EL ACABÓSE


Fue sucediendo. Fue avisando. Hubo señales. Se les ignoró o no se quiso hacerles caso. El refrán “Guerra Avisada no mata gente” era una realidad, con la única diferencia de que nunca más habría una guerra. Ya no existían quienes pudieran pelearlas. Es que todos estaban muertos.

Y la Tierra siguió en el espacio, fuera de órbita, yendo de un lado a otro, alocadamente, entre las galaxias, como una pelota de trapo, para perderse en la inmensidad desconocida.

Imagen: pilarvigil.blogspot.com