41 AÑOS


matri

Se lee rápido, se pasan volando y sin embargo están llenos de instantes hermosos y de eso que se llama construir una vida. Cada día que ha pasado es uno más en los que la esperanza nos ha hecho avanzar, abriendo camino siempre, aún por territorios inexplorados. Esperanza de lograr, alegría de conseguir y compartir. Esperanza de ser y convertir el dos en uno solo para despertar cada mañana a la felicidad y agradecer el día por las noches.

Prolongación de vida en hijas y nietos que van ampliando el sendero por el que caminamos cogidos de la mano, confiando en la guía del que hizo todas las cosas.

Ha cambiado todo y nada cambió, porque creció la alegría y seguimos con la misma ilusión.