MORE!


“El cantante estadounidense  Andy Williams, quien cantó “Moon River”, canción ganadora de un Oscar por la película “Breakfast at Tiffany”s” falleció víctima de cáncer de vejiga a los 84 años, según anunció su publicista este miércoles.

Williams dejó de existir el martes en su casa en Branson, Missouri, en Estados Unidos, se lee en el comunicado.

En 2012 el intérprete celebró su 75° aniversario en el mundo del espectáculo.

En noviembre de 2011, sobre el escenario de un teatro, anunció que padecía la enfermedad y le aseguró a sus fans que esta no era una sentencia de muerte y que tenía toda la intención de ser un sobreviviente”. (Fuente: RPP Noticias)

 

Ha muerto el cantante que acompañó mi adolescencia con canciones románticas. Su voz ha hecho un breve silencio pero seguirá sonando en el recuerdo de épocas que tuvieron significaciones diferentes, en los surcos de los ya venerables LP de vinilo, en las cintas de sonido de carrete, en cassettes y en los corazones de quienes lo escucharon una y otra vez.

Su versión de “More!”, canción de la película “Perro Mundo” trae el recuerdo de mi amigo Tuco, que me regaló un LP donde aparecía la foto de un Andy Williams sonriente y traía, ¡oh maravilla! las canciones que me gustaban tanto, “More!” incluida, que a Tuco le parecía tan buena que la tenía en diferentes versiones y no se cansaba de escucharla.

He encendido a mi reproductor de CD´s y he puesto lo que tengo de Andy Williams. Ha empezado a sonar “Rosas rojas para una dama Triste” (“Red roses for a blue lady”). Sé que después vendrá “Éxodo”, “Sabor a miel” y así su voz me llevará a los años sesenta y veré como estoy abriendo la radiola “Saba” de nuestra casa en Barranco, para poner ese disco que Tuco me regalara, sin saber que con él me estaba regalando su recuerdo.

¡Gracias Andy Williams por acompañar mis momentos durante tantos años! Sé que voy a seguir escuchándote y vas a seguir marcando las horas por el tiempo que poco a poco se acerca al instante en que me fundiré con los sonidos y será “More!” para la eternidad.

 

 

 

 

 

 

LA DIRECCIÓN CORRECTA


 

 

“Una mujer estadounidense, identificada como Jennifer Vasilakos, recibió una propina de 20 mil dólares en agradecimiento por haber indicado una dirección a una persona, que resultó ser el multimillonario Ty Warner, propietario de la de la compañía Beanie Baby.

Hace unos días, la joven californiana, que padece insuficiencia renal, decidió poner un puesto en la calle, con el objetivo de recaudar dinero para poder costear su costoso tratamiento, refiere el portal Inside Edition.

Una tarde apareció un hombre en un lujoso vehículo, quien le pidió ayuda para llegar a una dirección. La joven no dudó y ayudó al hombre, sin saber quién era en realidad. El sujeto, en agradecimiento, le dio un billete de 50 dólares.

Horas después, el hombre volvió y le dijo que, gracias a su ayuda, había podido llegar tranquilamente a su destino. Ty Warner se presentó y le dijo que le ayudaría con su tratamiento.

Al cabo de unos días, la joven recibió en su domicilio un cheque de 20 mil dólares, para que pueda realizar su tratamiento. “Las lágrimas cayeron por mis mejillas al saber que alguien me había ayudado a tener una mejor vida”, comentó Jennifer.

En la carta que acompañaba al cheque, se puede leer este mensaje de parte de Warner: “No suelo perderme, pero el destino hizo que me pierda y que te pregunte por la dirección. Espero que tengas una maravillosa nueva vida. Dios te bendiga”.” (Fuente:  RPP Noticias)

 

Noticias como esta alegran y hacen cálido cualquier día, por gris y frío que sea. El hecho nos reafirma en la confianza que debemos tener en el otro.

Una buena noticia que aparece junto a multitud de malas nuevas y que sirve de llamada de atención para decirnos que no todo está perdido. ¡Cuántas buenas noticias se nos escapan porque no les damos importancia! También son buenas noticias el que amanezcamos cada mañana, que el sol salga y nos sonrían. Noticias no por cotidianas menos notables o pequeñas. Novedades gratas a pasto que no sabemos identificar ni reconocer y que por supuesto tampoco agradecemos. La noticia lo es por lo extraño del caso en un mundo duro y carente de sentimientos: una persona necesita ayuda, la pide y reconoce esta. Fue primero una cantidad y luego otra muy grande. El mensaje es el mismo, dicho por los dos: “¡Gracias, Dios te bendiga!”.

El millonario agradecía deseándole una buena nueva vida a la mujer y compartiendo con ella algo de lo que ella necesitaba. Las buenas noticias no parecen ser muy comunes y las tenemos a cada paso. Es cuestión de sensibilizarse un poco. Creo.

LA DE NUNCA ACABAR…


 

“En una nueva requisa en el penal de Lurigancho, se decomisó gran cantidad de electrodomésticos, así como cientos de litros de ‘chicha canera’ y alcohol destilado.

El director de este centro penitenciario, el coronel PNP Tomás Garay destacó el apoyo de los mismos internos en la entrega de objetos prohibidos en las celdas.

Se incautó 20 frio bares, 320 litros de ‘chicha canera’, 180 litros de alcohol destilado, cinco congeladoras, dos hornos eléctricos, un refrigerador, 30 DVD, 20 ventiladores, jarras eléctricas y 28 ollas arroceras.

Además, 13 celulares y 22 cargadores, que ingresaron al penal, escondidos entre la ropa de los visitantes, o de otra forma ilegal, informó RPP Noticias

Garay dijo que hay por parte de los reos un sometimiento a la ley desde que comenzó la ardua labor de retomar el control del penal, pese al hacinamiento en el que se encuentra.” (Fuente: RPP Noticias)

 

Una nueva “requisa”. Se continúan encontrando desde bebidas alcohólicas, armas y teléfonos celulares hasta artefactos eléctricos que por su tamaño pasan de todo menos desapercibidos. ¡Hasta se encontró gallos de pelea en una de las anteriores!

Parecería una broma o un mal cuento de ciencia ficción, pero la realidad es que sucede en el penal de Lurigancho. Ya no sé si es de “máxima seguridad” o de “total lenidad” y parece que nadie lo sabe a ciencia cierta.

Es verdad que las autoridades quieren terminar con una historia que parece no tener final. Las “requisas” periódicas son muestra de ello. Pero el problema es mucho más grande. Tan grande que se extiende a otros penales del país frente a  los ojos de una ciudadanía estupefacta e inerme ante el avance arrollador de una delincuencia cada vez más violenta.

Es verdad que aparecen noticias alentadoras en el camino, pero son pocas y vienen lentamente.

Al delincuente no se le pueden disminuir sus derechos humanos, pero está recluido para purgar una pena, por atentar contra los derechos de la sociedad.

Hay desorden, hacinamiento, maltrato entre los mismos reclusos, falta de sentencias: mientras tanto se hacen “requisas” cada cierto tiempo. Es como ponerle curitas a un cáncer. El público se entera de la acción firme de un lado, pero con ello pareciera que se está evadiendo el principal problema. La inacción donde la eficiencia y velocidad son absolutamente necesarias, es un crimen. Un verdadero crimen que no cumple sentencia y que sabe que lo peor que le puede pasar, es que le corten el cabello.

LA BASURA NO CONOCE FRONTERAS


Veo* que en un programa argentino de televisión, conducido por una persona cuya fama producida por la caja boba traspasa fronteras, a una chica peruana, modelo ella, la invitaron para entrevistarla. Lo hicieron a un supuesto programa y se encontró con una situación desagradable por las “preguntas” y por  la aparición de la supuesta esposa del “conductor”. Todo era parte de una montada trampa para divertir a los espectadores. La chica pasó un mal rato y la vergüenza de ser tomada por tonta en televisión ante una gran audiencia. No sé y no creo, que ella se prestara al juego. Lo que evidencia el hecho, es que en todas partes se apela a cualquier cosa para hacer reír y se utiliza de todo para subir el sacrosanto “rating”.

Si fuera mal pensado diría que hay un feo tufo de burla antiperuana en el suceso. Aquí  estamos ante algo que sucede, en el mismo espacio televisivo, por tercera vez creo, con diferentes peruanas. La falta de imaginación de los creadores dice mucho de su nivel y lo peor es que basura como estas “entrevistas trampa” se hacen para escarnio de los entrevistados y solaz de quienes se refocilan viéndolas. La vieja técnica del humor barato basado en un tortazo inesperado en la cara se convierte en un recurso, no importa que el tortazo virtual deje a una mujer como estúpida y no se necesite crema pastelera sino solo la plata de la producción y la mentira engañosa que busca la complicidad del espectador. Mucha gente pensará que exagero, pero no creo que lo piense así una persona ridiculizada y vejada para que otros se “diviertan”. Los basureros tienen mucho trabajo y definitivamente, la estupidez parece ser muy, pero muy común.

*Fuente: RPP Noticias.

ORDEÑANDO


Un divertimento en honor de Ray Bradbury y su cuento “Las doradas manzanas del sol”…

 

 

Leí esto en RPP Noticias  y me puse a escribir…

“Desde el pasado 11 de marzo, se difundió por YouTube un extraño video, en el que podía visualizarse una extraña esfera absorbiendo energía al Sol por medio de unos filamentos.

La esfera fue visible durante casi 80 horas, desde el 9 al 12 de marzo, y cuando desapareció dejó tras de si una serie de llamaradas solares que no se calmaron hasta casi seis horas después.

El video había sido obtenido por el Observatorio de Dinámica Solar (SDO) de la NASA, uno de los satélites con los que los científicos estudian el comportamiento del astro.

Aunque fue compartida hace poco en las redes sociales, el dispositivo ya tiene más de 1 millón de visitas.”

 

 

 

ORDEÑANDO

 

 

 

La nave era circular e inmensa.

Se movía girando lentamente por el espacio negro, donde trozos de piedra daban vueltas cumpliendo sus órbitas eternas. Más allá del más allá, donde solo la fantasía alcanzaba a llegar y a eones de distancia estaba el campo frío de donde habían salido en busca de ese poco de líquido que permitiría existir hasta que otra nave circular cruzara la eternidad para recoger otra dotación del maravilloso elemento.

Todo dentro de la nave estaba hecho a una escala inmensa si se comparaba con los seres que como partículas flotaban dentro de ella y se movían en direcciones determinadas a impulsos de haces de electrones.

Eran muchos y constituían lo que podríamos llamar una tripulación, con misiones aparentemente específicas. A ratos se unían varios y formaban hileras o pequeños conglomerados. Se reunían y luego volvían a flotar con instrucciones compartidas y correcciones a sus programaciones originales.

Mientras tanto los giros iban acercando poco a poco al objetivo; fuera la temperatura subía conforme llegaban a la fuente inmensa de líquido que borboteaba y saltaba sin producir sonido alguno.

Pronto las extensiones saldrían de sus cápsulas y se prepararían para absorber algo de ese líquido hirviente y transportarlo a los compartimentos interiores donde almacenarían la vida que estaba allí desde siempre y que habían descubierto. Vida que rebullía líquida despidiendo calores innombrables.

Poco a poco la nave se deslizó delante del inmenso globo brillante, deteniendo sus giros;  las compuertas que daban salida a las conexiones succionadoras se abrieron y desde la oscuridad emergieron como cilios inmensos, cientos de apéndices mecánicos que succionarían la reluciente sustancia, llevándola a un inmenso tanque que estaba en el corazón de la nave. Pasaría tiempo, para llenarlo y mientras tanto el vehículo estaba detenido, pareciendo flotar. A veces llamaradas como géiseres brotaban del globo candente, siempre en silencio, pero haciendo aún más brillante todo.

Dentro, ajenas a lo que no fuera dedicarse a extrañas actividades. Juntarse y separarse, los seres, como partículas, seguían flotando y moviéndose al impulso de haces que resultaban invisibles.

Nada, salvo el brillo cegador del contenedor de líquido y sus esporádicas erupciones rompía una monotonía que se había alterado con la llegada de la nave extractora. Era como si se estuviera ordeñando un gigantesco cuerpo, extrayendo vida líquida de él. Finalmente la operación terminó, las mangueras dejaron de succionar y poco a poco  fueron retrayéndose en sus habitáculos. Las compuertas se cerraron y el inmenso disco comenzó a rotar para iniciar un viaje de regreso que implicaría una sola parada de la cual saldría acelerando para girar sobre sí misma y cambiar de dimensión. La tarea había sido cumplida y podían atravesar las barreras velozmente para volver a su punto de partida y hacer su entrega de vida hirviente, que serviría para que el mundo siguiera funcionando. Allí, lejos de todo lo conocido se estaba preparando otra nave circular. Rotaría cruzando dimensiones hasta llegar al encuentro de la fuente de vida. Haría la misma operación y volvería. Así, las naves ordeñarían al sol hasta que se agotase. Entonces seguirían hasta otra constelación, encontrarían un sol y tendrían asegurada la vida un poco más.