PARTE DE GUERRA


La guerra continúa y cada vez es más violenta.

Se trata de aminorar esa violencia, con medidas de protección contra el enemigo, pero el problema es que a este no se le puede ver. Es posible únicamente –por ahora- protegerse y no tomar contacto, precisamente porque el enemigo puede estar en cualquier lugar.

Es importantísimo evitar que el enemigo pueda reunirse, concentrarse, agruparse y cuando el enemigo puede estar alojado en las personas, que no se dan cuenta que tienen un inquilino que puede convertir a cualquiera en asesino, lo que hay que evitar a toda costa es la aglomeración de las personas, porque esa cercanía puede ser letal.

Claramente: Hay que evitar las multitudes, las aglomeraciones, los contactos personales con quienes uno no conoce, las “colas” en las que no se guarda distancia, en los exteriores de los mercados y en los pasillos – a veces verdaderos vericuetos- de estos, porque el virus acecha desde los contagiados, que no presentan síntomas y no tienen ni idea que son una verdadera bomba de tiempo.

Hay fechas, en las que agruparse es “tradicional”, lo usual para las personas, que buscan celebrar, conmemorar o “participar” de manera presencial… ¡Y pueden estarse reuniendo con la muerte!

No es una situación “normal”, es una indeseable y tremenda situación de guerra la que se vive, y aunque parezca raro decirlo ahora y aquí, el “Divide y vencerás” funciona, como en la guerra. Evitemos las aglomeraciones.

Imagen: ww.ecsaharaui.com

BIBIDI-BOBIDI- ¡BÚ!


Es tan simple…

Solamente unas palabras mágicas y todo se arregla. Si no, escuchen a la bruja, en la película de dibujos animados “Blanca Nieves”, cantar:


“Salacadula machica bula babidi-bobidi-bú”


yo hago milagros con esta canción:


Babidi-bobidi-bú.”

Claro, eso es un cuento, una película de dibujos animados de Disney y no la realidad, que es mucho más cruda que esa edulcorada historia y su exitosa adaptación animada cinematográfica…

La verdad es que con cantitos y ensalmos no se arregla nada, aunque muchos crean en la “magia”, esa que proporciona inmunidad contra todas las desgracias y avanza vencedora, sea “blanca” o “negra” …

Vuelvo a decir que creer que la solución está “a la mano”, es como creer en el vuelo de los chanchos o la inmortalidad del mosco, porque, aunque se están haciendo todos los esfuerzos para proteger a la humanidad del Covid y encontrar una cura para el virus, aunque las señales que podemos ver cerca de ello y las noticias (las “malas noticias”), sean desalentadoras, lo que está sucediendo es una dolorosa realidad y lo peor sería creer que un ente sin cerebro, atiende a los cantos y retrocede hasta desaparecer porque se le dice “¡!”

Ya hay, no una, sino varias vacunas y los científicos están trabajando a marchas forzadas con el fin de encontrar el remedio que acabará con el virus y la Ciencia (con mayúscula) no es magia, aunque veces sus resultados parezcan provenir de allí; pero hay que tener cuidado y saber que los charlatanes, los magos y toda esa cáfila de embaucadores que se refugian en la “ciencia” y se cubren de un manto de sabiduría, respetabilidad, de “efectividad comprobada”, no son sino truhanes, vendedores de jarabe “curalotodo” y pomadas “sebo de culebra”, para ganar dinero a costa de la necesidad, credulidad e ignorancia de mucha gente…

Queda esperar, aunque ello nos desespere. Confiar el que la Ciencia, seguirá persiguiendo y alcanzando sus metas para nuestro beneficio, el personal y el de toda la humanidad.

Imagen: Internet, “bruja” de la película de Disney.

ROMPIENDO LAS COSTURAS


El saco de gatos que es la política peruana está rompiendo las costuras y los animales pueden llevar con su pelea ciega a que el Perú se convierta en un caos terrible, donde el todos contra todos sea la norma y que se haga imposible organizar nada sensato.

Al enorme problema que es la pandemia que ha sumido al país en la oscuridad de la desgracia y la incertidumbre, se suma la estupidez asesina y suicida de los políticos en general –los “profesionales” y los “aficionados”- y en particular los que están representados en el congrezoo (donde la mayoría son “aficionados”)-; que además de estúpida es interesada porque lo que quiere la mayoría de ellos, es que “su botín” de prebendas, gollerías y “negocitos” no se les vaya.

Pero ellos (salvo algunos, la verdad sea dicha) siguen revolcándose, mientras tanto el saco va a reventar y “otros” tienen la culpa de todo, porque ellos son mansas palomitas blancas, casi casi Espíritus Santos, incapaces de todo mal. Incapaces son, hasta en tratar de cometer felonías, que sin embargo repiten con terquedad de mulas.

No sé si tendremos solución y los gatos morirán en su combate, antes que las costuras del saco se acaben de romper… Tal vez la mirada que tengo parezca apocalíptica, negativa y hasta derrotista, pero tal vez habría que aprovechar y gasear el saco. No sé cómo.

Imagen: depositphotos.com

LA ISLA DE LA FANTASÍA


En 1977, una serie de televisión sumamente popular, cuya trama y acción se localizaba en una isla, en algún lugar del océano Pacífico, donde la gente podía cumplir cualquier fantasía que tuviera, previo pago de US$ 50,000 y de no revelar nada sobre la ubicación de la isla…

Estamos en el año 2020, en el camino inmediato al 2021, en una Tierra que es más que nunca una isla, flotando en el espacio y vivimos la fantasía más fantástica que ningún señor Roarke ni Tattoo harían posible, sino un microscópico personaje, cuyo nombre tiene el número 19.

Lo que está sucediendo en todo el mundo, hace realidad una historia que parece salida de la ciencia ficción, que deja chiquitos a los libretistas de la más imaginativa serie de la tele y nos pone a todos en esta nueva realidad, que, aunque no queramos, ni hayamos pagado nada por vivirla, es.

Pero lo último no es tan cierto, ya que muchas personas –sin quererlo- sí pagaron y con lo más valioso que tenían: sus vidas. Esta es una pesadilla fantástica, en la que estamos atrapados en nuestra isla, rodeada de oscuridad por todas partes, que, aunque figurando en los mapas estelares, es tan minúscula e insignificante que parece haber sido olvidada…

Esta serie, ya está resultando larga, tediosa y aunque en cada capítulo se nos promete un final casi feliz, a veces dan ganas de apagar el televisor para irse a tomar un café…

Imagen:  ABC Television – eBay itemphoto frontphoto back, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=20143137