SUJECIÓN: ACTO DE SUJETAR O ACTA QUE FIRMARON MILITARES


SUJECIÓN TUBINO

La sujeción que es el acto de coger, asegurar, retener, sostener, contener, agarrar, asir, enganchar, trabar o atar, fue lo que firmaron muchos militares, solamente que su “acto” constó en un “acta” (femenino el nombre); la de apoyo a Fujimori y Montesinos que ahora ha vuelto a la palestra con ocasión de las críticas que muchos de los firmantes de esa vergonzosa sumisión y otros más que también vociferan porque ven su rol de machos de la especie amenazado por unos mandiles rosados que, según ellos gritan, “deshonran al uniforme” y “mellan la institucionalidad del Ejército”.

 

Los firmantes de la infamante acta aceptaron, signando y rubricando, cumplir el papel de “sujetadores” que es una de las formas con que se llama al sostén o “brassiere”; es decir que aceptaron sostener, contener y asegurar –ser los sostenes- de las dos tetas visibles del régimen fujimorista, que eran los carnales Alberto y Vladimiro (fueron algo así como “las geishas” -¿las recuerdan?- periodistas mujeres ayayeras del “emperador”, aunque las geishas verdaderas se diferenciaran de ellas por su gran inteligencia).

SUJECIÓN SOSTÉN

 

Es decir, militares que con uniforme y todo, firmaron ser una prenda absolutamente femenina al servicio del fujimorato y que hoy hablan de “deshonor” cuando ellos mismo deshonraron el uniforme que vestían y los muy bestias pusieron en entredicho a su institución en aquella época a vista y paciencia del país, militares que ahora ante una señal del Ejército (esta vez con mayúscula) de apoyo a la no violencia contra la mujer donde altos mandos y oficiales se ponen un mandil rosado sobre el uniforme, se rasgan el uniforme que sí deshonraron (hay listas y videos que confirman el nefasto hecho), junto a lo más cavernario y retrógrado del Perú.

 

En un país, – el nuestro- donde las mujeres son asesinadas a mansalva por “hombres” que se creen sus propietarios hasta llegar a cifras escalofriantes y que nos colocan (gloriosamente, de seguro, para estos ectoplasmas) en los primeros lugares de feminicidio mundiales, la actitud de una institución tradicionalmente machista en favor de las mujeres, no sólo es loable sino necesaria y ejemplar.

 

Que griten las cavernas y los que se convirtieron en sujetador, sostén o “brassiere” de la podredumbre por unas prendas que aseguran la limpieza que no tuvieron los del sostén ni tienen seguramente los otros vociferadores.

 

¡Bien por el Ejército y recordemos por favor que  Eos, “la de rosáceos ededos”, es la aurora…! 

¿Será que  el Perú despierta a una nueva aurora ?

 

Imágenes: wayka.pe / angelesinterior.wordpress.com