LES LUTHIERS


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Foto: El País, España


Escuché a Les Lutiers gracias a un disco que mi amiga Mimi Sano me regaló allá a mediados de los 70.

Un LP de 33  revoluciones; carátula amarilla con un dibujo. Acabo de encontrar la imagen en la Web, en un lugar de venta de cosas diversas…sonamos-pese-a-todo-les-luthiers1

“Sonamos pese a todo”.  Siguen sonando, casi cuarenta años después. No en el disco que tuve y que seguramente desapareció en algún préstamo entusiasta, pero sí en las grabaciones que fui coleccionando y de las cuales nunca me deshice, porque sería como perder la sonrisa.

Siguen sonando en vivo y en directo en los teatros y seguirán haciéndolo en el corazón de miles de personas que aprecian el humor, la música y la cómica seriedad de ésos excepcionales compositores e intérpretes.

Y porque siempre he querido compartir mis experiencias gratas, empecé a programar de vez en cuando, en mis clases de Universidad o Instituto ciertas presentaciones emblemáticas de este genial grupo argentino. Confieso usar copias “pirateadas” , porque aquí en Lima nunca pude obtener los originales. Me avergüenza hacerlo ya que comprendo que no es lo correcto,  pero no puedo resistirme a que mis alumnos descubran (muchas veces es la primera vez que los escuchan) lo que es verdadera creatividad. La fusión de innumerables talentos para lograr algo que parece tan sencillo: divertir.

Cada vez que aparecen proyectados en la pantalla de clase suele hacerse el mismo silencio que en un teatro.

Y poco a poco las risas, primero temerosas y luego francas, van jalonando la actuación de Les Luthiers. Alguna vez, los alumnos aplaudieron; lo hicieron a la proyección fría que había creado una atmósfera maravillosamente cálida.

Algunos no entienden de qué se trata y se dedican a dormitar o a hacer comentarios prescindibles. Ya sé a dónde irán a parar ésos alumnos de un curso de Razonamiento Creativo o Creatividad.  Me da pena, porque Les Luthiers son una especie de boya que nos saca a flote de entre toda la basura en la que vivimos diariamente. Aquellos que se creen superiores y consideran que sólo se está poniendo un espectáculo cómico en DVD se hacen acreedores al nombre que mi amigo Lee Pavao daba a ciertos individuos: “poor little things”, sin darles ni siquiera la categoría de personas.

A veces, mientras me afeito, me descubro tarareando mentalmente alguna parte de la ópera sacra “Daniel y El Señor” o cualquiera de las canciones de quienes me acompañan desde hace tantos años. Confieso que no los sigo físicamente. Sé que los condecoraron en España y que cada cierto tiempo emprenden giras fuera de su Argentina natal. Prefiero que, para mi,  continúen de entrecasa, siendo los buenos compañeros de la sonrisa y el humor sin astracanadas ni tortazos. Es que se necesita tanto de ellos en ésta Lima plagada de carcajadas producidas por la desgracia ajena y el ridículo…

No se trata de ser elitista sino de tener buen gusto. Y este no es privilegio de quienes tienen dinero, sino educación.