RÍO ROJO


Rojo

Se siguen sucediendo en el mundo los preparativos para eventuales guerras y la elaboración de la violencia continúa con pretextos de todo tipo.

En China preparan al ejército, USA quiere poner sus “armas sensibles” en el fondo del mar y en todas partes las “novedades” son una repetición que nos muestra que la humanidad no aprende. Miles de millones de muertos a través de la historia, desde los ejecutados por la Inquisición, hasta la niña violada y muerta en la India, pasando por las víctimas del Holocausto y los asesinatos de Sendero Luminoso, son testigos del horror que el mismo ser humano desencadena. Las “excusas” son múltiples y se aducen razones religiosas, étnicas, de locura, políticas y en realidad todas acaban en el puro gusto de matar bajo algún disfraz.

Somos, según he visto, la única especie asesina sobre la Tierra. Y la tecnología ha convertido la piedra o el puñal de un insano comienzo, en armas capaces de multiplicar por “n” las víctimas ofreciendo así “soluciones” que pueden ajustarse a las necesidades de los asesinos.

Parece que no nos detendremos nunca en esta loca carrera homicida. Nunca, hasta que el último hombre se suicide porque ya no tiene a nadie a quien matar.

Un futuro triste y posible para la especie que alcanzó a volar hasta las estrellas.

¿Pesimismo? No, idiota realismo.

La sangre derramada forma ríos en los que se baña la historia y donde chapoteamos sin darnos cuenta que lo hacemos en un líquido que alimentó la vida humana del planeta.

 

 

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¿LADRAR NO LES CUESTA NADA?


El movadef ladra dentro y fuera del Perú. Ladra dentro para ver si con ello llama la atención. Ladra fuera para ver si consigue adherentes a una “solución social” que pasa por el terror y la muerte. Lo dije en el post anterior: igual hicieron los nazis y Pol Pot.

El asunto es que hay dinero detrás en organización, viajes y el mantenimiento de personas dedicadas dentro y fuera a traicionar al Perú. El “aparato” cuesta. Cuestan las banderolas, las movilizaciones por pequeñas que sean, el sostenimiento de sitios de Internet y todo lo que su actividad proselitista requiere. ¿De dónde sale el dinero?

No vengan con el cuento ése de “la contribución de las masas”. Los seguidores de esta locura, por definición del movadef mismo, deben ser los más pobres entre los pobres; aquellos que a duras penas pueden sostenerse a sí mismos. No creo que ellos compartan su pan para pagar pasajes, manutención de ciertas personas y propaganda aquí y en el exterior. El dinero debe venir pues, de otra parte.

El dinero grueso provendría seguramente de los “ahorros” que sendero luminoso hizo con los robos que cometió. Otra fuente podría ser el dinero del narcotráfico, en el que desembocó un movimiento que decía luchar por los pobres.

Hoy el movadef se presenta como una víctima que lucha por derechos fundamentales, cuando con su pelaje anterior y sin careta ni disfraz no es otra cosa que una banda asesina que sumió al país en el horror.

Poderoso caballero es don dinero” dice el refrán y esto lo aplican bien, pues creen que se pueden comprar silencios y conciencias o destinar esa plata manchada de sangre en convencer a los desavisados que apoyarán el bien. Un “bien” que enlutó a miles y que produjo una etapa que significó al Perú ir cuesta abajo hacia el abismo sin fondo del terror.

Ahora que nos recuperamos y trabajosamente subimos la cuesta, tratan de engañar con espejitos y chucherías, empujando para que volvamos a caer. Su grita está financiada y quienes lo hacen creen que engañan a la gente: la realidad es que el nombre de movadef dice bien claro sendero luminoso.

AUNQUE LA MONA SE VISTA…


…de seda, mona se queda.

El sanguinario sendero luminoso ahora se cobija bajo el nombre de movadef (lo escribo con minúsculas adrede) y quiere hacernos creer no solo que es otra cosa, sino que su derecho a participar de la política del país ha sido vulnerado al no aceptarse su inscripción como partido. Ahora, con la careta mal puesta se nos presenta una caperucita roja que trata de fingir no ser el lobo asesino que verdaderamente es.

Dejarse engañar sería estúpido y suicida. Un movimiento que tiene al crimen como idea y lo realiza, no puede expandir su pensamiento de muerte. Los intonsos y crédulos que no vivieron la desgarradora verdad de los asesinatos y la violencia promovidos y ejecutados por las hordas senderistas que sumieron al Perú en una noche sangrienta de la cual aúno no se recupera, pasean banderas de “reivindicación” pidiendo que bestias cobardes sean liberadas para que sigan con su carrera asesina.

Se mueven bien-sus siglas lo dicen (movadef)- y engañan a otros en diversos países. Allí presentan su propia versión de los hechos y ocultan que fueron los causantes de la noche patria. Ahora buscan reconocimiento en otros lados, porque saben que al Perú no lo volverán a engañar. Los atentados y muertos que el terrorismo vesánico cometió están documentados en fotografías y en la memoria. Su sendero está compuesto por los huesos de sus víctimas. Quien no lo entienda y crea que todo es un cuento, debiera recordar a María Elena Moyano a quien asesinaron y volaron en pedazos por el pecado de tratar de mejorar la vida de mujeres que cómo ella luchaban día a día por subsistir.

El movadef y sendero luminoso se inscriben en la lista del horror nazi y la sevicia polpotiana: la Humanidad rechaza y condena a quienes anteponen unos “ideales” que van contra la naturaleza. ¡No al movadef y a quienes piensan que es el sendero!

 *Foto:RPP.