LA BURDELIZACIÓN DEL PERÚ


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Esta mañana, mi amigo Ricardo dijo algo que me pareció resumía nuestra situación (por lo menos lo que se ve en los medios), diciendo que el Perú se ha “burdelizado”. Me pareció acertadísimo. Yo venía pensando en un post que dijera algo así como “estamos un poquito hartos”, pero esta palabra lo expresa todo.

Hoy, que cumplo 63 años (disculpen el comercial) un amigo ha encontrado la palabra justa para definir una situación que al parecer se deteriora aceleradamente. Cualquier observador que no mire los números que pueden ser positivos, verá que es una caída libre. Como si no se hubiera abierto el paracaídas. Parece que nada para la caída.

Todo está revuelto, todo el mundo grita, cada uno rema para su propio lado y nada tiene el aspecto de funcionar. Termina tomándose a broma lo que en cualquier país serio le costaría la cabeza a funcionarios públicos que -por lo visto- mienten descaradamente o escamotean la verdad. Cada uno tiene “su verdad” y ha desaparecido (supongo que asqueada) la VERDAD con mayúsculas. Cayendo en el lugar común en que se ha vuelto la frase-pregunta de “Conversación en la Catedral”, la respuesta habría que buscarla en la formación de nuestro nombre nacional. Sin embargo ahora, luego de todo este tiempo de mi vida, no recuerdo una época más desconcertada y desconcertante (a pesar de la frase de Basadre escrita hace tanto tiempo). Tal vez lo único cercano es la época del desmoronamiento de la última etapa de Fujimori, con sus correrías de serie barata de TV, sus descubrimientos, traiciones y latrocinios. Sus fugas y sus videos.

¿Lo que vemos/vivimos ahora es más de lo mismo? ¿Es peor?

Como de costumbre, la distancia que suele dar el tiempo otorgará la perspectiva. Pero para quienes estamos viviendo el hoy, todo esto es…¡un burdel! El Perú se jodió, Zavalita, sí, pero es mejor decir que se burdelizó, porque como en los lupanares hay plata de por medio, amor comprado, caricias de mentira, llamadores, aguateros y más de un cabrón.

LOS ERRORES DE JUVENTUD COMO PRETEXTO por Gustavo Carrión Zavala


lunes 1 de marzo de 2010

del blog  TIEMPO COMPARTIDO

En estos días de lanzamientos de candidaturas, mediciones de intención de votos, veladas acusaciones entre dos posibles candidatos a la alcaldía de Lima, respaldos, oposiciones y recuerdos de actos anteriores de estos pre candidatos, el doctor Kouri ha esgrimido como pretexto de su paso recurrente por la salita del SIN de Montesinos, que se trató de errores cometidos por su juventud.

Este argumento, como recordaremos, fue igualmente esgrimido por el actual presidente de la República para demandar el apoyo del electorado, atribuyendo a su juventud los desastres de su primer gobierno, principalmente en su visión económica del país, y es posible que en ese aspecto haya cambiado, pero lo que se repite de su anterior gestión es la poca claridad en el manejo de los asuntos públicos y los recurrentes casos de corrupción que afectan la escena nacional.

Si pretendiéramos discriminar el error del acto deliberado, podríamos decir que el error no es privativo de los jóvenes, los viejos también cometen errores. Pero error es equivocarse en acciones de un propósito alturado. Si el señor Kouri hubiese decidido luchar contra la dictadura fujimontesinista, como correspondía a todo político demócrata, y en ese propósito se hubiese equivocado en opiniones y acciones, estaríamos evidentemente frente a un error. Pero si el señor Kouri decidió apoyar a la dictadura fujimontesinista para perpetuarla y sugerir en sus reuniones con Montesinos estrategias para destruir a otros actores políticos, -que sí luchaban contra el infame binomio Fujimori-Montesinos-, sugerir acciones populistas a favor de Fujimori y obtener ventajas para un proyecto que se encuentra actualmente judicializado, no estaríamos hablando de un error, estaríamos ante un acto deliberado de corrupción política y económica, y desde su perspectiva, sí logró los propósitos esgrimidos en sus arcanas reuniones con Montesinos, habría, y digo siempre desde su perspectiva personal, incurrido en un acierto y no en un error; un acierto logrado en el ámbito de corrupción liderado por la dupla actualmente encarcelada.

No es propósito de estas líneas adherir ninguna de las pre candidaturas, pretendemos señalar la relativización de la moral cuando nos toca ejercer nuestro derecho a elegir. Se ha venido diciendo que se trata de confrontar planes de gobierno regional y municipal, que debemos olvidarnos de las ofensas a la democracia, que la experiencia en asuntos municipales y regionales es suficiente argumento para garantizar una buena gestión, que de las visitas a la famosa salita de Montesinos sólo se acuerdan los periodistas, que a los ciudadanos lo menos que les interesa es el perfil demócrata del candidato, que se acepta al gobernante regional o alcalde que “robe pero que haga”.

Creemos que no es exclusivo de la experiencia el lograr una buena gestión edil, que se presentarán al proceso candidatos que pueden con orgullo exponer una limpia trayectoria y consecuencia democrática y que igualmente pueden hacer de la gestión municipal, expresión de eficiencia, solución de los urgentes problemas que afectan a la capital. Que en esta particular ocasión debemos meditar sobre el conocido aforismo: “preferido malo conocido que bueno por conocer”, pues corremos el riesgo que después de las elecciones sigamos en este vicioso círculo de reclamar claridad y transparencia en la función pública.

Concluimos señalando, que en el caso tratado, el error de juventud no puede esgrimirse como pretexto, pues se trató de actos deliberados de agresión a la democracia y contribución al intento de perpetuación de la dictadura.

SIGUEN CON LAS PINTAS A PESAR QUE LA LEY LO PROHIBE.


Si toda la pintura que se usa para ensuciar las paredes con nombres de candidatos, partidos políticos y eslóganes se entregara a quienes necesitan pintar sus maltrechas casas, tendríamos doble beneficio: por un lado evitar la basura visual que promueve este remedo de política que tenemos en nuestro país y por otro, ciudadanos sin posibilidades podrían mejorar el exterior de sus viviendas. Y si se quiere hacer algo mucho mejor como opción, el dinero gastado en miles de galones y galones de pintura, brochas y el costo de la mano de obra podría ser donado a quienes lo precisan urgentemente de verdad,  porque nadie come promesas ni comulga con ruedas de molino del calibre que tienen las frases, promesas y eslóganes que soportan nuestras paredes.

Si leemos (más abajo) la Ley Electoral publicada ya por el JNE, veremos que EXISTEN MULTAS para estas acciones vandálicas. Multas que nunca se aplican, nunca se cobran y nunca se pagan (por lo menos que se conozca; ojalá que esta vez “de oficio” signifique que no hay que denunciar siquiera y que el organismo pertinente sanciona).

O es que resulta que hay una colección de ciegos en nuestra administración pública que no ve lo que tiene materialmente en sus narices y que está tipificado muy claro como una transgresión punible? No hay peor ciego que el que no quiere ver, dicen.

Elecciones Regionales y Municipales

JNE APRUEBA REGLAMENTO DE

PROPAGANDA ELECTORAL

· Contempla diversas sanciones a infractores, entre ellas una multa de 30 a 100 UIT

Mediante Resolución N° 136-2010-JNE, el Jurado Nacional de Elecciones aprobó el reglamento de propaganda electoral, cuyo objeto es regular la acción en este campo de las entidades del Estado y de los funcionarios que postulen a un cargo de elección popular o a una reelección, de las organizaciones políticas y particulares y de los medios de comunicación en las elecciones regionales y municipales del 3 de octubre.

Cabe precisar que la propaganda electoral tiene el propósito de conseguir adhesión o apoyo hacia una organización o candidatura que participa en un proceso electoral, mientras que la publicidad estatal está vinculada a la promoción de un servicio.

Dicho reglamento rige a partir del día siguiente de su publicación en el diario oficial El Peruano

1. Limitaciones a entidades estatales

Este documento establece que las entidades del Estado, en todos sus niveles, están prohibidas de difundir mensajes expresos o subliminales destinados a promover, auspiciar o favorecer determinada candidatura u organización política.

Asimismo, precisa que está prohibido el uso de locales, oficinas o instalaciones de cualquier entidad pública del gobierno nacional, los gobiernos regionales y municipalidades, así como de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional, para conferencias, asambleas, reuniones o algún acto político de propaganda electoral en favor de cualquier organización política o candidato.

Tampoco se pueden utilizar esos locales para la instalación de juntas directivas o el funcionamiento de cualquier comité partidario. La misma restricción se aplica también respecto de la difusión de información negativa contra una organización política, sus candidatos, personeros, militantes o simpatizantes.

2. Limitaciones a funcionarios públicos

El reglamento establece que durante los 90 días previos al día de las elecciones, todo funcionario público que sea candidato a la elección o reelección, y no esté sujeto a la obligación legal de renunciar o pedir licencia de su cargo durante ese periodo (los alcaldes y regidores), estará impedido de hacer proselitismo político en la inauguración e inspección de obras públicas y de repartir a personas o entidades privadas bienes adquiridos con fondos públicos o como producto de donaciones de terceros a una entidad pública.

Igualmente, estará impedido de referirse directa o indirectamente a los demás candidatos o movimientos políticos en sus disertaciones, discursos o presentaciones públicas oficiales, sin que ello restrinja el ejercicio de sus derechos fundamentales.

3. Limitaciones a organizaciones políticas y particulares

Respecto de las limitaciones a la propaganda electoral efectuada por particulares, el documento determina que está prohibida la propaganda que atente contra la dignidad, el honor y la buena reputación de toda persona natural o jurídica y promueva actos de violencia, discriminación o denigración contra cualquier persona, grupo de personas u organización política.

Está prohibida, además, la propaganda que se desarrolle en las instalaciones de las entidades públicas, de los colegios profesionales, instituciones educativas estatales o particulares y los locales de las iglesias de cualquier credo. Además, no se puede hacer propaganda mediante pintas o inscripciones en calzadas y muros de predios públicos y privados, y tampoco difundir a través de altoparlantes desde el espacio aéreo e invocar temas religiosos de cualquier credo.

4. Control de propaganda en medios de comunicación

El reglamento también señala que el JNE y los Jurados Electorales Especiales podrán disponer que un medio de comunicación difunda propaganda electoral de una organización política determinada, en la medida que exista una negativa injustificada de prestar tal servicio.

Además, precisa que la propaganda electoral está prohibida veinticuatro (24) horas antes del día de las elecciones, debiendo retirarse toda aquella que esté ubicada en un radio de 100 metros alrededor de los locales de votación.

Sanciones

El reglamento contempla las siguientes sanciones: cese de la infracción o retiro de la propaganda electoral, y en caso de persistir la infracción una amonestación pública y una multa a la organización política o al infractor que, según la gravedad de la infracción, será no menor de 30 ni mayor a 100 unidades impositivas tributarias (UIT).

Sin embargo, el JEE o el JNE también podrán disponer la suspensión en el ejercicio de sus funciones del funcionario o servidor público si éste no adopta las medidas correctivas pertinentes dentro del plazo establecido. El infractor también puede ser pasible de sanción penal, de acuerdo al ordenamiento jurídico vigente.

La infracción en cada caso podrá ser advertida de oficio o a pedido de parte.

Lima, 27 de febrero de 2010

Oficina de Comunicaciones

Jurado Nacional de Elecciones

Central: 311-1700 (Axo 2091/2092)

LA PACIENCIA CIUDADANA TIENE UN LÍMITE.


http://img246.imageshack.us

Frente al desastre que muchas “autoridades” propician, el ciudadano inerme, sólo puede protestar. Y cuando lo hace es acusado de enemigo de la modernidad, de retrógrado, alborotador, mal vecino o simplemente bobo.

Los serenos lo patean, los policías invaden su casa (sin fiscal a la vista), llega tarde a todas partes gracias a la incompetencia que cierra pistas con el pretexto de obras que son respuestas apuradas a necesidades largamente postergadas y hoy aceleradas ante la cercanía de unas elecciones donde muchos de los incompetentes esperan ser  reelegidos.

Los delincuentes al vecino que está desprotegido, lo golpean, atemorizan o o matan sin que al parecer pase nada salvo que éste se convierta en noticia de programas sangrientos de TV o en protagonista de la crónica roja en tabloides deleznables.

Como diría el entrañable  “Chapulín Colorado”: “Y ahora, quién podrá salvarnos?”.

A los aspirantes a salvadores los conocemos aunque se disfracen. Sabemos quienes son y también conocemos a sus secuaces. Vamos a seguir esperando que vuelvan una vez más los expoliadores, los facinerosos? Les allanaremos el camino y el famoso “borrón y cuenta nueva” será otra vez la norma? Según cuentan, en la colonia las autoridades que no cumplían solían ser expulsadas del pueblo montadas en un burro, cubiertas de brea y  plumas. A veces la terrible “Fuenteovejuna” se cierne como si fuera una solución. Es que no se dan cuenta quienes recibieron el mandato para servir y en vez de hacerlo se sirven a sí mismos que la paciencia ciudadana tiene un límite?

“Quo usque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?” que se suele traducir por “Hasta cuándo, Catilina, vas a abusar de nuestra paciencia?” Hay tantos “Catilinas”  en estas tierras peruanas….

? ¡No abuses de nuestra paciencia!”.

LAS SILLAS MUSICALES


La imagen que dan muchos de nuestros políticos jugando a las sillas musicales es verdaderamente desastrosa.

No se dan cuenta que todos los demás  miramos con asombro, suspicacia y asco.

Creen que nada es importante salvo el poder y su acto de travestismo ideológico, partidario o incluso personal les trae sin cuidado y alegremente declaran nuevos amores (cuando en realidad es el viejo amor al tornillo el que los mueve o mejor dicho, fija) y miran diferentes horizontes avizorando extensiones de tiempo que logren su permanencia “un rato más”.

Lo que esperan no es el cambio aunque cambien de camisa, maquillaje o máscara. Esperan que para ellos todo quede igual. No se han fijado que se los observa y  no pueden engañar a nadie. Que en esta época de comunicaciones instantáneas, andan como el rey del cuento cuyo hermoso traje no existía y en realidad estaba desnudo. No importa cuánto ayayero eleve cánticos en su honor y cómo las zalemas les hagan entornar soñadoramente los ojos. Se pasean como vinieron al mundo, mostrando sus vergüenzas y sus miserias; sus pequeñeces y su poco valor.

En este juego de las sillas musicales nadie quiere perder; todos rezan porque la melodía no se detenga y si lo hace amagan trampas los que a pesar de todas sus argucias se quedan sin sitio.

Pocas veces se ha visto tal transparencia. Muy a su pesar son como son y no como quieren que los vean. Para ellos la imagen es la personal, la que se construyen en su imaginación. Estoy seguro que la realidad les dará más de una sorpresa volviéndolos a su triste realidad.

LA INFANTILIZACIÓN DE LA POLÍTICA.


La infantilización de la política Imprimir E-Mail
jueves, 14 de enero de 2010
Carlos Iván Degregori


Zonzos, tontos, me espían porque me envidian, bailo porque tengo mejor ritmo que ustedes, tristes, reprimidos, amargados, pesimistas. Tengo una encuesta secreta, enorme, muuucho más grande que la de los otros muchachos que coleccionan encuestas. El 2009 se cerró y el 2010 se abrió con una andanada de esta suerte de bromas de alumno quedado de colegio para niños sin calle.

Uno de los rasgos que pasa desapercibido cuando se analiza la política después de la política es su infantilización. Se ha insistido bastante en la transformación de los viejos caudillos en líderes mediáticos, performers modelados por los medios y a su vez dedicados a modelar a la opinión pública a través de esos mismos medios, a veces de forma delincuencial como en la época de Fujimori. Pero poco se ha dicho una de las consecuencias de esa mediatización de la política, al menos en nuestro país: su infantilización o, en el mejor de los casos, su transformación en mala película de adolescentes.

“Las encuestadoras están piconas porque no las han invitado”, interviene Jorge del Castillo, como para refrendarlo (La República, 6.1.10). La tendencia viene de antes. Se hizo visible, y quién sabe irreversible, cuando los imitadores comenzaron a parecer los titulares de carteras o curules y los firmes, una caricatura de sus imitadores radiales o televisivos. Se volvió descarada con el Baile del Chino, y continúa. De bailar, Alan lo hace mejor que el Chino, que parecía un teletubie, y que Tudela van Breughel-Douglas, por supuesto. Pero las líneas de continuidad son visibles.

Uno de los rasgos de los últimos presidentes, es que cuando son como son (se ven las caras, pero bueno, supongamos que podemos atisbar por instantes cómo son), resultan marcadamente adolescentes, y cuando quieren agradar, Toledo se pone telúrico y patero, Lourdes aplicada, Castañeda nerd –parece que en la presente promoción, ser nerd resulta atractivo- y Alan se alucina travieso.

Todo mientras un coro en el hemiciclo parlamentario grita uhhhh cuando la congresista Rosario Sasieta le dice a la ministra: ¡qué hace una maestra en el Ministerio del Interior!, y la maestra-ministra le contesta: ¡qué hace una lavapiés de congresista! Uhhh!!, corean los chiquiviejos, todos con sobrenombres de escolares de antaño: el mataperro, la robaluz, la lavapiés, el comepollo.

No hay nadie que les enseñe a ser adultos. La oposición no existe, o ha terminado por infantilizarse ella misma, venalizarse o fosilizarse. Por eso Alan se pasea, o más bien se bambolea, nos desprecia y “nos engaña con franqueza” como apuntó Alvarez Ródrich. Nos los advirtió desde que eligió como fondo musical de su campaña La Vida es un Carnaval y luego escribió El perro del hortelano. Llena el escenario en todos los sentidos y nadie compite con él. Lourdes se ha reducido. Humala no encuentra la sonrisa y si ya no parece el matón del barrio, sigue pareciendo el picón de la clase y la pandilla basura continúa provocándolo para ver si se le sale el matón. Bayly como outsider cínico y exitoso el 2011 sería la culminación casi natural de este proceso.

Lo triste es que hay mucho de siniestro en estos niños que fueron y quieren seguir siéndolo. Por algo Freud hablaba de monstruos polimorfos. Mientras ellos se divierten, Bagua regresa a primera plana y muestra que la agenda amazónica sigue indignantemente pendiente; avanza el encubrimiento del escándalo de los petroaudios y asesinan al director de Castro Castro, Miguel Vásquez Coronado. Cualquiera de los tres acontecimientos debiera haber hecho saltar todas las alarmas pero, claro, las cifras macroeconómicas parece que mejorarán, y todo lo demás se nos dará por añadidura.

Así, balanceándose sobre la tela de una araña, el presidente sigue adelante con su agenda para el 2010: no solo (maxi) obras para compensar el desastre de su primer gobierno, sino (mani) obras para impedir que salga electo cualquiera que él no quiere que sea presidente. Y por supuesto que le creemos cuando dice que no piensa en el 2016. Piensa en el 2021, cuando le toque entregar el mando en pleno bicentenario. “Las leyes del mercado son inexorables”, truena Jaime de Althaus (La Hora N, 12.1.10). Sí, claro.

FUENTE: http://www.ser.org.pe

Asociación  de Servicios Educativos Rurales