ES PEOR EL “REMEDIO” QUE LA ENFEREMEDAD


A mi esposa le recetaron un medicamento y cuando fue a adquirirlo en la farmacia le dijeron que no lo tenían y la dependiente le ofreció uno que según ella “era igual” y “servía para lo mismo”. No era un producto barato y tampoco lo era el que había pedido y no tenían. Hizo la compra y pasado el tiempo de uso, fue donde la misma doctora que después de examinarla se extrañó que no hubiese mejoría. Al decirle mi esposa lo que había sucedido, la profesional afirmó que lo que le habían vendido no era específico para el mal. “Inclusive” me dijo mi esposa, “adivinó a la primera en qué farmacia lo había comprado”. Insistió en el remedio original y le dijo que si no lo encontraba bajo esa marca, pidiera tal. ¿Bingo o la doctora era cadivina?

Digo yo: ¿No es que una farmacia (certificada y de cadena) debería cuidar que es lo que está vendiendo? ¿Es que pueden “recomendar” cualquier remedio sin que pase nada? ¿Es que la empleada del mostrador puede “recetar” y decir que un remedio es igual a otro  porque tiene los mismos componente menos alguno? ¿Es que alguien está pagando comisiones por recomendar determinada marca y hay gente que recomienda y cobra?

No está bien que mi esposa recibiera un medicamento por otro, pero me parece inaceptable que el establecimiento ofrezca-sin pedírselo- un sustituto (“que es igual, incluso cuesta unos soles menos”). Las farmacias son un negocio, es cierto, pero la salud del ser humano está en juego y no me parece que con ella se haga negocio.

Una pastilla no es un talco o un perfume. Los médicos recetan, las boticas venden lo que el médico receta y los consumidores adquieren lo que la farmacia entrega a la vista de la prescripción. Ni el dependiente es médico ni debería traicionar la confianza del cliente.

Vuelvo a decir que mi esposa no debió aceptar el cambio y tuvo en parte la culpa al hacerlo. Además, pecó de confiada.

Y el tema es solo un caso estoy seguro pero es un tema de salud y debe haber millares de casos similares. La cosa no pasó a mayores, porque no era grave la dolencia. ¿Y si el paciente enferma más o se muere? ¿Estamos esperando que suceda algo como lo que pasó con esos seudo centros de rehabilitación en los que por inseguridad, incompetencia e indolencia murieron tantas personas quemadas? No me parece justo que eso suceda.

No me parece justo que den “gato por liebre” y soy del convencimiento que no es lo mismo “Chana que Juana”.