¡¡300 MILLONES…!!


En un podcast o algo así que mi nieta escuchaba sobre cosas curiosas e interesantes, escuché      que el ser humano produce a lo largo de toda su vida, casi cuatro toneladas (4 ton.) de excremento, y que la humanidad en su conjunto, genera alrededor de trescientos millones de toneladas (300.000.000 ton.) de excremento al año … Es decir, una gigantesca montaña de caca anualmente, o una pequeña cordillera de maloliente mierda.

La cifra me llamó poderosamente la atención por su enormidad y aunque sé que esto no es algo “actual” o “importante”, la curiosidad me hizo buscar una verificación (del “perfumado” tema) y encontré que:

 Una persona puede producir casi 4 toneladas de excrementos a lo largo de su vida y la humanidad en su conjunto genera alrededor de 300 millones de toneladas de heces cada año. Toda esta materia fecal tiene un potencial energético suficiente como para generar electricidad en 138 millones de hogares.

De pronto se me vino encima, no las 300 toneladas, pero sí el potencial energético que lo que “descomemos” tiene, especialmente si tenemos en cuenta el déficit de energía eléctrica que gran parte de la población mundial sufre …

De pronto no es algo inmediatamente viable, pero no puedo dejar de pensar en que toda esa energía “se está yendo al agua” –o por lo menos que gran parte de lo que podría producirla, termina en los mares-; y esto me parece un desperdicio tremendo, pero estoy seguro que la ciencia encontrará (si no lo hizo ya) el camino para reciclar eso que ahora es asunto del papel higiénico, el excusado, la letrina o “aquicito nomás”, para convertirlo en electricidad, en luz, en fuerza motriz. En una vida mejor para toda la población humana …

Perdonen si el tema de hoy no es muy “limpio”, pero creí que tenía que escribir acerca esto.

Imagen: https://www.nopuedocreer.com.

BARULLO INSOPORTABLE


En el espacio, hay un ruido creciente y muy desagradable, que turba la tranquilidad y molesta, molesta mucho, pero no hay ventanas ni puertas que cerrar, para dejarlo fuera …

Se extraña lo que ha sido el silencio, la paz sonora y en la profundidad del Universo, esa pequeña bola giratoria azul se ha convertido en un incordio, que amenaza con alterarlo todo, porque la bulla que produce ha opacado incluso a la música de las esferas, e irrita a todo el vecindario …

Por supuesto, en la pequeña bola giratoria azul, ese bullicio extremo no les importa nada, parece que creyeran estar solos y gritan, se insultan en voz alta y meten ruido sin respeto ninguno …

Algo hay que hacer para acallarlos, para volver a la tranquilidad … La Junta Universal de Vecinos se reúne mañana por la tarde, y veremos qué pasa …

Imagen: https://www.istockphoto.com

¿LO IMPORTANTE ES LO IMPORTANTE?


Lo importante es la vida. Sin vida, todo carece de importancia. Y estamos haciendo todo lo posible para terminar con ella, por lo menos a nivel de nuestro planeta (porque no sé -aunque lo presumo – si exista vida en otros).

Todos hablan del “cambio climático”, pero solamente hablan y se camina irreversiblemente, parece, a que este “cambio”, cambie por completo a la Tierra como la conocemos, haciendo que la vida, TODA la vida, se extinga…

Caminamos hacia la desaparición total, envueltos en el humo de los incendios, en los gases que producen el “efecto invernadero”, los que causamos a nuestro paso.

Hacia el fin vamos, hablando, hablando y no nos importa…

Imagen: http://www.nicepng.com


 [A1]

UN LENTO APOCALIPSIS: LLUVIAS, FUEGO, ARMAS, VIRUS, MUERTE…


Cada vez a mayor velocidad, el apocalipsis avanza sobre nuestro planeta, y el ser humano es tan estúpido, que resulta ser el actor principal de esta tragedia, la incentiva y parece seguir tan tranquilo, porque “no se da cuenta” …

Produce más petróleo, para quemarlo en los altares de la destrucción, el plástico invade los mares, ahogando la vida y la basura ennegrece, emporcando, la cumbre nevada más alta de la Tierra…

El cambio climático se combina con la pandemia, y la muerte avanza, implacable, cosechando el trigo negro de los incendios, de lluvias imparables, de los bosques quemados y casas calcinadas, de hombres sin abrigo; de las cifras astronómicas y frías en las que se convierten los seres humanos, de la basura que se sigue acumulando y por si no bastara este apocalipsis en la Tierra, a cada instante, la “basura espacial”, la “militarización del espacio exterior” y “la conquista espacial” humana, de nosotros, ínfimas criaturas, pone en peligro al Cosmos…

¿Es que somos asesinos, suicidas e imbéciles…?

EL ACABÓSE


Fue sucediendo. Fue avisando. Hubo señales. Se les ignoró o no se quiso hacerles caso. El refrán “Guerra Avisada no mata gente” era una realidad, con la única diferencia de que nunca más habría una guerra. Ya no existían quienes pudieran pelearlas. Es que todos estaban muertos.

Y la Tierra siguió en el espacio, fuera de órbita, yendo de un lado a otro, alocadamente, entre las galaxias, como una pelota de trapo, para perderse en la inmensidad desconocida.

Imagen: pilarvigil.blogspot.com

LA TIERRA TIEMBLA


LA TIERRA TIEMBLA

 

 

Tierra

Hubo una película italiana, famosa que llevaba el título que hoy pongo a este post. La tierra, todo nuestro planeta, sufre de movimiento sísmicos, movimientos de guerra y esos pequeños movimientos muy focalizados que hacen que el título que puse sea una terrible realidad. La tierra tiembla ante las amenazas de una guerra, tiembla por el odio y la codicia que los hombres expresan, tiembla por una corrupción que no conoce de límites ni fronteras, tiembla por la injusticia y se estremece físicamente como si tuviera fiebre, como cuando alguien quiere sacudirse de un mal sueño.

La tierra, ese organismo vivo del que formamos parte y que rota entre estrellas desde hace miles de millones de años demuestra así su disconformidad para con lo que pasa. Es mucha ya la historia acumulada y está tratando de decirnos que reaccionemos. Que es hora de corregir el rumbo y que ya no podrá seguir dando vueltas con una carga así.

La tierra habla de múltiples maneras y nosotros parecemos esperar un gran grito para salir de ese marasmo maligno. El problema es que ese gran grito puede ser el final. Un final anunciado que ignoramos adrede, acercándonos, conscientes, a la Nada.