EL PÁJARO AZUL


EL PÁJARO AZUL

No se trata del cuento o del libro de cuentos y poemas de Rubén Darío; tampoco de la película soviético-norteamericana de 1976, dirigida por  George Cukor basada a su vez en la obra de teatro (1909) del mismo nombre de Maurice Maeterlinck, ni siquiera de la canción clásica de la trova yucateca cuyos autores son Díaz y Domínguez o la otra que canta “Extremoduro”…

 

Este es otro pájaro azul, digamos un pajarito, como ese que vio Nicolás Maduro y resultó ser su antecesor  y mentor Hugo Chávez, ornitoformado,  que desde el más allá venía para soplarle porque el chofer de un ómnibus no es que tenga mucha experiencia manejando un país…; este es un pajarito azul, ultra popular mundialmente en la actualidad y que simboliza a Twitter, esa “red social”, “chat”, o como quieran llamarle.

 

Uno “tuitea” (perdonen la vulgar castellanización-sonora- facilitadora) y se comunica con millones de “tuiteros” sobre un  montón inimaginable de temas alrededor del mundo. Twitter está de moda, de híper moda, de ultra moda; todos parecen usarlo y lo que antes se declaraba a la radio, la tele o prensa escrita hoy permite al “tuitero” decirlo en un “tuit”, con poquitas palabras y al instante. Se ha convertido en un “arma” de comunicación poderosísima, rapidísima, extendidísima y diría yo que peligrosísima si es que no se sabe usar o se expresan tonterías.

 

Después de esta larga introducción que espero resulte clarificante, vamos al tema y es que don Alan García Pérez (más conocido como AGP) parece en su infinita sapiencia, haber decidido cambiar el viejo y algún tiempo usado por los apristas, símbolo de la paloma (blanca e inmaculada) por el dibujito-símbolo (o logo, como quieran llamarlo)  de un pajarito azul, porque el compañero-jefe (título que le dan y él niega, por eso de la igualdad) “tuitea” a toda hora y desde donde esté; su verborragia se ha convertido en una tuiterorragia, si es que se permite el neologismo, avasalladora; tal vez por eso en una anterior entrada a este blog lo puse “tuiteando” el exabrupto que en vivo y directo dijo y recogieron los periodistas…

 

Hasta hace poco (creo que antes del episodio de su ingreso a la residencia del embajador uruguayo, pidiendo asilo por ser un “perseguido político”) “tuiteaba” a diestra y siniestra – pero no confieso no estar seguro de que lo siga haciendo- sus “verdades”, que reemplazaban a su extensa palabrería habitual; ahora, luego de llamar imbéciles a los que le acusaban, escribe largas cartas donde la fantasía prima y parecen estar orientadas a confundir, haciendo que el negro sea gris clarito y lo que está abajo se ubique arriba.

Esto empezó con pajaritos antes del episodio “asílico” y ahora, muchos días después, retomo el tema que dejé porque los acontecimientos, como sucede siempre con el que escribe (salvo a los “pitonisos”), ganan; me detuve, porque no tenía suficiente información y no se trataba de simple  “pajaritología”.

 

Termino como empieza la canción infantil: “Pajaritos a volar…”

 

 

Imagen: http://www.iconanarchive.com

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ES PREFERIBLE REÍR QUE LLORAR


ES PREFERIBLE REIR

El título es el de una canción de Peret,  creador de la rumba catalana y viene a cuento con lo que está sucediendo en el Perú, mi país; una desgracia tras otra se amontonan y si antes fue el “fenómeno del Niño” el “fenómeno” ahora tiene más de un nombre: “Lava Jato” y “Lava Juez”, pero significa lo mismo: CORRUPCIÓN.

 

Sin embargo ese es el fenómeno notorio, porque lo demás ratonea por las esquinas royendo al país y a sus instituciones: se puede escuchar el ruido que hacen los dientes al ir atacándolo casi todo.

 

Por eso, tal vez, esto que es tan serio, sin dejar de serlo, provoque hacer bromas a su costa y el ingenio nacional pueda, si no salvar definitivamente, sí paliar los sufrimientos de un Perú que no se merece el brete* en el que está metido.

 

Una risa bien vale una misa y tal vez muchas misas sirvan para que Alguien nos escuche y mientras tanto… ¡sonriamos, hermanos!

 

*brete: cepo de hierro que se ponía en los pies de los condenados para impedirles huir.

VOLVER A EMPEZAR


VOLVER A EMPEZAR

Esta frase es muy usada, bastante socorrida como título de un artículo y alguna vez seguramente yo mismo la he utilizado como encabezamiento, pero ha pasado un día de las elecciones municipales (pido disculpas por el matiz localista de este texto a los que leen y no están en el Perú) y francamente con el nuevo alcalde que estrena Lima y que en la capital es su “primera vez” aunque tenga una larga historia municipal, trabajando, siendo tres veces regidor y en dos oportunidades alcalde Miraflores, el que ahora es un distrito modelo de nuestra ciudad, me siento (como quizá les suceda a muchos limeños) como volviendo a empezar; no de cero, pero sí con nuevos bríos y ese aire fresco que nos dice que la decencia volvió a la tres veces coronada villa.

 

Ganador por “atropellada”, hasta hace unas semanas tenía un magro 1% en el caótico concierto de 21 candidatos; fuera de Miraflores no era conocido y fue a raíz del debate oficial con algunos contendores que dio a conocer sus propuestas y plan de trabajo, que fueron los únicos verdaderamente sólidos, comparados con las generalidades o las inconsistencias que ofrecían los otros y le permitieron junto con su talante sereno, reflexivo y seguro, escalar posiciones ganando –calculan- 150,000 votos diarios más hasta llegar, según el conteo oficial, a un 36.30 de las preferencias electorales.

 

Es verdad que le espera una inmensa tarea para empezar a devolver a Lima su capacidad de ser una ciudad vivible, donde las cosas funcionen, donde colabore efectivamente con la seguridad ciudadana y con el ordenamiento de un tráfico vehicular que es uno de los peores del planeta; titánico el trabajo que requerirá del concurso activo de todos, como lo ha solicitado en su primera alocución pública al ser reconocido como ganador por todos sus contendores salvo por uno (que habla de “fraude” en la derrota).

 

No se ve al ganador triunfalista ni soberbio sino al hombre que tiene los dos pies puestos sobre la tierra, al hombre de familia, al que sabe que hay que luchar para conseguir algo y tiene el empuje para hacerlo; ha empezado a soplar buen viento para que nuestra barca ciudadana se mueva y avance pero no hay que confiar solamente en la vela y el impulso de Eolo, sino que hay que remar, acompasadamente, al unísono, todos juntos para que sea una buena travesía; francamente, Lima se lo merece.

 

Imagen: peru21.pe

RELOJ


RELOJ

Era el reloj que usó mi padre y que ahora tengo y uso yo; curioso, pero es como él: sobrio y sencillo, práctico.

 

Tiene la esfera de color azul metálico (un color serio), los números indicados por líneas blancas, igual que el centro de las manecillas, con otra manecilla pequeña plateada y que gira incansable indicando los segundos, la caja es de acero mate, la correa  negra y es de los de darles cuerda.

 

Es de marca Longines, modelo Admiral, que solamente se puede abrir por detrás para ver su interior usando una herramienta especial; no se me ha ocurrido hacerlo nunca porque ni tengo la herramienta ni la curiosidad por ver sus interiores.

 

En la esfera, debajo, en letra pequeñita dice SWISS MADE, como recordándonos que es un original helvético y no un japonés vistoso o un utilitario de moda que suma, resta, multiplica, divide, que saca porcentaje y raíces cuadradas, se conecta a  internet, mide la frecuencia cardíaca, viene con calendario “eterno”, tiene luz, montones de botones, zumba para avisar cuando se programa la alarma, permite ver la fecha y la temperatura y también da la hora, pero es de plástico con una luna del mismo material, la que que nunca se raya y una correa, de plástico también, que hace sudar muñecas.

 

Este reloj Longines que mi padre usó siempre y que yo recogí de su mesa de noche al día siguiente de su muerte, lo tuve guardado en un cajón mientras usaba otros relojes que aún tengo, porque los he coleccionado, llegando a combinar el color de la correa con el de mis zapatos y claro, con el de la correa que uso en el pantalón; dorados o plateados, alguno negro, pero ninguno de ese innombrable material (que ya nombré) y que se llama plástico.

 

Ahora todos los relojes (y son muchos, bastantes) duermen el sueño de los justos y han callado los que hacían tic-tac porque solo uso ese que es sencillo y sin complicaciones ni prestaciones raras como era el ingeniero al que confieso, extraño y recuerdo “puntual como un reloj”, cada vez que miro mi muñeca izquierda para ver qué hora es.

 

Nota: La foto la tomé yo y a diferencia de mi padre, como fotógrafo soy un verdadero desastre.

MINUCIAS


BOLSITA

Fui para botar la bolsita pequeña para papeles y basuritas que cuelga de la manija en la puerta de la cocina;  allí estaban papelitos varios, la borra del café que había preparado temprano y las colillas de los cigarrillos que mi hija Paloma había fumado (en el balcón exterior, cerrando la puerta-mampara) producto de limpiar el cenicero que ella usa (el único en casa y que es un tronco de árbol, ya seco pero con corteza y todo, ahuecado un poco en la parte superior para que cumpla su función de receptor de ceniza, colillas y algún fósforo ya quemado cuando Paloma no utiliza un encendedor)…

CENICERO

En la bolsita que amarré y eché a la bolsa grande para desperdicios, estaban los rastros del único “vicio” que me va quedando después de haber dejado de fumar y de tomar alcohol en general (nunca tomé el de fricciones ni las colonias, aclaro) por eso de los infartos y ACV’s y los rastros de Paloma, que es tan o más “cafetera” que yo y que fuma (aún)  en forma consistente…; lo del vicio “fumatélico”  me trae a la memoria que mi padre -que no fumaba- contaba una anécdota de no sé qué Papa de la iglesia católica, que le ofreció un cigarrillo al sacerdote con el que conversaba y este cortésmente dijo: “Santidad, no fumo: no tengo vicios…” a lo que el Papa respondió (supongo que sonriendo maliciosamente): “Hijo, si fuera vicio, lo tendrías…”.

 

Sí fumé: cigarrillos con y sin filtro, alguna vez por pura monería con una pequeña boquilla (“para filtrar la dañina nicotina”) marca “DeNicotea”  que se puso de moda, puros y en pipa. Si me pidieran “valorar” mis experiencias húmicas diría que en primer lugar está el fumar en pipa, luego los puros, después los cigarrillos sin filtro, luego los con filtro y finalmente, abandonada por pretenciosa y boba, la boquilla; al final y supongo que lógicamente, me dio el primer infarto al corazón cuando tenía 37 años y dejé de fumar… cigarrillos y entonces el médico me dijo que si quería, podría fumar en pipa, total, el humo no se absorbía y no llegaba a los pulmones…, sin embargo después de un par de intentos no insistí y lo dejé: ahí quedaron casi 300 pipas diversas, adminículos de limpieza (fieltros, rascadores, un descarbonizador…), bolsas de cuero para llevar el tabaco y otras para tabaco y espacio para pipa, mueblecitos de madera para colocar las pipas y guardar utensilios piperos, racks de madera también, pero de madera de teca (eso decían al menos las etiquetitas doradas: “TEAK WOOD”), un encendedor especial para pipas que parecía un soplete, el envase para tabaco picado que Alicia me regaló y que todavía conservo (y conserva el olor característico que me acompañó por 20 años), ahora como guardián de las pronto inútiles liguitas de jebe que vienen en mi auxilio a veces. El envase es de madera muy dura, de forma medio cónica, con una tapa del mismo material rematada por un pajarito de plata con apariencia pre colombina y largo pico…

TABAQUERA

TABAQUERA & LIGUITAS

Después, por corto tiempo, fumé puros (muy elegantes, pero caros, Partagas, Conde de Montecristo y otros de menor abolengo, origen y precio), finalmente nada, niente, I don’t smoke, thanks, pero sin tener ese talante de los que se convierten y que están convencidos de la necesidad imperiosa de reclutar a los demás para la causa.

 

Confieso que me perdí entre recuerdos y recuentos y creo que de lo que esto se trataba era sobre un “vicio” ido y otro (el café) que permanece a despecho y sabiendas de la hipertensión, lo bastante como para haber valorado suficientemente la respuesta del médico al que pregunté, a insistencia de Alicia, sobre cuántas tazas de café podía tomar diariamente; al decirle que mi “dosis” era de 4 al día, más o menos; me miró, y dijo: “Usted es hipertenso, ha tenido cuatro infartos…hmmmm…., bueno… ¡cada uno escoge su manera de morirse!”: eso me da tranquilidad, porque por lo menos será bastante clara la razón de mi óbito.

TAZA

Y regresando a mi acción mañanera de limpieza, diré nada más que cambié la bolsita por otra sin usar, la puse bien anudada en la bolsa-basurera-madre y me vine a oír música (de piano y jazz, por supuesto) en la computadora (¡Youtube bendito!) y a escribir esto, que no tiene mayor significación…

 

 

Fotos: Bolsita, Cenicero, Tabaquera,

Tabaquera ahora para liguitas, Taza para café.

INTOLERANCIA A LA LACTOSA


INTOLERANCIA A LA LACTOSA

Los niños toman leche y la leche contiene lactosa (salvo la “deslactosada”, claro); hay quienes son intolerantes a la dicha lactosa, no la resisten: les produce vómitos y diarrea.

 

Con los años yo me he vuelto intolerante a la lactosa, pero no a la que la leche contiene, sino a esa “lactosa” que es más bien latosa y que supone las niñerías de las discusiones estériles, el escuchar chiquilladas de quien “tiene la razón” y en general esa lactosa latosa de los que no admiten más verdad que la suya.

 

De pronto, mi intolerancia es mala y debería ser más “permisivo”, pero es curioso que esta se haya desarrollado solamente en un sentido y no en otros: cosa de las enfermedades que focalizan tal vez y quizá haya cura para ella, pero francamente la disfruto y valoro…

 

Tener intolerancia a la lactosa me parece, con perdón, un logro.

 

 

Imagen: http://www.farmaciatorrent.com

VIENTO


galeria.dibujos.net

El viento le agitaba los cabellos y él creía que se los llevaba de a pocos, por eso usaba sombrero o gorra siempre que estaba afuera, cuidándose; ya crecido y calvo, siempre le echó la culpa al viento y no se fijó nunca que dentro de sombreros y gorras se iban sus cabellos, porque al asunto genético no hay quien le engañe.

 

 

 

Imagen: galeria.dibujos.net