QUÉ ESTÁ PASANDO?


6-dedos

Leer los diarios, escuchar la radio y ver la televisión en sus versiones noticiosas, salvo raras excepciones, resulta un ejercicio donde el deja vu se entroniza.

Tal vez sea la cercanía de las elecciones (ediles, presidenciales) lo que hace de las promesas, las frases grandilocuentes  y las acciones efectistas una constante.

Malo, porque significa tomar atajos que suelen llevar al precipicio. Malo, porque olvidamos que estamos haciendo buena letra y empezamos a dibujar palotes y a garrapatear incoherencias. Malo,  porque volvemos a las andadas.

La plaza pública, el verbo florido y la acción truculenta sólo traen más de lo que ya tuvimos, nos hizo daño y retrasó. Las buenas acciones de los últimos años están siendo borradas para devolvernos a la imagen de país que falta a sus promesas, que evita los compromisos contraídos y resuelve los temas “a su modo y manera”.

Cómo va a haber confianza para enfrentar la crisis si los incendios críticos se multiplican?

El país que no aprende de su historia está condenado a repetirla. Y como diría el poeta: “Ya se oyen los claros clarines”.*

*Frase fuera de contexto y usada sólo por el tema anunciador. Perdón Rubén.