desagradables, porque como dicen los “animaldores” (no animadores) de ese programa, el ingrediente principal del fresco plato veraniego, son unos limpios animalitos criados especialmente, en condiciones sanitarias seguras (nada que ver con las que pueden andar por los sanitarios, vulgo “wáteres”), biológicamente compatibles, de una textura “crispy” o crocante y que han sido convenientemente cocinados.

Total, tanto lío cuando en otro programa cultural los participantes lamían axilas y pies (¡qué asco, sobacos y pies humanos!).  Un viajecito a Cancún con la collera promocional, vale pasar la prueba aunque a uno no le guste la lechuga.

Ante la ola de comentarios, se ha decidido que el tema musical del programa será “La Cucaracha”, en homenaje sonoro al ínclito insecto. ¡Que viva la basura!

CON F DE FACTURA…, DE FISCAL…, ¿Y CON F DE FALSO?


Red pencil marking an F on paper close up. Image shot 2009. Exact date unknown.

También podríamos citar más palabras con “F”: fraudulento, fechoría y feo.

La última palabra es el aspecto que tiene el descubrimiento del asunto en el que al parecer tiene participación  el ex Fiscal (va una “F” más) de la Nación. Una raya más en la piel impenetrable de alguien que lo niega todo. Todo lo que sea en su contra, por supuesto.

El asunto de las facturas (otra “F”) de un restaurante que al parecer solo existe en el papel, no es que trascienda por el monto en dinero,  porque se trata de unos 11 mil soles repartidos entre mayo y diciembre del 2014 (un poquito excesivo para una persona), sino porque parece la manera de sacarle la vuelta a una rendición de gastos oficialmente imprescindible. Esta sería una fechoría (seguimos con las “F”) adicional  -de poca monta frente a otras-  de quien con cara de palo argumenta y dice que todo son patrañas, fabricadas (“F” feroz) ad hoc, para dañarlo a él.

La lista de “hazañas” es grande, pero su habilidad para caminar por cornisas y no proyectar sombra es muy grande también.

Lo de las facturas puede terminar pasándole la factura.

Solamente para finalizar, aquí hay dos “F” más: forúnculo, que es un grano superlativo y que si se presiona, salta el pus, que tiene un olor fétido. Como toda esta cosa.

RÍO AMARILLO CONTRA RÍO VERDE


RIO VERDE

Tal vez no debería seguir ocupándome de un tema que yo mismo he mencionado varias veces y los medios tratan extensamente. Pero creo que es necesario hacerlo porque las tropelías del actual alcalde de Lima siguen en aumento; tanto que su última “hazaña” (contabilizada al menos) busca desvestir a un santo para vestir otro (que no resulta tan “santo”).

El proyecto “Río Verde” que estaba financiado y que no                                                                                                                 solo embellecería varios distritos además de Lima, sino que daría a un grupo de familias de Shipibos un lugar digno para vivir, diferente al ambiente tugurizado y pobrísimo donde habitan, no se ejecutará.

En su lugar by passes de cemento empiezan a construirse sin que los respalde proceso administrativo alguno. No tiene esta “obra” financiamiento, ni parecería tener otra razón que el avance amarillo y su guerra mortal contra el verde.

No solo es un combate de colores sino la lucha entre lo que se debe hacer, está planificado y se necesita y la improvisación con tufo revanchista que beneficiaría, en principio, a un amarillista más, dueño de una universidad.

El alcalde avanza, sordo, ciego y mudo como una topadora de destrucción civil. Se va a otro país cuando tendría, por decencia tan solo, que dar explicaciones y le carga el cadáver a su enterradora favorita.

Mientras tanto el cemento ilegal deja sin Verde a Lima y no importan los gritos, la ciudad, las protestas. Lo único que faltaría es que el cemento de marras que va a utilizar, fuera  teñido de amarillo. Así completaría su faena.

EL CONDORI NO PASA


STOP

Parecería una broma de Condorito, pero lo que dijo o trató de decir el congresista (¿?) Condori, es en realidad trágico.

Muestra como detrás de máscaras y explicaciones se esconde esa tremenda realidad que avergüenza.

Citar a un asesino y a sus prácticas tomando como ejemplo su accionar, puede sonar estúpido, pero revela un modo de pensar (¿?). Un retorcido modo que hace alarde de simpleza y sin embargo rezuma intolerancia. El eco bobo de una cacofonía que hoy agita pancartas y que mañana, para hacer prevalecer sus “razones”, matará.

El Cóndor pasa”, originalmente, es una melodía sin letra; Rubén Condori es un incitador sin atenuantes. El país no puede permitirlo.