LA VIDA ES BELLA


Es una película de 1997, que tuvo gran éxito. Roberto Benigni, italiano, la hizo en base al libro de su padre, que sobrevivió a un campo de concentración nazi. Es un canto a la vida, a la alegría y a cierto desenfado, que recuerdo siempre con ese calorcito interior que da el sentirse bien y saber que si se cree y lucha, siempre hay una salida.

Escribo esto, porque las miserias parecen haberse apoderado del país y eflorn general, lo que se sabe del resto del mundo no parece ser muy alentador. Sin embargo en cada uno está el modo de enfrentar lo que sucede y el camino a lograr lo soñado es difícil, pero no imposible.

La esperanza nos mantiene de pie y empuja hacia adelante, por más que alrededor las cosas caigan.

Esto pienso cuando recuerdo “La vida es bella” y así como su personaje principal trato en cada momento de salir adelante y ser feliz. Creo que es importante el ejemplo que nos dejan los que sí lo lograron. “¡Hurra! Todavía vivimos” es el título de un libro y estoy seguro que decirlo y darnos cuenta que eso es realidad, nos despercudirá. El campesino colombiano dice “amanecerá y veremos”: sabias palabras. La vida es bella, pero no es fácil.