EL PAÍS INFELIZ


infeliz

Según una encuesta, Perú es el país “menos feliz” de América Latina. Es curioso, pero parece que todo fuera “felicidad” aquí: la feria gastronómica “Mistura” rebosa de visitas, en vóley de menores y en fútbol ganamos experiencia, se alistan nuevos planes contra la delincuencia, lo informal en minas es “una mina de oro”, el frío de la puna promueve los abrigos y los chales de alpaca, el mercado regula y todo sube un mucho, puedes ser congresista así tengas “tapados”, los ladrones disfrutan sus robos sin prisas ni prisiones, si es que quieres llamar el celular te sirve pero para otras cosas… ¿No es un país feliz?

Vivimos la aventura de cruzar una calle, vemos telenovelas, concursos de patadas o de imitaciones (lo real sale caro); la crónica del hampa nos refresca las noches y el jardín del vecino sirve para mear.

Si tenemos de todo no sé por qué es que estamos al final de una fila: podríamos colarnos, nadie lo notará. Dicen en esa encuesta que no somos felices. ¿Felicidad? ¿Qué es eso si no puede comerse? Lo que pasa es que otros nos tienen mucha envidia porque estamos creciendo y nos sobra la plata para comprar “de marca” (aunque sea bambeada).