EL MUG.


 

MUG TRIBI

Se sirvió un café y lo dejó en la mesita, frente al sillón, para ir a buscar el libro que estaba leyendo; cuando volvió, acomodado en el sillón, fue a dar un sorbo, distraído y… ¡el mug estaba vacío!

 

Regresó a la cocina y de la cafetera se sirvió otro; caminó hasta su refugio lector, dejó nuevamente el café en la mesita baja, se arrellanó con el libro entre las manos y buscando el marcador que señalaba la página donde se había quedado, empezó su lectura y se olvidó del café; cuando lo recordó y pensando que estaba frío, decidió calentarlo pero al tomar el mug, vio que estaba vacío.

 

Se intrigó, y al mirar el fondo del recipiente percibió lo que eran restos de café; curioso, olió y era indudable el aroma a la bebida oscura que él tomaba sin azúcar.

 

De pronto se fijó que el mug que estaba usando era el que había sido de su suegro, el bromista, al que le gustaba tanto el café; el asunto era que don Jacinto tenía de muerto un mes.

Anuncios

MACETAS.


 

MACETAS

Cuando había decidido vengarse, no se le ocurrió que algo podía salir mal; eso pensaba en la cama del hospital donde estaba y al que le llevaron los bomberos cuando lo recogieron en la calle esa noche, porque se había caído al tratar                     –equilibrista no era- de orinar en las macetas de esa vecina, la vieja odiosa del departamento contiguo.

CUANDO NO PARÓ DE LLOVER.


 

lluvia

La lluvia no paraba de caer; era un verdadero diluvio y dio gracias en silencio porque le avisaron.

 

Había llegado un señor y le previno; al principio no entendió bien, pero cuando le dijo lo que tenía que hacer, a pesar de calcular que era mucho trabajo, se puso manos a la obra.

 

Cuando pasó el tiempo y se cumplió la fecha que había anunciado el señor que le visitó, en la misma mañana de ese día; cayeron las primeras gotas de lluvia que luego se transformaron en una cortina de agua que lo inundó todo.

 

Mirando por la ventana todo lo que vio fue agua: acarició al ave que tenía en una mano y abriendo un poco con la otra,  la soltó; el cuervo se fue, volvió un par de veces y luego desapareció.

 

Noé pensó en soltar después a una paloma.

NI TANTO NI TAN POCO.


virtud

A veces la tentación de dividirlo todo en blanco o negro es grande y sin embargo los matices de gris son importantes porque permiten que la especie humana se conserve y pese a todo lo que pasa, continúe.

 

Es bueno recordar que además de verano e invierno, existen primavera y otoño; que los extremos nunca fueron buenos y que casi siempre los acompaña el mal.

 

Es bueno recordar que, del justo medio, Aristóteles dice es el camino cierto para llegar a la felicidad.

MUÑECO DE TRAPO.


 El muñeco de trapo, descosido y sucio, miraba con su único ojo, que era una cuenta negra, hacia el cielo plomizo que lo cubría todo; había salido a la superficie, de entre la basura, porque los recicladores lo removían todo en busca de algo que pudiera venderse.

 

Recordaba otro cielo, plantas y un jardín que a siempre le pareció inmenso; recordaba que unas manos de niña lo llevaban del brazo y lo sentaban para tomar el té.

 

Recordaba que la niña dormía abrazando su cuerpo mientras que él velaba; el muñeco de trapo recordaba que alguna vez fue el rey de un mundo de juguete.

 

Aunque parezca extraño, una lágrima tibia fue humedeciendo el ojo de lo que un día fue muñeco, para irse después como se van los sueños.