LOS CONEJOS DEL MAGO


LOS CONEJOS DEL MAGO

El mago Alan está molesto por varias razones, pero la principal es que sus actos mágicos ya no asombran e incluso más de un espectador se ríe en la platea; los blancos conejos gordos que sacaba prestamente del sombrero, se han convertido desde hace un tiempo en cuyes (o sea conejillos de indias) que miran asombrados; para peor, quiso hacer nuevamente su ya famoso acto de desaparición y cubierto por una tela de brocado inició el acto, pero un rato después su secretario dio un tirón a la tela y no había desaparecido nadie, porque el mago miraba desconcertado al público y seguía parado en medio de la escena.

 

El mago sonrió como sonríen los que están nerviosos y del bolsillo sacó un pasaporte y un sobre que anunció contenía unas constancias notariadas importantes; miró a la sala y escogió a un señor de anteojos y le entregó solemnemente documento y sobre cuando hubo subido al escenario…; “Voy a hacer unos pases” dijo, y agitó ambas manos pero nada pasaba, hasta que en el silencio expectante se oyó el “ring” insistente que emitía un teléfono celular: el mago extrajo el sonante aparatejo y respondió, llevándolo al oído: “¿Aló…?”, “¡Número equivocado!”, “¡Me chuponean…! dijo, con gesto adusto, mientras creía que el truco era muy bueno y funcionaba para distraer, pero los asistentes ya se iban, dejando sus asientos y comentando que como mago había decaído, mientras había otros que decían que estaba terminado y más de uno pidió que le devolvieran su dinero al momento, para enterarse que este se había esfumado y no se dieron cuenta que era el último acto del Gran Alan, ese que hacía ahora, justo antes de desaparecer.

 

Imagen: http://www.pinterest.es

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BASURA IRRECICLABLE


BASURA IRRECICLABLE

Los políticos peruanos, aunque alguno se salva, son como las bolsas de plástico: sirven finalmente para que llenas de basura sean a su vez basura que tarda años en desintegrarse y contamina el medio ambiente, envenenándolo y acelerando su destrucción; son como esas islas artificiales de deshechos de plástico inmutable, que flotan en el océano ahogando la vida y son finalmente como esas enfermedades incurables que únicamente la muerte puede detener.

 

No es que proponga matar a los políticos, pero como en el caso de las bolsas plásticas en algunos países, habría que prohibir su uso y reemplazarlas por otras de material no tóxico y que pueda, cumplido su ciclo de uso útil, desaparecer.

 

Sin embargo, la población peruana sigue botando su basura usando las inmediatamente prácticas pero mortales y malditas bolsas plásticas, así como también sigue eligiendo y reeligiendo a políticos-basura que nos llevan a situaciones límite como esta que vivimos; esos políticos que son irreciclables, que siguen pululando, contaminan el aire y producen el miasma fétido que nos ahoga como país.

 

Imagen: http://www.bolsec.com

LAS BUENAS MANERAS


CARREÑO

De pronto, los principales nombres de la política peruana están demostrando unas buenas maneras…

Se conversa, enmudecieron invectivas que cruzaban el espacio como avioncitos de papel (menos algunos exabruptos del presidente y las respuestas correspondientes) y se conversa, se dialoga, se saluda,  y se echan lo que podrían ser flores (sin maceta esta vez).

Parece haber una esperanza y empieza el amanecer de un buen entendimiento.

Parece que en algún lugar se dieron cuenta que el país no aguantaba más y que si no se intentaba conversar por lo menos todo empeoraría.

Bueno, en esas estamos. Conversaciones van, conversaciones vienen y parece que se sientan a la mesa, el perro, el gato, también el pericote y demás especímenes. Hay que desear que esto no sea flor de un día y que los entusiasmos tibios que produce, no se enfríen y mueran bajo 0.

Se está actuando civilizadamente y detrás queda la caterva gritona; detrás las maldiciones e insultos y también los agravios. Espero que tratemos de actuar como ese Estado que nunca pudo ser y los peruanos, todos, nos sintamos por fin orgullosos de serlo.

EL SORDO


SORDO

Tenemos un presidente sordo.

No ha escuchado lo que sucede en Venezuela. No ha oído los gritos de “¡Libertad!” de un pueblo representando por las voces de dos mujeres que vinieron hasta aquí para gritar en nombre de su país y en el de toda persona que cree en los derechos de los seres humanos. Lo terrible es que parece no leer tampoco, porque se hubiera enterado que Lilian Tintori y Mitzy Capriles querían contarle personalmente, a él y a Nadine Heredia, lo que está pasando en el país llanero.

Como no oye, ni lee; no las recibió y no pudo opinar.

Tenemos un alcalde mudo, políticos ciegos, un Estado rengo y un presidente sordo. Será por eso que estamos como estamos. Perú, ¿un imposible?

LA REPUBLICUCHA.


El tema de los “vientres de alquiler” en la política peruana demuestra a qué nivel se ha llegado en algo tan importante como la elección del futuro nacional. Definitivamente no importa nada con tal de “llegar”. Poco a poco la bastardización de una actividad que engloba a toda la vida nacional va dejando ver las miserias y la basura que producen la impresión de vivir en un enorme relleno sanitario. Lo ocurrido que para algunos es un tecnicismo legal, no es otra cosa que comprobar hasta donde puede llegar la degradación de las personas e instituciones. Si en algún malhadado “talk show” había participantes que lamían los pies de alguien por un premio pecuniario, esto no parece ser distinto. Es que vamos a aceptar que todo esto suceda en nuestro país? Queremos entrar al libro de los Records Guiness como ganadores en la categoría “Republicucha” (porque ya no seremos ni republiqueta)?

Vergüenza debería darnos el que la podredumbre siga siendo el estado natural del lugar donde “el indómito inca prefiriendo morir, legó a su raza la gran herencia de su valor”.

ROBA PERO HACE.


La primera vez que escuché esta frase, se la atribuían a un politicastro brasilero que la usaba como tema para levantar votos. Fue hace tanto tiempo que no le tomé atención, pero ahora resulta que se ha convertido en una realidad porque parece que lo único que importa es la “eficiencia” en materia de gobierno sea este de la ciudad, regional o nacional.

“O tempora, o mores!” dijo Cicerón (sin signo de admiración que no existe en latín) en uno de sus famosos discursos. Y tal vez lo hubiera repetido ahoy a través de RPP : Qué tiempos, qué moral!.

Resulta pues que no importa que se robe. Lo que se espera es que se haga obra, dándose por descontado lo del latrocinio. Es decir, NADIE que esté en política dejará de robar. Pero que por lo menos haga alguito que quede para todos. Triste opinión.

Y lo peor es que muy pocas personas parecen reaccionar. La “eficiencia” prima. Lo que pasa es que cuando la capa de asfalto de una nueva pista es tan tenue que al poco tiempo se gasta por el paso de los vehículos porque se usó menos y se presupuestó mas, recién se acusa al ladrón y la soplada de pluma se eterniza hasta desaparecer en la nada. Sucede lo mismo con las edificaciones que se caen, las compras que no sirven o las adjudicaciones acordadas. Porque -ojo- esto del robo no es un impromptu, sino una conducta. Algo aprendido y desgraciadamente practicado. Hasta que llega y estalla en la cara de los afectados que recién se dan cuenta que la deshonestidad cobra siempre un alto precio y lo solemos pagar todos.

Me parece tremendo que en la polémica, alguien trate de obviar la honestidad en aras de ofrecer eficiencia. “A las palabras se las lleva el viento”, dicen. “Las palabras pasan y las obras quedan”, dicen. “Hechos y no palabras”, decían. Todas curiosas excusas para ocultar realidades oscuras, porque cuando prefieres que una empleada del hogar a la que le has dado toda tu confianza te robe ropa y comida frecuentemente pero que no se lleve la refrigeradora, algo malo pasa. El robo es el robo. Pequeño, mediano o grande. O tal vez como en la zarzuela “La Gran Vía” la música disfraza a la realidad de los “Ratas” : “Soy el rata primero….Y yo el segundo….y yo el tercero…Siempre que nos persigue la autoridad, estamos seguritos, timamos más…”

LOS ERRORES DE JUVENTUD COMO PRETEXTO por Gustavo Carrión Zavala


lunes 1 de marzo de 2010

del blog  TIEMPO COMPARTIDO

En estos días de lanzamientos de candidaturas, mediciones de intención de votos, veladas acusaciones entre dos posibles candidatos a la alcaldía de Lima, respaldos, oposiciones y recuerdos de actos anteriores de estos pre candidatos, el doctor Kouri ha esgrimido como pretexto de su paso recurrente por la salita del SIN de Montesinos, que se trató de errores cometidos por su juventud.

Este argumento, como recordaremos, fue igualmente esgrimido por el actual presidente de la República para demandar el apoyo del electorado, atribuyendo a su juventud los desastres de su primer gobierno, principalmente en su visión económica del país, y es posible que en ese aspecto haya cambiado, pero lo que se repite de su anterior gestión es la poca claridad en el manejo de los asuntos públicos y los recurrentes casos de corrupción que afectan la escena nacional.

Si pretendiéramos discriminar el error del acto deliberado, podríamos decir que el error no es privativo de los jóvenes, los viejos también cometen errores. Pero error es equivocarse en acciones de un propósito alturado. Si el señor Kouri hubiese decidido luchar contra la dictadura fujimontesinista, como correspondía a todo político demócrata, y en ese propósito se hubiese equivocado en opiniones y acciones, estaríamos evidentemente frente a un error. Pero si el señor Kouri decidió apoyar a la dictadura fujimontesinista para perpetuarla y sugerir en sus reuniones con Montesinos estrategias para destruir a otros actores políticos, -que sí luchaban contra el infame binomio Fujimori-Montesinos-, sugerir acciones populistas a favor de Fujimori y obtener ventajas para un proyecto que se encuentra actualmente judicializado, no estaríamos hablando de un error, estaríamos ante un acto deliberado de corrupción política y económica, y desde su perspectiva, sí logró los propósitos esgrimidos en sus arcanas reuniones con Montesinos, habría, y digo siempre desde su perspectiva personal, incurrido en un acierto y no en un error; un acierto logrado en el ámbito de corrupción liderado por la dupla actualmente encarcelada.

No es propósito de estas líneas adherir ninguna de las pre candidaturas, pretendemos señalar la relativización de la moral cuando nos toca ejercer nuestro derecho a elegir. Se ha venido diciendo que se trata de confrontar planes de gobierno regional y municipal, que debemos olvidarnos de las ofensas a la democracia, que la experiencia en asuntos municipales y regionales es suficiente argumento para garantizar una buena gestión, que de las visitas a la famosa salita de Montesinos sólo se acuerdan los periodistas, que a los ciudadanos lo menos que les interesa es el perfil demócrata del candidato, que se acepta al gobernante regional o alcalde que “robe pero que haga”.

Creemos que no es exclusivo de la experiencia el lograr una buena gestión edil, que se presentarán al proceso candidatos que pueden con orgullo exponer una limpia trayectoria y consecuencia democrática y que igualmente pueden hacer de la gestión municipal, expresión de eficiencia, solución de los urgentes problemas que afectan a la capital. Que en esta particular ocasión debemos meditar sobre el conocido aforismo: “preferido malo conocido que bueno por conocer”, pues corremos el riesgo que después de las elecciones sigamos en este vicioso círculo de reclamar claridad y transparencia en la función pública.

Concluimos señalando, que en el caso tratado, el error de juventud no puede esgrimirse como pretexto, pues se trató de actos deliberados de agresión a la democracia y contribución al intento de perpetuación de la dictadura.