EL TIEMPERO.


cambio-de-hora

Se afanaba por terminar todo lo que hacía rápidamente para tener más tiempo.

 

¿Tiempo para qué?” le preguntaron; “Tiempo para mí”, respondió.

 

“¿Qué haces con tu tiempo?” le dijeron; “Lo que me da la gana” contestó malcriadamente y sacó una cajita que tenía y llevaba a todas partes, para guardar el tiempo.