TRISTE RIMA: ¿PARA PROTESTAR HAY QUE MATAR?


CHARCO DE SANGRE

Las protestas en el Perú están tomando un cariz sanguinario que se traduce en los gritos de “¡Mátenlo, mátenlo…!” de la turba vociferante que estaba destrozando el cráneo de un policía acorralado, pateado, golpeado con piedras y que finalmente falleció.

Hay un manifestante muerto y dos pasajeros, que, sitiados por los que protestaban, no pudieron recibir el auxilio médico que sus enfermedades requerían y dejaron de existir. Los asesinos fueron todos y no fue nadie el asesino…

Protestar y matar. De pronto, las palabras que riman se convierten en una macabra realidad sinónima.

Entonces se busca a los culpables de las muertes y no hay ni un solo responsable.

Se dirá que fueron delincuentes, que hay agitadores, que las huaracas son para la defensa y que el derecho a protestar es constitucional. Se dirán muchas cosas, pero a los que están muertos nada de eso les devuelve la vida. Muertos por protestar, por restaurar el orden, por no ser atendidos.

Están muertos y junto con los heridos son las “casualidades”. Son número, estadística. Antes eran personas y ahora solo son resultados.

Sí, hay derecho a protesta pero no hay derecho a matar.

No se entiende; no se quiere entender que el agua y la tierra no valen lo que un hombre. No sirven sin el hombre. Y cuando el hombre mata a otros hombres, la sangre envenena la tierra.

QUÉ VERGÜENZA… : PRIMER LUGAR


Coca foto diario 16

Ocupamos como país el primer lugar en el mundo.

Un puesto destacado, importante; razón de comentarios y citas, de aparición en listas donde se rompen records.

El Perú, nuestro país es el primer productor de hoja de coca del mundo. ¿El producto  que se vende como “mate” en bolsitas filtrantes? Sí, el mismo. ¿El producto que sirve para hacer cocaína? Exactamente, el mismo.

Las proporciones de uso son totalmente distintas. Mientras la coca ilegal dedica miles de hectáreas a envenenar al mundo, a pervertir a todo cuanto toca, las bolsitas filtrantes no llenan un contenedor; son miles de millones de dólares contra lo que, supongo, no llega ni al millón.

Hace años que el Perú avanza firme hacia el puesto en el “podio”; no es de extrañar pues el cumplimiento de lo que pareciera ser la meta de algunos. Porque son solo algunos, estoy seguro; algunos entre los treinta millones de peruanos que somos. Sin embargo con una eficiencia digna de mejor causa y “ayudas” oportunas, se logra el vergonzoso puesto.

Ya un actor visitante, puso que estaba en Cusco, “capital de la coca”. Antes era, orgulloso, el “ombligo del mundo” y hoy lo reconocen como el centro, pero del “país-coca”.

Sé que hay preocupación y se trabaja sin descanso, en multitud de frentes, para que este cultivo ilegal se erradique. Sé también-lo veo en las noticias casi a diario- que la lucha naufraga en un mar inundado de dólares que no parece tener ninguna costa.

Mueren los valerosos policías y militares a manos de sicarios de esta hampa, que no tiene bandera y cuyos colores son el verde y el negro: verde por los dólares y la coca; el negro por la muerte.

Los ojos en el mundo enfocan al Perú: ¡campeones de la coca! Me da vergüenza, en serio, escribir estas líneas, porque intuyo que la hidra rabiosa que es el narcotráfico, tiene cien mil cabezas que renacen. ¿No hay ningún Heracles que la mate definitivamente?

Verde, como el de las hojas de coca, es también el color de la esperanza.

Foto: Diario 16

TODO LLEGA


LaMuerte

La noticia de la muerte de Videla no hace sino confirmar que todo llega alguna vez.

Ahora se encuentra con sus víctimas, esas que tendrían que haber estado en su conciencia. Ahora, igual que ellos está donde no se regresa. Todos se fueron sin querer, a unos los mataron y a Videla se le apagó la vida.

No sé si el encuentro haya sido tremendo o que es cierto lo del cielo e infierno y estén separados. Lo que creo es que él vivió todos sus días últimos un infierno interior donde los gritos de los torturados serían el fondo de su sueño y vigilia.

Llega la muerte y en apariencia lo equilibra todo, pero yo estoy seguro que hay cadáveres cuya alma -si tienen- no podrá descansar.

EL BOTÓN REEMPLAZA A LA ESPADA


nuclear

Este hecho confirma una vez más que el hombre no aprende, que la Historia se escribe con minúscula y es tan solo una sucesión de hechos.

El botón que puede desencadenar una guerra nuclear ha reemplazado a la espada en su misión de muerte. Ya no es uno: son millones. Ya no se necesita haber agredido para recibir una respuesta. La muerte viene desatada por una sola acción. Desatada es la palabra, porque esa acción elimina las amarras de una impensable Caja de Pandora que guarda el Mal.

La amenaza está lanzada y toda la parafernalia de la guerra se despliega en un intento de sembrar el miedo. Sin embargo, lo terrible es que todo ese movimiento que llena plazas, inflama pechos, agita banderas y grita consignas no sirve de nada frente a un botón que algunos pintan rojo y yo creo que es negro, porque promete la oscuridad.

La espada y el botón: miles de años echados al garete por la estupidez de los hombres.

“MORIR, DORMIR…, DORMIR: TAL VEZ SOÑAR.”*


mar

Todas las redes deben estar comentando lo mismo: la muerte de Hugo Chávez. Llorarán, festejarán, informarán y hacen algo que es común a todos: esperar. Esperar viene de esperanza: la de quienes esperan un cambio y la de los que quieren continuidad. Venezuela está en una encrucijada y de las decisiones que se tomen depende el futuro. Un futuro que toca a esta parte de América que a veces exacerba nacionalismos pero que en el fondo es la misma región donde la esperanza se asienta.

Somos históricamente jóvenes y por delante hay camino que debemos recorrer. Para hacerlo es necesario tener cuidado de caminar sin no repetir lo que hemos visto y no funciona. Tenemos que aprender de nuestros errores y salir adelante como todos queremos. A veces parecerá un utópico sueño pero si dejamos de soñar nos convertiremos en hormigas  laboriosas que parecen tener una ruta trazada que en realidad lleva al abismo. El sueño de una patria grande, sin costuras ni fronteras, sin tuyo ni mío. El sueño colectivo de un mañana mejor que no puede esperar a que amanezca porque el mañana es hoy y lo tenemos en nuestras manos.

 

(*”Hamlet” W. Shakespeare)

 

¿LADRAR NO LES CUESTA NADA?


El movadef ladra dentro y fuera del Perú. Ladra dentro para ver si con ello llama la atención. Ladra fuera para ver si consigue adherentes a una “solución social” que pasa por el terror y la muerte. Lo dije en el post anterior: igual hicieron los nazis y Pol Pot.

El asunto es que hay dinero detrás en organización, viajes y el mantenimiento de personas dedicadas dentro y fuera a traicionar al Perú. El “aparato” cuesta. Cuestan las banderolas, las movilizaciones por pequeñas que sean, el sostenimiento de sitios de Internet y todo lo que su actividad proselitista requiere. ¿De dónde sale el dinero?

No vengan con el cuento ése de “la contribución de las masas”. Los seguidores de esta locura, por definición del movadef mismo, deben ser los más pobres entre los pobres; aquellos que a duras penas pueden sostenerse a sí mismos. No creo que ellos compartan su pan para pagar pasajes, manutención de ciertas personas y propaganda aquí y en el exterior. El dinero debe venir pues, de otra parte.

El dinero grueso provendría seguramente de los “ahorros” que sendero luminoso hizo con los robos que cometió. Otra fuente podría ser el dinero del narcotráfico, en el que desembocó un movimiento que decía luchar por los pobres.

Hoy el movadef se presenta como una víctima que lucha por derechos fundamentales, cuando con su pelaje anterior y sin careta ni disfraz no es otra cosa que una banda asesina que sumió al país en el horror.

Poderoso caballero es don dinero” dice el refrán y esto lo aplican bien, pues creen que se pueden comprar silencios y conciencias o destinar esa plata manchada de sangre en convencer a los desavisados que apoyarán el bien. Un “bien” que enlutó a miles y que produjo una etapa que significó al Perú ir cuesta abajo hacia el abismo sin fondo del terror.

Ahora que nos recuperamos y trabajosamente subimos la cuesta, tratan de engañar con espejitos y chucherías, empujando para que volvamos a caer. Su grita está financiada y quienes lo hacen creen que engañan a la gente: la realidad es que el nombre de movadef dice bien claro sendero luminoso.