LAS IMÁGENES HABLAN…


Policía:¡Cholo, al suelo, cholo…!”  Del diario “El Popular”, Lima, Perú

Las he visto, las han visto miles de personas …

Las imágenes muestran lo que sucede y relatan un horror que indigna. Las imágenes muestran a vándalos que siguen alguna consigna destructiva y que creen estar en lo correcto, tengan disfraz de izquierda o de derecha. Es un disfraz, porque son delincuentes, que actúan por propia iniciativa o son malandros alquilados por miserables que se ocultan riendo…

Las imágenes muestran a la policía, “desalojando” una universidad, deteniendo a tutilimundi, golpeando a la gente y deteniéndola bajo la acusación de terrorismo (y después jactándose de ello –un policía lo dice-), para luego tener que liberarlos, porque no había nada que los incriminara; y entre los apresados y luego de por lo menos diez horas liberados, había un anciano con párkinson, una niña, una mujer embarazada …

¿Las imágenes mienten? No, pero hay quienes no creen lo que ven y ahí están las imágenes de la violencia vandálica y policial, que está destruyendo a un Perú que no se lo merece.

IMÁGEN: Fotografías publicadas por el diario “El Popular”, Perú.

Anuncio publicitario

¿CÓMO PUEDO DECIR QUE ESTOY BIEN…?


Me preguntan si estoy bien y respondo “No, no puedo…”

No, no es ninguna enfermedad física, sino que estoy mal, muy mal, porque escucho las noticias nacionales, veo los videos en Internet donde cuentan los muertos a balazos en manifestaciones de protesta en Puno, cuyo número sigue subiendo, llega ya terriblemente a dieciocho y a casi cincuenta en todo el país. Siento como el Perú se desangra, porque los peruanos seguimos apretando las heridas y parece que no importa la vida …

¿Cómo puedo sentirme bien, si en el mismo Puno, queman vivo a un policía dentro de su auto patrullero y le roban sus armas…?

No puedo decir “Buenos días”, cuando sé que hay gente que no amanece ya y que para quienes los lloran, los días no son buenos … Las balas son ciegas, pero no quienes las disparan, por más miedo que tengan. Matan porque tienen la fuerza …

Sí, hay protestas, sí, hay delitos, vandalismo, desmanes, pero eso no significa matar. Matar también es un terrible delito y lo agrava la alevosía criminal de enfrentar las balas a las piedras o al tumulto agresivo…

No puedo decir que estoy bien, cuando miro por la ventana y sé que tras la tranquilidad de este jardín que veo, hay un país que sufre, pelea, grita y llora. Mi país. Tal vez se crea que esto que escribo son puras letras, pero no puedo decir que estoy bien y es mi único modo de decirlo. Estoy muy mal y me duele el Perú, porque soy un peruano ….

Imagen: https://stock.adobe.com

LOS ALEGRES HIJOS DE PUTA


Antes que nada, desearles un año nuevo mucho mejor que el que terminó… Qué pena y perdónenme por empezar el año 2023 escribiendo así …

El año se anuncia con explosiones de cohetes, aullidos de perros y desde las doce de la noche hasta mucho después, el sordo rugido de las detonaciones que resuena, recorriendo todos los barrios, simula, pienso yo -que no estuve en ninguna guerra ni fui víctima de bombardeos- a lo que deben sentir quienes sí están sometidos a la vesania directa e inhumana de un conflicto bélico …

No me refiero por cierto a los fuegos artificiales legales, que iluminan el cielo con estrellas brillantes y cascadas de luces de colores, sino a esos criminales del cohetón clandestino y la “rata blanca” mutiladora y asesina, que impunemente “celebran” con la quema de pequeños explosivos ilegales, esos que provocan los incendios donde se pierden vidas y se consumen innumerables esperanzas materiales …

Esos pirotécnicos fabricados a la buena de Dios, en covachas escondidas o en habitaciones que esconden y disimulan su mortal contenido. Es a esos a los que me refiero, a lo abiertamente ilegal en fabricación hechiza, venta y compra culpables que disfrazan la delincuencia, con ropas de alegría y de celebración …

Es sintomático escuchar desde las doce de la noche, las sirenas de los bomberos que acuden uno tras otro y en diferentes zonas de la ciudad para sofocar los incendios provocados por la irresponsabilidad asesina de unos hijos de puta que creen que la muerte es diversión y lo peor es que no se dan cuenta hasta que resulta muy tarde …

El año nuevo empieza con incendios y destrucción, como en la guerra. Una guerra donde el enemigo es la estupidez de algunos peruanos.

Imagen: https://es.dreamstime.com

LA DELGADA LÍNEA ROJA


Sí, es el título de una película norteamericana de 1998, de tema bélico, y el caso del Perú, mi país, pareciera salido de una cinta cinematográfica, y sí, somos noticia a nivel mundial, pero por el creciente desmadre que se extiende –al parecer imparable- por todo el territorio nacional …

Lo que quisiera decir es que hay una delgada línea roja que separa dos “V”: La “V” de la violencia y la “V” del vandalismo; la ira y el descontento suelen producir violencia, pero el vandalismo es simple acción criminal para el propio beneficio, es decir, del robo. No es lo mismo la manifestación de la ira o el descontento, que la acción de los vulgares delincuentes, de los ladrones …

Volveré a publicar el próximo año, con mayor distancia y para reflexionar; opinar o escribir “sobre caliente” puede llevar a errores y esto es algo que no quisiera cometer.

Pasarán la Navidad, el tránsito de un año a otro y no sé si habrá nada que celebrar, salvo para quienes creemos, en el nacimiento de Cristo. Espero equivocarme.

Gracias y hasta el año que viene.

Imagen: https://icones.pro/es

DEMOLER, DEMOLER, DEMOLER, DEMOLER…


La canción de “Los Saicos”, “Demolición”, cobra una actualidad inusual en el panorama nacional –en el político, especifiquemos- porque su letra, lo único que dice es “Ta- ta-ta-ta, ya-ya-ya-ya-ya. Echemos abajo la estación del tren. Echemos abajo la estación del tren. Echemos abajo la estación del tren. Echemos abajo la estación del tren. Demoler, demoler, demoler, demoler”, y a un monótono, poco imaginativo etcétera, al que solamente se le añade: “Nos gusta volar estaciones de tren, ye, ye, ye, ye. Ye, ye, ye, ye”, para repetir incansablemente el sonsonete …

Es que, para demoler, no se necesita ninguna imaginación: únicamente explosivos y fuerza bruta. Eso es lo que estamos viendo y viviendo día a día en nuestro país. El “espectáculo” deplorable de un ejecutivo, un legislativo y una ralea (no “clase”) política, todos unidos en una alegre y feroz destrucción de las instituciones y de todo lo positivo que se ha ido logrando con el esfuerzo de los ciudadanos. Los verdaderos, no ellos, los malditos destructores …

Hacia donde uno mire, todo es polvareda, ruinas, cascotes y desechos; el ruido atronador de las explosiones, ensordece y lo único a lo que se atina, en un acto reflejo, es a cerrar los ojos, taparse las orejas, contener la respiración y no abrir la boca, esperando –sin muchas esperanzas- que el polvo, el ruido y los fogonazos, que estos apátridas, deleznables e insanos (iba a decir malnacidos bellacos) producen, no nos conviertan en puré.

Imagen: https://www.freepik.es

METÁSTASIS


La metástasis ocurre cuando las células cancerosas se separan del lugar donde se originaron, y forman tumores en diversas partes del cuerpo; la enfermedad se expande, avanza y lo va tomando todo…

Creo que es lo que sucede con la corrupción en el Perú – que es muy antigua- pero que ahora se visibiliza y avanza rápidamente, a nivel de gobierno, y en otros niveles, haciéndose evidente y mostrando su peor cara, que es la de la impunidad, para delatar lo que estamos viviendo en estos tiempos oscuros…

El señor Castillo, nuestro presidente –mal que nos pese, lo es- y su primer ministro dicen que los “otros” robaron y “sobre eso, nadie dijo ni hace nada”, refiriéndose a los otros presidentes, a quienes integraron sus gobiernos y a una supuesta inacción, cuando uno de esos mandatarios tiene orden de extradición, otro está confinado en su casa con prisión domiciliaria, un tercero cometió suicidio cuando, al parecer, se vio perdido y el otro está enjuiciado; hay investigaciones abiertas y sentencias para varias personas de sus entonces entornos gubernamentales…

Con estas afirmaciones –por demás temerarias y engañosas- pretenden la victimización, el “a ellos no les pasa nada, pero a nosotros –porque somos del pueblo- nos acusan de todo”, como si los demás no fuéramos ese pueblo peruano, que vio sus esperanzas pisoteadas, por alguien que se juraba –y se jura- “diferente” y parecía encarnar al hombre corriente, al peruano de a pie…

Un grupo de señores que se esmera cada día, en las plazas y con discursos bombásticos, en establecer una diferencia: un “nosotros” y un “ellos”, donde el “mal” -o sea “ellos”- está del otro lado, y ataca vilmente a los “buenos”, o sea a ese “nosotros”; así dividen al país, “agudizan las contradicciones”, en un remedo “comunista” que no es sino manipulación pura y dura, para obtener sus fines y encubrir sus conductas, por lo menos, sospechosas, si no delincuenciales …

Metástasis… ¿Enfermo terminal?

Esperemos que no, que el Perú pueda salvarse, aunque maltrecho, y logre remontar, para que lo que ahora ocurre, forme parte de la Historia; esa, que las generaciones que vendrán, tomen en cuenta para no repetirla.

Imagen: https://www.gaceta.unam.mx