CHOTA, CHOTANO, CHOTEAR, SHUT…


El presidente Castillo es natural de Chota, es decir que es chotano y “chotear”, en lenguaje llano es “patear” (y proviene de la palabra inglesa “shot”, que se usa también como “disparo o “tiro”” o para “un trago”), finalmente “shut”, en castellano significa “cerrar” (la puerta, la tapa, la boca)…

¿Es posible que al chotano lo choteen, y haría mejor en cerrar la boca, esa que abre solo para hacer discursos de plaza, como si todavía fuera un candidato ofrecedor?

Se está disparando a los pies (son incontables ya los “shots”) y está tratando que el país aguante muchos malos tragos (“shots” en su versión bebible), sin ninguna conciencia aparente de estarlo haciendo a cada rato …

Su último auto disparo ha sido lo que dijo, al contrario de lo expresado por su primera ministra, en la sesión congresal para lograr el voto de confianza. Ella se esforzó en tejer un discurso coherente, alejado de exabruptos, que, por primera vez en estos tiempos, mostraba al gobierno gobernando –al menos en las intenciones-, ahuyentando posibles decisiones dañinas para un país que se agrieta y amenaza con desmoronarse …

Ahora resulta que se corrigió (por Twitter): El presidente Pedro Castillo aseguró esta noche que su gobierno respetará la libertad de empresa durante el proceso de nacionalización del gas Camisea, a propósito de los cuestionamientos en su contra tras el paso en falso que dio en Amazonas, donde habló de “estatizar” el recurso.” (“La República” 26.10.2021).  Pero es una “aclaración” para una minoría con Internet y usuaria de la red social mencionada…

¿El presidente Castillo dice una cosa en USA, llamando a los inversores y dándoles garantías y otra cosa, populachera e imposible, en las plazas públicas peruanas cuando habla …?

Para usar el lenguaje futbolístico esta vez, le ha metido un “shot” a la primera ministra Mirtha Vásquez, que ha roto la red… El problema es que es un autogol clamoroso, porque la señora juega para su equipo y debe estar más desconcertada que cuy en tómbola. …

¿Con esto de los disparos al pie, “shots” al propio arco e “incontinencia verboplacista”, estará buscando –repito- que lo choteen o para usar una palabra, funestamente de moda, que lo “vaquen” …?

Dice, se desdice, vuelve a decir y se desdice de nuevo, en tiempo récord… Son cosas del Orinoco, que tú no sabes, ni el río Rímac, ni yo tampoco …

Imagen: m.elcaribe.com.

ROCHE CON “R” DE RICHARD


El recién nombrado embajador del Perú en Venezuela, señor Richard Rojas García, (que suma cuatro eres –las de Richard, en su nombre y el primer apellido y la de García, en el segundo-), es un tema de esos que, en jerga, se llama “rochoso”; es un “roche” para el gobierno nacional, o sea da vergüenza, o debería darla …

Tal vez se diga que cuatro erres en nombre y apellidos, “cuatrijustifican” que el señor sea embajador, porque esta palabra termina con ere (y las cuatro eres del señor Richard Rojas García, son más y para mejor, dos son mayúsculas, no una sola erecita minúscula y al final, como en “embajador”.

  Por si fuera poco, el canciller (una sola ere) Oscar Maúrtua De Romaña, tiene solamente tres eres en sus nombres y apellidos y una sola es mayúscula o sea que de acuerdo a la “lógica de las erres”, no debería ser ni embajador ni canciller, pero da la casualidad que es diplomático y aunque la palabra no tenga eres ni por asomo, resulta que califica para ambos cargos. Pareciera que es una cuestión de eres, como roche, rochoso, Richard, Rojas y García.

Al señor (con ere), lo nombraron embajador en Panamá y desde el país del istmo, no dijeron nada por un mes, lo que en “diplomatic language”, significaría “no” o un cortés “no se oye padre” …. Sin embargo, ahora va como representante oficial peruano para Venezuela, pero resulta que la fiscalía está pidiendo su impedimento de salida del país, porque es investigado por un asunto dinerario sospechoso …

Pero si de eres se trata, ni Venezuela ni Panamá tienen eres en sus nombres, pero como son Repúblicas, Cantinflas diría… “¡Ahí está el detalle!”.

Imagen: https://www.deperu.com

Nota: Cuando es una “r” mayúscula, o está al empezar la palabra, se “duplica” fonéticamente, acentuándose el sonido (o sea que “suenamás importante…)

BAJO EL SOMBRERO


El sombrero es una prenda de vestir. Puede ser deportiva, formal y de trabajo. Protege del sol en general (algunos especialmente), abriga la cabeza, puede ser fieltro, de paja o hasta de plástico. Se usaba mucho, formalmente, pero desapareció del uso común (ahora algunos todavía lo llevan, es cierto); visualmente, al prolongar hacia arriba la cabeza, hace que quien lo tiene puesto, parezca más alto …

Hay una obra teatral de 1851, que se titula “Un sombrero de paja de Italia”, del autor francés Eugène Labiche, que fue adaptada al cine por el también francés, René Clair, en 1928 y después en Checoslovaquia y Rusia, pero esa historia trata de un sombrero de mujer …

Hace muchos años, cuando el sombrero era un “must”, para las ceremonias existía el de copa o “tarro”, que tenía su versión plegadiza, el “clac” (onomatopeya del sonido que hacía el mecanismo, al “achatar” el sombrero). Es todo un símbolo el “sombrero de mago”, que es precisamente uno de copa, del que se sacan “mágicamente”, conejos o palomas y es bien conocida la frase “sacar conejos del sombrero”, que alude ciertamente a los magos y a su profesión artística …

Típico es el “sombrerote” de los charros mexicanos, tradicional el que usa la policía montada del Canadá, popular el de los “cowboys” norteamericanos.  Hubo también sombreros “hongo”, el “canotier” francés, al que en español se le conocía como “sarita” y los espías de las historietas los usaban, así como el detective de ficción Dick Tracy …

La educación y la cortesía indicaban (y creo firmemente que lo hacen aún), quitarse el sombrero a modo de saludo, o sin hacerlo, tocar levemente el “ala”; la educación también decía (y sigue diciendo) que no se debe tener el sombrero puesto en un lugar cerrado o bajo techo (una habitación, por ejemplo), ni tampoco prenda de cabeza alguna (un gorro). Comer con sombreo es algo impensable, a no ser que se haga al aire libre (esperando que, si hay viento, no haga que se vaya volando) …

En el campo, es una costumbre llevar sombrero de “ala” ancha, como dije antes, para protegerse del sol y que puede servir de abanico, en caso necesario …

Ahora bien, “ajo del sombrero”, por lo general hay una persona, que tiene cabeza; esta contiene un cerebro y dentro del cerebro, se generan ideas, esperanzas, sueños, deseos, fantasías y todo lo que hace que un ser humano, sea precisamente eso; lo correcto es un adecuado balance entre las ideas, los deseos, las esperanzas, los sueños, la fantasía y algo que es MUY importante, que se llama REALIDAD. De cómo se perciba esta y se organice todo lo demás, en forma coherente, dándole la verdadera importancia que tiene, va a depender la conducta de quien lleva el sombrero …

Para terminar, creo que el sombrero no “hace” al hombre, pero lo vuelve visible y es de esperar que debajo, no esconda nada …

Imagen: https://www.tiempodesanjuan.com

UNA VOZ SENSATA


El periodista Marco Sifuentes, en “La Encerrona”, su programa que “camina” por las redes sociales con gran éxito, es una voz sensata y alertadora especialmente para el Perú y para quienes, fuera de él, se interesen por lo que ocurre en este país, especialmente. De verdad, no solo vale la pena oírlo, sino que creo que hay que agradecer que “La Encerrona” exista…

Fuente: “LA ENCERRONA” / YOUTUBE

“TANTO VA EL CÁNTARO AL AGUA…”


La sabiduría popular, que es la experiencia acumulada en la memoria           colectiva, no se equivoca y termina el refrán con un rotundo “¡HASTA QUE SE ROMPE!” …

Eso es lo que ha pasado con el ex primer ministro peruano, Guido Bellido, al que su permanente y porfiada actitud confrontacional y retadora, de casi todas partes le valió el aviso y rechazo, sobre que estaba equivocado, por supuesto menos de una, que sigue creyendo (y seguirá en la misma tónica) que es el camino correcto para demostrar que “manda”, que es “decidida”, que los que la conforman son los elegidos por “el pueblo” y que su pensamiento político, anclado en un pasado largamente superado , el de ese comunismo leninista staliniano, que trata de sobrevivir a la fuerza en algún lugar y que demostró (y sigue demostrando donde permanece) ser ineficaz por no decir nocivo …

El señor Bellido comprobó (lo esperamos, aunque su rueda de prensa de “despedida” no dio esa impresión) que no es lo mismo ser un dirigente estudiantil, por más aguerrido que se sea, que primer ministro; cuestión de tamaño, diría y también asunto de conocimientos. Don Guido no solamente no dio la talla, sino que vagó por un cometido que le resultó inmenso y que él creyó poder dominar, como parece ser su costumbre, con bravatas y altisonancias, propias de quien desconoce totalmente el lugar donde está parado.

Se fue o “lo fueron” y el valor del dólar con respecto al sol bajó de inmediato y la bolsa pareció tomar aire, signos de una especie de suspiro de alivio, que se refleja en lo económico y que seguramente se irá extendiendo…

Guido “el empujador” ya no está donde estaba y ahora regresa al Congreso, lugar desde el cual seguirá con su petardeo de todo aquello con lo que no “comulgue”, junto con el grupo de gente que cree que está en un campo de batalla…

Tenemos Bellido para rato, aunque le hayan apagado los focos, y sería bueno que los medios le dieran la importancia que tiene y siempre tuvo, es decir, ninguna.

Imagen: https://steemit.com

PERÚ: LA EPIDEMIA MORTAL


Este pequeño reportaje desnuda el verdadero estado de las cosas en el Perú. Mientras “el pueblo” es citado constantemente, a la persona, individual y quien debería ser el verdadero centro de atención y cuidado, se le ignora, “ningunea” y cuando se le toma en cuenta es para despreciarlo. El caso de los miles de mujeres desaparecidas, asesinadas o no halladas es tanto o más virulento que la actual epidemia de Covid, porque el virus no tiene cerebro y el ser humano sí.