PREMEDITACIÓN, INIMPUTABLE,IRRESPONSABLE, FUERA DE SUS CABALES, OBNUBILADO…


PREMEDITACIÓN...

Son palabras que hace muy poquito han aparecido en prácticamente todos los medios dando o comentando la trágica noticia del atentado contra una joven mujer en un bus de servicio público a la que un sujeto le roció gasolina y prendió fuego, hiriendo de la misma manera a otros pasajeros del vehículo, para escapar luego en medio de la confusión generada.

 

La policía detuvo a un sospechoso al que todo parece señalar como el autor aunque él lo niegue; los detalles de este repudiable suceso han sido dados en extenso y no creo que deba abundar aquí con su mención que a fuerza de repetir puede tornarse en morbosa.

 

Se ha dicho que es un loco el autor, un insano mental, alguien inimputable legalmente; que su irresponsabilidad sería fruto de un desorden o enfermedad mental, que “no estaba en sus cabales” y mucho más: sin embargo no me parece que nada de esto sea cierto cuando su acto criminal demuestra una premeditación (subió en el mismo bus que la víctima, llevaba combustible en un envase y fósforos) que no es propia de situaciones de enfermedad mental; por desgracia se tiende a acusar de locura un acto de esta naturaleza lo que da pie para que el perpetrador intente acogerse a una enfermedad que lo hace irresponsable de sus actos, los que no pueden ser tipificados como delito.

Posiblemente, si aceptara su autoría, el imputado declarará haber estado “obnubilado” -que es un estado de conciencia en el que la capacidad de vigilancia de una persona está disminuida- por algo como los celos, a modo de evasión de su responsabilidad…

 

El hecho, terrible y lamentable, demuestra crudamente que la sociedad mira, se espanta, comenta pero no parece tomar ninguna acción salvo esporádicas intervenciones eficaces de la policía que no sea la protesta; ¿es que instituciones como el poder judicial no están hechas para velar por el ciudadano y asegurarle protección frente a hechos como estos? ¿Se espera que se asesine a alguien para actuar?

 

A ver si un doloroso remezón como este hace que desaparezca este letargo peligroso y yo diría que culpable, aunque lo que sucede con Arlette Contreras…

 

 

Imagen: altavoz.pe; fuente: Jackeline Fowks/Twitter

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100 AÑOS DE PURO AREQUIPA.


Javier de Belaunde y Ruiz de SomocursioEl Doctor Javier De Belaúnde y Ruiz de Somocurcio cumple hoy cien años.

Cien años!!! Suena fácil decirlo, pero resulta difícil de imaginar.

Cien años de arequipeño puro. De hombre sabio. De ejemplo.

Cien años de luchar por las ideas y la justicia.

Mis antepasados arequipeños a quienes seguramente él conoció, como mi abuelo  Francisco Gómez de la Torre, estarían muy orgullosos de saber que un hombre como el Doctor De Belaúnde continúa la historia de una tierra que  siempre ha dicho lo que pensaba y actuado en consecuencia.

Lo conocí en su casa de San Antonio, cuando con su familia vino a Lima y  Javier,  su hijo, ingresó al colegio y fuimos compañeros de clase y amigos. Poco a poco me fui enterando de su paso por la Política. Ésa que era lo que ya parece no ser.  Arequipa, ciudad pequeña, permitía que sus habitantes se conocieran y así, mi padre que hoy tendría 106  años, fue su amigo. Es cierto que en ésta Lima grande y descoordinada se dejaron de ver con la frecuencia que hubieran deseado, pero recuerdo aún sus historias; porque a pesar de haber nacido en el Cuzco, mi padre se educó en Arequipa, donde las horas en ése entonces, pasaban con el sonar de las campanas de Santo Domingo, la Catedral y otras iglesias.

Historias que eran citadas como ejemplo de un hombre probo, profesional y consecuente.

Hoy, don Javier cumple un siglo. Un siglo de historia decente y clara.

Hoy que en las encuestas, los peruanos manifiestan no creer en los políticos. Hoy que tanta falta nos hacen en política los hombres como Javier De Belaúnde y Ruiz de Somocurcio, que entienden la política como un servicio al país y no como un plato lleno donde servirse a sí mismos.

Gracias don Javier por cien años de ejemplo. Ojalá podamos seguirlo, porque todo cambiaría. Para bien.