ENGANCHADO A LA MÚSICA…


¡Gracias Youtube…!

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IRAS SANTAS


IRAS SANTAS

 Pruébenlo pues, imbéciles” tuiteó dios, cuyas iniciales son AGP y de esta manera desde el Olimpo (según el dios “su” ¡Oh Limpio!) bajó hasta la congregación de ciudadanos curiosos la frase, que como un trueno llegó en el pico del pajarito azul que el dios usa como celeste mensajero.

 

Supongo que en la mente del dios sonaba en el momento la canción de Joan Manuel Serrat, hispánico poeta popular, compositor y cantante que dice “Harto ya de estar harto ya me cansé…” mientras murmuraba fervoroso un: “España aparta de mí este cáliz” pensando en el verso de César Vallejo, también poeta, peruano y durante algún tiempo vecino de París, como él; o tal vez con el recuerdo aleteante del título “Tantas veces Pedro”, novela de ese  gran fabulador peruano, Bryce Rchenique, también ocasional vecino de la Ciudad Luz, que le trae a la memoria su propia queja a un Chávarry amigo, ése que se prende como garrapata al Nacional Fiscalato, “porque “para calatos, Yo”, dice en voz alta y para Sí el dios, escuchándose y moviendo la cabeza afirmativamente.

 

Está enojado el dios y descarga su ira porque una vez más un insignificante imbécil que es lerdo, alelado, inepto y bobo además de fiscal, se permite dudar de su impoluta historia y acusarlo de recibir dineros mal habidos o quizá de coimear, palabra que tuvo que buscar en Wikipedia porque en su léxico ni por asomo estaba.

 

Está molesto el dios porque –para más inri- no lo dejan volver donde su madre… patria a esconderse en sus brazos.

 

Imagen: http://www.youtube.com

 

 

TONELADAS Y MILLONES


DINOSAURIO DE 12,000 KILOS

Cuando uno se enfrenta a cifras gigantescas, lo primero que hace es asombrarse: por lo menos a mí me sucede.

 

La noticia del descubrimiento de lo que fue un dinosaurio  emociona no solo a los paleontólogos, sino a los curiosos, que como yo, ven esta noticia alimento para su “querer saber” que en mi caso específico (perdón porque estoy hablando aquí casi siempre de “yo”) empezó conscientemente cuando hojeaba la enciclopedia de mi hermano mayor, que se llamaba “El Tesoro de la Juventud” y entre sus muchos tomos y sus variadas secciones y artículos, leía con asombro “El Libro de los  Por Qué”, explorando un mundo desconocido que iba mucho más allá de las terrazas de la casa o del reducido circuito que puede tener un niño a los cinco o seis años.

 

Ahora, en Sudáfrica han descubierto un Dinosauriosaurópodo que vivió allí hace la friolera de 200 millones de años (200000000) y al parecer pesaba 12,000 kilos (12 toneladas); muchísimos ceros de esos que están a la derecha y cuentan: una cantidad inimaginable por el lector de a pie que nos pone en nuestro diminuto lugar de recién llegados, peso mosca o pluma…

 

Cuando uno lee algo así, de pronto no realiza mucho las magnitudes de las que se está hablando, la distancia en años (cientos de millones de ellos,  sobre todo pensando que cada uno tiene actualmente 365 días) y la cantidad de carne, huesos y cartílago que forman esa montaña ambulante;  le seguiría el Brontosaurio y esta mole caminaría en cuatro patas…

 

Imaginemos un tren inmenso, realmente inmenso, ramoneando con la tranquilidad de saberse el habitante más grande de la Tierra, ese planeta al que llamamos ahora “azul” porque de lejos, desde el espacio, presenta ese color que se debería a la enorme existencia de agua que hoy tiene, pero que en tiempos del “Trueno Gigante al Amanecer” (“Ledumahadi Mafube”, poético nombre que en lengua lesotho le han dado a la bestia grandiosa) tal vez sería visto por algunos ojos estelares de otro color…

 

¿Cómo no impresionarse con algo así? ¿Cómo no volver a ser niño y como mi nieta de seis años ser un “fan” de los dinosaurios, saberse los nombres señalándolos en el libro y hablar de ellos como quien lo haría del perro o del gato de la casa?

 

Este bicho anduvo millones de años antes que los populares Velociraptor y Tiranosauro Rex aunque no tenga su fama y haya salido en películas; y hoy que es lunes y viene Miranda a visitarnos, le contaré del “Trueno Gigante al Amanecer”, le enseñaré la imagen que ilustra este post y nos maravillaremos juntos porque como un cuentacuentos le narraré la historia que inventaré sobre el “nuevo” dinosaurio…

CON MIRANDA

 

Lo que no sé es si retendrá su nombre o simplemente será “el dinosaurio ése” pero tal vez si le repito muchas veces el nombre en lengua lesotho (que tendré que aprender) lo llame, propiamente, “Ledumahadi Mafube” o “Ledumafu” para abreviar…

 

 

HAY BRILLO EN TUS OJOS


 

HAY BRILLO EN TUS OJOS

Los ojos de mi hermana Teté brillan…

 

Brillan como siempre lo hicieron, con esa luz que al comienzo fue la de los futuros y luego la de unos pasados que ponían destellos en cada una de sus miradas.

 

Brillan sus ojos en esta foto antigua y tuvieron ese brillo hasta que se cerraron definitivamente.

 

A mi hermana Teté, le brillaban los ojos.

 

 

 

Foto: Tomada por Manuel Enrique Echegaray, circa 1936-37.

Reproducción de un negativo de vidrio.

SELLO FAMILIAR


SELLO FAMILIAR - copia

Son mis hermanos mayores, ya fallecidos (soy el único Echegaray Gómez de la Torre que aún queda) María Teresa (Teté) y Francisco Ignacio (Panchín), que en esta fotografía tomada en Trujillo allá por 1937 o 38, muestran lo que es el sello familiar de los Echegaray: la sonrisa.

 

Mis primos tienen como nosotros eso que nos caracteriza: los “cachetes” y esa sonrisa que está presta a brotar; de mi madre Tony, heredamos la alegría, pero ese particular gesto es herencia de Manuel Enrique…

 

Es ¿cómo diría yo? una sonrisa con matiz pícaro y esperanzado que se transmite a través de las generaciones: sonreímos de orgullo por el apellido que llevamos y sonreímos porque hacerlo es la mejor manera de enfrentar a la vida que en el fondo, nos divierte.

 

 

Imagen: Fotografía tomada de un negativo de vidrio. Trujillo, Perú, fecha aproximada 1937 o 1938; fotógrafo: Manuel Enrique Echegaray del Solar.

LIMA.


Lima plaza de armas. WIKIPEDIAjpg

Si alguien me preguntara como es Lima, le diría es una hermosa ciudad, grande, que tiene al mar como vecino y aunque por muchas partes está descuidada, posee tesoros que vale la pena ver; es Lima tierra de santos, tradiciones e historias.

 
Lima, en la que casi nunca llueve (solo garúa o llovizna)  según decía don Héctor Velarde, escritor y arquitecto limeño  por supuesto, no tiene invierno sino “inviernito”, ni verano, sino “veranito”; en ella casi no se conocen los extremos y el diminutivo resulta una constante: “un ratito”, “ahorita”, “caramelito”, “una estampita”…

 

 

Podemos encontrar una calle llamada “Pericotes”, otra “Pelota” o la “Siete Jeringas”; irnos al barrio de “Mirones” o ver ponerse al sol, que parece bañarse, desde “La Punta”.

 

 

Debe ser porque soy limeño, pero me gusta mucho Lima,  esta ciudad repleta de pasados, con un hoy gastronómico y su cielo, el de siempre, color “panza de burro”.

lima-peru yainis.com-jpg

www.elcomercio.es

 

Imágenes: www.elcomercio.es / Wikipedia/perupassion/yainis.com/geo4

 

INVENCIONES.


www.freepik.es

La solución siempre fue inventarse las cosas si el asunto se presentaba difícil; cuando era muy chico inventaba los resultados de las divisiones que hacía como deberes en la casa: pulcras y ordenadas, a simple vista, estéticamente lógicas, eran producto de su imaginación.

 

La madre cayó en ello porque la profesora, intrigada y ante el silencio del niño, le preguntó si sabía cómo llegaba él a esos resultados…

 

Es una historia que conozco bien, porque yo era el niño y me pregunto ahora ¿qué será de esa profesora…?

 

 

Ilustración: http://www.freepik.es