FOR IF THE FLIES (Literalmente traducido: por si las moscas)


 

 

 

moscas

Salió y dijo que no sería candidata.

Nadie Heredia dijo claramente que no aspiraba a ser candidata para las elecciones del 2016. Ya lo había dicho anteriormente por interpósitas personas. Sin embargo la desconfianza, azuzada por pensamientos extraños exigía que fuera ella en persona la que se pronunciara. Lo dijo y se acabó. ¿Se acabó?, como en el juego, “no señor, yo diré lo que pasó”. Ahora resulta que se le achacan “segundas intenciones” y que tuvo que decir que desistía porque los gastos de sus viajes y presentaciones eran tan grandes, que prefería la sombra y acogerse al impedimento de la Constitución. Algunos se quedaron con los crespos hechos o como dicen de ciertas novias “vestidos y alborotados”. No les parece claro, no les parece bien.

Se ha desarmado de pronto y de un solo sopapo la construcción que habían pacientemente levantado, para tener un referente negativo y la oportunidad de crear enemigos poderosos necesarios que buscaban “reelección conyugal”.

De pronto hubo algunos que se quedaron sin banderas, pero por si las moscas encuentran o predicen protervas intenciones. ¿Soy “humalista”? ¡No! Y tampoco me mueve un afán “nadinista”, simplemente me parece que en un instante en que a esos, los fantasmas que se corporeizaban  (y que tal vez de pronto el dúo conyugal albergó), se los llevó el viento. Digamos que la cordura ha imperado, en buena hora y quedaron sin piso los que clamaban un “NO a la reelección”. En ese sitio el suelo está parejo aunque la realidad nos muestre quebradas y fracturas y los desbarajustes en que vive el Perú. Negadas las banderas y emparejado el suelo, tal vez este 28 podamos respirar un poquito sin pensar en el cuco que para muchos es pensar que las parejas se quieren reelegir. No es fácil, queda un largo camino que no creo que este gobierno alcance a completar. Pero sí me parece que se anda en el camino; a trompicones quizá, sin “smoothness” tal vez, pero tratando. Ojalá que así sea y yo no me equivoque.

SEGUIR ES MÁS DIFÍCIL QUE EMPEZAR


Barack Obama ganó las elecciones en USA y continuará en la presidencia. Tratará de conseguir lo que no pudo o no lo dejaron y emprenderá nuevos caminos. Su segundo mandato es más difícil que el primero, cuando todo era nuevo y el impulso enorme.  Continuar siempre es más complicado que empezar porque requiere persistencia y una voluntad mucho más fuerte que la del inicio, porque ya se conocen las trabas, su tamaño y resistencia.

Su “expertisse”, carisma y ganas de hacer las cosas, ayudan. Ayuda en su popularidad el ser miembro de una minoría que lucha desde siempre por su reconocimiento. Todo suma, es cierto, pero la tarea que se le presenta como presidente de una nación tan poderosa y polémica, es inmensa. Solamente en seguir sus líneas trazadas con anterioridad tendrá que batallar y no digamos para dibujar nuevas. En todas partes se está celebrando su triunfo, yo creo que como la oportunidad de seguir: muchas cosas quedaron en el tintero.

Cuatro años más es mucho y poco tiempo. Debe ser rápido para actuar y cauto para hacerlo. Tiene que satisfacer a muchos, cumplir esperanzas y pisar los callos necesarios.

Barack Obama sigue siendo presidente porque un pueblo cree en él. Le toca la parte más difícil y menos glamorosa, que no supone novedades pero demuestra que lucha por lo que cree. Y eso, en este mundo, es para celebrar.