Lo que besa la memoria


LA TERNURA HECHA LETRAS… ¡Muy hermoso! 🙂

SENDERO BLOG

marip

Jugué con canicas, trompo, balero y carritos de madera. Me gustaba caminar bajo la lluvia y brincar sobre los charcos; ver las mariposas que iban revoloteando y otras marchaban como soldaditos sobre las flores que abrían después de la lluvia.  Lo mejor lo daba mamá: besos, abrazos sin ton ni son; café con leche por la mañana y pedacitos de harina que cocía en su estufa de petróleo. Ella decía que eran gatitos y yo me abrazaba a sus piernas.

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CALIENTABANCAS.


 

BANCA

Hacía honor a su apodo, “el calientabancas”, porque estaba todo el tiempo posible sentado; se paraba para volverse a sentar o para ir al baño.

 

Solamente para dormir se echaba y lo hacía doblando las piernas en una posición que simulaba la de sentado; era su costumbre nocturna.

 

Le hacían bromas diciendo que iba a tener problemas con el ataúd cuando se muriera porque no los fabricaban en forma de silla.

 

Él escuchaba, miraba y no decía nada.

 

Hacía mucho que había decidido sentarse a esperar que sucediera, pero el fin del mundo no tenía cuando llegar.

 

(Imagen tomada de Internet)