BAJO EL SOMBRERO


El sombrero es una prenda de vestir. Puede ser deportiva, formal y de trabajo. Protege del sol en general (algunos especialmente), abriga la cabeza, puede ser fieltro, de paja o hasta de plástico. Se usaba mucho, formalmente, pero desapareció del uso común (ahora algunos todavía lo llevan, es cierto); visualmente, al prolongar hacia arriba la cabeza, hace que quien lo tiene puesto, parezca más alto …

Hay una obra teatral de 1851, que se titula “Un sombrero de paja de Italia”, del autor francés Eugène Labiche, que fue adaptada al cine por el también francés, René Clair, en 1928 y después en Checoslovaquia y Rusia, pero esa historia trata de un sombrero de mujer …

Hace muchos años, cuando el sombrero era un “must”, para las ceremonias existía el de copa o “tarro”, que tenía su versión plegadiza, el “clac” (onomatopeya del sonido que hacía el mecanismo, al “achatar” el sombrero). Es todo un símbolo el “sombrero de mago”, que es precisamente uno de copa, del que se sacan “mágicamente”, conejos o palomas y es bien conocida la frase “sacar conejos del sombrero”, que alude ciertamente a los magos y a su profesión artística …

Típico es el “sombrerote” de los charros mexicanos, tradicional el que usa la policía montada del Canadá, popular el de los “cowboys” norteamericanos.  Hubo también sombreros “hongo”, el “canotier” francés, al que en español se le conocía como “sarita” y los espías de las historietas los usaban, así como el detective de ficción Dick Tracy …

La educación y la cortesía indicaban (y creo firmemente que lo hacen aún), quitarse el sombrero a modo de saludo, o sin hacerlo, tocar levemente el “ala”; la educación también decía (y sigue diciendo) que no se debe tener el sombrero puesto en un lugar cerrado o bajo techo (una habitación, por ejemplo), ni tampoco prenda de cabeza alguna (un gorro). Comer con sombreo es algo impensable, a no ser que se haga al aire libre (esperando que, si hay viento, no haga que se vaya volando) …

En el campo, es una costumbre llevar sombrero de “ala” ancha, como dije antes, para protegerse del sol y que puede servir de abanico, en caso necesario …

Ahora bien, “ajo del sombrero”, por lo general hay una persona, que tiene cabeza; esta contiene un cerebro y dentro del cerebro, se generan ideas, esperanzas, sueños, deseos, fantasías y todo lo que hace que un ser humano, sea precisamente eso; lo correcto es un adecuado balance entre las ideas, los deseos, las esperanzas, los sueños, la fantasía y algo que es MUY importante, que se llama REALIDAD. De cómo se perciba esta y se organice todo lo demás, en forma coherente, dándole la verdadera importancia que tiene, va a depender la conducta de quien lleva el sombrero …

Para terminar, creo que el sombrero no “hace” al hombre, pero lo vuelve visible y es de esperar que debajo, no esconda nada …

Imagen: https://www.tiempodesanjuan.com

Publicado por

manoloprofe

Comunicador y publicista desde 1969. Profesor universitario desde 1985. Analista y comunicador político desde 1990.