“TE ESTÁS GANANDO ALGUITO”


Otorongo

Ya se llevaba un buen montón de días con idas y vueltas, declaraciones, amagos, críticas de todo calibre y una buena porción de desvergüenza. El tema del aumento de “gastos de representación” de los congresistas (con minúscula, porque son poquita cosa aunque se sientan mayúsculos), siguió estirando su cola y se convirtió en una mancha más del “otorongus legislatorum”, algo que se mira con sorpresa y desagrado, se comenta con rabia y al parecer la tan mentada “presión popular” hizo algo: porque la piel es gruesa y está blindada, porque no le entran balas.

Quienes iban a recibir calladitos y dando muestras de estar ofendidos su dinero y los que declararon “que seguían a la mayoría”, así como los que anunciaron que devolverían, se  han ganado alguito, parafraseando al viejo comercial del Banco Agrario.

Si no es dinero, son luces, tinta y pantalla. En lugar de hacer noticia por cumplir con un trabajo para el cual fueron elegidos, ocupan portadas arañándose por una cantidad de dinero.

Mucho se ha dicho ya sobre una realidad que no solo es triste sino indignante. Mientras se mezquina el ingreso económico de muchos, unos pocos defendieron “con uñas y dientes” sus “derechos”.

Pareciera ser que estaban esperando que “bajara la marea” y se aquietara la bulla. Después todo seguiría normal y los juguetes, chocolatadas y regalitos masivos busca-votos, continuarían ofreciéndose con el dinero ajeno, ese que parece que paga hasta pasajes dobles para quienes los entregan. El otoronguismo ha dado un paso atrás… Esperemos que no lo haga como el tigre, que retrocede antes de saltar. Más que un salto sería pues un asalto, en toda la extensión de la palabra.

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LES IMPORTA UN CARAJO


off

Es 28 de marzo del 2009. Son las 9.45 de la noche.

Acabo de encender un par de luces en casa y la computadora.

Estuvimos a oscuras por voluntad propia y a sugerencia de un movimiento mundial.

Me he sentido parte de una humanidad preocupada por el futuro. Ha sido una manera que pusieron a mi alcance para unirme a los millones que no quieren un mundo con guerras por el agua, combustibles agotados, basura inundando cada rincón, glaciares derritiéndose y mares subiendo de nivel y cubriendo ciudades enteras.

Al costado de mi casa había una fiesta. Adulta, que empezó con almuerzo y música y siguió adelante hasta que ahora, a las 10.04 pm, he dejado de escuchar la músicay he sentido irse a los autos. Mientras tanto el sonido a todo volumen y las luces debajo de un toldo, las risas y la voces me decían que hay muchos a quienes este tema les tiene sin cuidado.  Les importa un carajo, vamos.

Eso no hace que yo me sienta mejor que otros. Me produce vergüenza.

Si el futuro no importa, significa que los hijos y los hijos de los hijos no importan.

Significa únicamente que no merecemos andar por aquí.