LAS BUENAS MANERAS


CARREÑO

De pronto, los principales nombres de la política peruana están demostrando unas buenas maneras…

Se conversa, enmudecieron invectivas que cruzaban el espacio como avioncitos de papel (menos algunos exabruptos del presidente y las respuestas correspondientes) y se conversa, se dialoga, se saluda,  y se echan lo que podrían ser flores (sin maceta esta vez).

Parece haber una esperanza y empieza el amanecer de un buen entendimiento.

Parece que en algún lugar se dieron cuenta que el país no aguantaba más y que si no se intentaba conversar por lo menos todo empeoraría.

Bueno, en esas estamos. Conversaciones van, conversaciones vienen y parece que se sientan a la mesa, el perro, el gato, también el pericote y demás especímenes. Hay que desear que esto no sea flor de un día y que los entusiasmos tibios que produce, no se enfríen y mueran bajo 0.

Se está actuando civilizadamente y detrás queda la caterva gritona; detrás las maldiciones e insultos y también los agravios. Espero que tratemos de actuar como ese Estado que nunca pudo ser y los peruanos, todos, nos sintamos por fin orgullosos de serlo.

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EL SORDO


SORDO

Tenemos un presidente sordo.

No ha escuchado lo que sucede en Venezuela. No ha oído los gritos de “¡Libertad!” de un pueblo representando por las voces de dos mujeres que vinieron hasta aquí para gritar en nombre de su país y en el de toda persona que cree en los derechos de los seres humanos. Lo terrible es que parece no leer tampoco, porque se hubiera enterado que Lilian Tintori y Mitzy Capriles querían contarle personalmente, a él y a Nadine Heredia, lo que está pasando en el país llanero.

Como no oye, ni lee; no las recibió y no pudo opinar.

Tenemos un alcalde mudo, políticos ciegos, un Estado rengo y un presidente sordo. Será por eso que estamos como estamos. Perú, ¿un imposible?

LA REPUBLICUCHA.


El tema de los “vientres de alquiler” en la política peruana demuestra a qué nivel se ha llegado en algo tan importante como la elección del futuro nacional. Definitivamente no importa nada con tal de “llegar”. Poco a poco la bastardización de una actividad que engloba a toda la vida nacional va dejando ver las miserias y la basura que producen la impresión de vivir en un enorme relleno sanitario. Lo ocurrido que para algunos es un tecnicismo legal, no es otra cosa que comprobar hasta donde puede llegar la degradación de las personas e instituciones. Si en algún malhadado “talk show” había participantes que lamían los pies de alguien por un premio pecuniario, esto no parece ser distinto. Es que vamos a aceptar que todo esto suceda en nuestro país? Queremos entrar al libro de los Records Guiness como ganadores en la categoría “Republicucha” (porque ya no seremos ni republiqueta)?

Vergüenza debería darnos el que la podredumbre siga siendo el estado natural del lugar donde “el indómito inca prefiriendo morir, legó a su raza la gran herencia de su valor”.

ROBA PERO HACE.


La primera vez que escuché esta frase, se la atribuían a un politicastro brasilero que la usaba como tema para levantar votos. Fue hace tanto tiempo que no le tomé atención, pero ahora resulta que se ha convertido en una realidad porque parece que lo único que importa es la “eficiencia” en materia de gobierno sea este de la ciudad, regional o nacional.

“O tempora, o mores!” dijo Cicerón (sin signo de admiración que no existe en latín) en uno de sus famosos discursos. Y tal vez lo hubiera repetido ahoy a través de RPP : Qué tiempos, qué moral!.

Resulta pues que no importa que se robe. Lo que se espera es que se haga obra, dándose por descontado lo del latrocinio. Es decir, NADIE que esté en política dejará de robar. Pero que por lo menos haga alguito que quede para todos. Triste opinión.

Y lo peor es que muy pocas personas parecen reaccionar. La “eficiencia” prima. Lo que pasa es que cuando la capa de asfalto de una nueva pista es tan tenue que al poco tiempo se gasta por el paso de los vehículos porque se usó menos y se presupuestó mas, recién se acusa al ladrón y la soplada de pluma se eterniza hasta desaparecer en la nada. Sucede lo mismo con las edificaciones que se caen, las compras que no sirven o las adjudicaciones acordadas. Porque -ojo- esto del robo no es un impromptu, sino una conducta. Algo aprendido y desgraciadamente practicado. Hasta que llega y estalla en la cara de los afectados que recién se dan cuenta que la deshonestidad cobra siempre un alto precio y lo solemos pagar todos.

Me parece tremendo que en la polémica, alguien trate de obviar la honestidad en aras de ofrecer eficiencia. “A las palabras se las lleva el viento”, dicen. “Las palabras pasan y las obras quedan”, dicen. “Hechos y no palabras”, decían. Todas curiosas excusas para ocultar realidades oscuras, porque cuando prefieres que una empleada del hogar a la que le has dado toda tu confianza te robe ropa y comida frecuentemente pero que no se lleve la refrigeradora, algo malo pasa. El robo es el robo. Pequeño, mediano o grande. O tal vez como en la zarzuela “La Gran Vía” la música disfraza a la realidad de los “Ratas” : “Soy el rata primero….Y yo el segundo….y yo el tercero…Siempre que nos persigue la autoridad, estamos seguritos, timamos más…”

LOS ERRORES DE JUVENTUD COMO PRETEXTO por Gustavo Carrión Zavala


lunes 1 de marzo de 2010

del blog  TIEMPO COMPARTIDO

En estos días de lanzamientos de candidaturas, mediciones de intención de votos, veladas acusaciones entre dos posibles candidatos a la alcaldía de Lima, respaldos, oposiciones y recuerdos de actos anteriores de estos pre candidatos, el doctor Kouri ha esgrimido como pretexto de su paso recurrente por la salita del SIN de Montesinos, que se trató de errores cometidos por su juventud.

Este argumento, como recordaremos, fue igualmente esgrimido por el actual presidente de la República para demandar el apoyo del electorado, atribuyendo a su juventud los desastres de su primer gobierno, principalmente en su visión económica del país, y es posible que en ese aspecto haya cambiado, pero lo que se repite de su anterior gestión es la poca claridad en el manejo de los asuntos públicos y los recurrentes casos de corrupción que afectan la escena nacional.

Si pretendiéramos discriminar el error del acto deliberado, podríamos decir que el error no es privativo de los jóvenes, los viejos también cometen errores. Pero error es equivocarse en acciones de un propósito alturado. Si el señor Kouri hubiese decidido luchar contra la dictadura fujimontesinista, como correspondía a todo político demócrata, y en ese propósito se hubiese equivocado en opiniones y acciones, estaríamos evidentemente frente a un error. Pero si el señor Kouri decidió apoyar a la dictadura fujimontesinista para perpetuarla y sugerir en sus reuniones con Montesinos estrategias para destruir a otros actores políticos, -que sí luchaban contra el infame binomio Fujimori-Montesinos-, sugerir acciones populistas a favor de Fujimori y obtener ventajas para un proyecto que se encuentra actualmente judicializado, no estaríamos hablando de un error, estaríamos ante un acto deliberado de corrupción política y económica, y desde su perspectiva, sí logró los propósitos esgrimidos en sus arcanas reuniones con Montesinos, habría, y digo siempre desde su perspectiva personal, incurrido en un acierto y no en un error; un acierto logrado en el ámbito de corrupción liderado por la dupla actualmente encarcelada.

No es propósito de estas líneas adherir ninguna de las pre candidaturas, pretendemos señalar la relativización de la moral cuando nos toca ejercer nuestro derecho a elegir. Se ha venido diciendo que se trata de confrontar planes de gobierno regional y municipal, que debemos olvidarnos de las ofensas a la democracia, que la experiencia en asuntos municipales y regionales es suficiente argumento para garantizar una buena gestión, que de las visitas a la famosa salita de Montesinos sólo se acuerdan los periodistas, que a los ciudadanos lo menos que les interesa es el perfil demócrata del candidato, que se acepta al gobernante regional o alcalde que “robe pero que haga”.

Creemos que no es exclusivo de la experiencia el lograr una buena gestión edil, que se presentarán al proceso candidatos que pueden con orgullo exponer una limpia trayectoria y consecuencia democrática y que igualmente pueden hacer de la gestión municipal, expresión de eficiencia, solución de los urgentes problemas que afectan a la capital. Que en esta particular ocasión debemos meditar sobre el conocido aforismo: “preferido malo conocido que bueno por conocer”, pues corremos el riesgo que después de las elecciones sigamos en este vicioso círculo de reclamar claridad y transparencia en la función pública.

Concluimos señalando, que en el caso tratado, el error de juventud no puede esgrimirse como pretexto, pues se trató de actos deliberados de agresión a la democracia y contribución al intento de perpetuación de la dictadura.

SIGUEN CON LAS PINTAS A PESAR QUE LA LEY LO PROHIBE.


Si toda la pintura que se usa para ensuciar las paredes con nombres de candidatos, partidos políticos y eslóganes se entregara a quienes necesitan pintar sus maltrechas casas, tendríamos doble beneficio: por un lado evitar la basura visual que promueve este remedo de política que tenemos en nuestro país y por otro, ciudadanos sin posibilidades podrían mejorar el exterior de sus viviendas. Y si se quiere hacer algo mucho mejor como opción, el dinero gastado en miles de galones y galones de pintura, brochas y el costo de la mano de obra podría ser donado a quienes lo precisan urgentemente de verdad,  porque nadie come promesas ni comulga con ruedas de molino del calibre que tienen las frases, promesas y eslóganes que soportan nuestras paredes.

Si leemos (más abajo) la Ley Electoral publicada ya por el JNE, veremos que EXISTEN MULTAS para estas acciones vandálicas. Multas que nunca se aplican, nunca se cobran y nunca se pagan (por lo menos que se conozca; ojalá que esta vez “de oficio” signifique que no hay que denunciar siquiera y que el organismo pertinente sanciona).

O es que resulta que hay una colección de ciegos en nuestra administración pública que no ve lo que tiene materialmente en sus narices y que está tipificado muy claro como una transgresión punible? No hay peor ciego que el que no quiere ver, dicen.

Elecciones Regionales y Municipales

JNE APRUEBA REGLAMENTO DE

PROPAGANDA ELECTORAL

· Contempla diversas sanciones a infractores, entre ellas una multa de 30 a 100 UIT

Mediante Resolución N° 136-2010-JNE, el Jurado Nacional de Elecciones aprobó el reglamento de propaganda electoral, cuyo objeto es regular la acción en este campo de las entidades del Estado y de los funcionarios que postulen a un cargo de elección popular o a una reelección, de las organizaciones políticas y particulares y de los medios de comunicación en las elecciones regionales y municipales del 3 de octubre.

Cabe precisar que la propaganda electoral tiene el propósito de conseguir adhesión o apoyo hacia una organización o candidatura que participa en un proceso electoral, mientras que la publicidad estatal está vinculada a la promoción de un servicio.

Dicho reglamento rige a partir del día siguiente de su publicación en el diario oficial El Peruano

1. Limitaciones a entidades estatales

Este documento establece que las entidades del Estado, en todos sus niveles, están prohibidas de difundir mensajes expresos o subliminales destinados a promover, auspiciar o favorecer determinada candidatura u organización política.

Asimismo, precisa que está prohibido el uso de locales, oficinas o instalaciones de cualquier entidad pública del gobierno nacional, los gobiernos regionales y municipalidades, así como de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional, para conferencias, asambleas, reuniones o algún acto político de propaganda electoral en favor de cualquier organización política o candidato.

Tampoco se pueden utilizar esos locales para la instalación de juntas directivas o el funcionamiento de cualquier comité partidario. La misma restricción se aplica también respecto de la difusión de información negativa contra una organización política, sus candidatos, personeros, militantes o simpatizantes.

2. Limitaciones a funcionarios públicos

El reglamento establece que durante los 90 días previos al día de las elecciones, todo funcionario público que sea candidato a la elección o reelección, y no esté sujeto a la obligación legal de renunciar o pedir licencia de su cargo durante ese periodo (los alcaldes y regidores), estará impedido de hacer proselitismo político en la inauguración e inspección de obras públicas y de repartir a personas o entidades privadas bienes adquiridos con fondos públicos o como producto de donaciones de terceros a una entidad pública.

Igualmente, estará impedido de referirse directa o indirectamente a los demás candidatos o movimientos políticos en sus disertaciones, discursos o presentaciones públicas oficiales, sin que ello restrinja el ejercicio de sus derechos fundamentales.

3. Limitaciones a organizaciones políticas y particulares

Respecto de las limitaciones a la propaganda electoral efectuada por particulares, el documento determina que está prohibida la propaganda que atente contra la dignidad, el honor y la buena reputación de toda persona natural o jurídica y promueva actos de violencia, discriminación o denigración contra cualquier persona, grupo de personas u organización política.

Está prohibida, además, la propaganda que se desarrolle en las instalaciones de las entidades públicas, de los colegios profesionales, instituciones educativas estatales o particulares y los locales de las iglesias de cualquier credo. Además, no se puede hacer propaganda mediante pintas o inscripciones en calzadas y muros de predios públicos y privados, y tampoco difundir a través de altoparlantes desde el espacio aéreo e invocar temas religiosos de cualquier credo.

4. Control de propaganda en medios de comunicación

El reglamento también señala que el JNE y los Jurados Electorales Especiales podrán disponer que un medio de comunicación difunda propaganda electoral de una organización política determinada, en la medida que exista una negativa injustificada de prestar tal servicio.

Además, precisa que la propaganda electoral está prohibida veinticuatro (24) horas antes del día de las elecciones, debiendo retirarse toda aquella que esté ubicada en un radio de 100 metros alrededor de los locales de votación.

Sanciones

El reglamento contempla las siguientes sanciones: cese de la infracción o retiro de la propaganda electoral, y en caso de persistir la infracción una amonestación pública y una multa a la organización política o al infractor que, según la gravedad de la infracción, será no menor de 30 ni mayor a 100 unidades impositivas tributarias (UIT).

Sin embargo, el JEE o el JNE también podrán disponer la suspensión en el ejercicio de sus funciones del funcionario o servidor público si éste no adopta las medidas correctivas pertinentes dentro del plazo establecido. El infractor también puede ser pasible de sanción penal, de acuerdo al ordenamiento jurídico vigente.

La infracción en cada caso podrá ser advertida de oficio o a pedido de parte.

Lima, 27 de febrero de 2010

Oficina de Comunicaciones

Jurado Nacional de Elecciones

Central: 311-1700 (Axo 2091/2092)

ME FACEBOOK…YOU TUBE?… TWITTER…TWITTER!


La jerga socialmediera de Internet se ha convertido en parte del habla general y los políticos no podían ser ajenos a éste fenómeno. Por éso el título del post. Casi la gutural comunicación del Hombre Mono: “Me Tarzán, tú Jane” (el twitter, twitter es una licencia sonora que dice de la alegría de un pajarito, curiosamente azul).

Las redes sociales están de moda y su crecimiento exponencial así como el éxito que tienen son indudables. Su uso racional demuestra que son una poderosa herramienta de comunicación. Entonces “hay que usarlas” y allí se lanza todo el mundo a colgar historias, enviar mensajes instantáneos y a llenar cuanto espacio se pueda para que lo electrónico esté al día y uno “sea moderno”.

No Me refiero aquí a quienes desde su curiosa y compulsiva personalidad envían mensajes vía TWITTER acerca de lo que van a comer, lo tristes que se sienten o cuán mala es la película que están viendo. No. Tampoco a quienes convierten su FACEBOOK en una ventana abierta a sus vidas y después se quejan de una invasión de intimidad que ellos mismos (con poco oculta satisfacción personal y complaciente placer masoquista) provocaron. No lo hago con quienes han encontrado en TOUTUBE una manera de enseñar sus momentos “interesantes” y volverse famosos a costa del ridículo medido por miles de visitas.

Quiero tocar un tema que debería ser tomado con el cuidado con el que se tratan las posibilidades de un nuevo medio masivo que ya ha demostrado hasta la saciedad su eficiencia. El uso de las redes sociales de Internet (RS) por quienes son usuarios que requieren de ellas para llegar a un público objetivo bien segmentado . Ya miles de empresas a nivel mundial lo están haciendo. Ya muchos personajes políticos también las usan; el ejemplo más vasto y eficiente ha sido el del actual presidente de los EEUU. Sobre el manejo de las RS por el equipo de comunicaciones de Barack Obama se ha escrito muchísimo. Hay cantidades de libros y más de un gurú ha hecho su aparición “para decir cómo se hizo” y para contar exactamente cuales son las fórmulas ganadoras, como si en comunicación existieran las fórmulas.

La melodía no es nueva: lo que ha cambiado es alguno de los instrumentos de la orquesta para mejorar la recepción y enriquecer el total escuchado. Lo que no ha variado para nada es la “madre del cordero”. Los medios son éso: medios a través de los cuales pasa la comunicación. La novedad es que ahora contamos con medios interactivos; es decir que hay algunos que son de ida y vuelta, a través de los cuales el receptor puede responder, preguntar, dudar, negar o hasta insultar. Pero éso son los medios y en el caso que nos ocupa, una parte de lo que se usará totalmente en materia de comunicación política. No cabe duda que son importantísimos (porque ofrecen una alternativa diferencial) pero no son los únicos.

Lo que suelen olvidar los políticos que buscan estar a la moda y ser las estrellas de las RS, es que sin una estrategia integral no hay comunicación política posible que valga. Esto que suele parecer un “flop tecnológico” frente a la parafernalia mágica que se compone de smart phones, laptops, netbooks, ipods y una larga lista de adminículos muy útiles pero que a veces complican la vida y convierten al usuario en un personaje de cómic, no lo es.

Las RS son éso, redes de personas que se relacionan entre sí; suelen tener intereses similares y buscan cosas parecidas. Así vemos que son grupos objetivos específicos que se agrupan y que están prestos a escuchar e intervenir en aquello que los convoca. Hasta aquí, nada nuevo: Las redes sociales se llamaban clubs, clanes o a veces tribus. Existen desde que el hombre decidió unirse a otros para cazar al mamut de manera eficiente.

Lo verdaderamente interesante de estas redes sociales que se crean gracias a Internet,  es que no sólo traspasan fronteras, sino que permiten un acceso nunca antes soñado a quienes siempre quisieron participar de algo y no pudieron. Las RS acortan distancias y unen cabos que luego forman redes y que están a la pesca de todo el material existente seleccionándolo de las más variadas maneras y poniéndolo al alcance fácil de quien lo quiera.

Nada de lo que aquí digo es nuevo. Solamente reflexiono frente a un hecho incontrovertible y que sin embargo no es tomado en cuenta seriamente en el Perú por lo que deberían ser redes sociales como los partidos políticos; ni tampoco por aquellos que desde la política necesitan crear RS para difundir sus ideas y lograr lo que se proponen.

Repito que se usan las herramientas, pero no concertadamente, de acuerdo a un plan estratégico. Las usan como juguetes tecnológicos que proyectan modernidad, sin darse cuenta de que son sólo una parte y que la comunicación es mucho más que herramientas, aunque necesite usarlas.

No pongamos la carreta delante de los caballos. Sin un verdadero plan estratégico, la comunicación política no tiene impulso porque es una serie de acciones dispersas sin un norte común.

Supongo que seguiré con este tema, pero por ahora punto.