BUENA NOTICIA


Corría detrás de la noticia.

Primero, como reportero “de calle”, fue a mil y un lugares de la ciudad, cubriendo hechos cada vez más “importantes”, llegando poco a poco a las primeras páginas y consiguiendo que, a veces, un fotógrafo del diario lo acompañara (“Que ojalá fuera el divertido y no el viejo gruñón”) para ilustrar sus reportes …

Pasó el tiempo, y lentamente fue “escalando posiciones”, pudo hacer viajes a provincias remotas, a ciudades chiquitas e incógnitas, siempre en pos de la noticia interesante y en busca de esas historias, que sabía, esperaban agazapadas, el momento en el que saldrían a la luz, mostrando esa cara oculta que una vez puesta en letras, sería protagonista de algo, si no memorable, por lo menos digno de lectura y tal vez parte de un hipotético libro en el futuro …

Cuando llegó a la página editorial, sintió que había “llegado” de verdad: Era la voz del periódico y podía poner por escrito su opinión, aunque al corto tiempo se dio cuenta de que lo que opinaba sobre muchas cosas, no era la misma opinión que tenía lo que él llamaba “El Consejo de Ancianos”, que leían y corregían sus escritos antes de que se publicaran. La cosa fue a mayores, cuando cambiaron un artículo editorial suyo, por uno que se parecía, aunque decía lo opuesto …

Entonces, añoró la calle, las historias, la adrenalina diaria y la satisfacción de darles voz a esos “nn” que contaban acerca de sus vidas, del día a día en lugares comunes, que para él eran hermosos …

Se sintió libre cuando lo despidieron, y pensó que era una muy buena noticia, de ésas que le entusiasmaban, porque nuevamente, tenía una historia que contar. Pero esa, era otra historia…

Imagen: https://pixabay.com/es

¿EL HOMBRE ES EL LOBO DEL HOMBRE?


lobo

Los padres de un niño enfermo, solicitaron ayuda y la obtuvieron. Según las noticias, destinaron el dinero para comprar un vehículo nuevo.

Las reacciones fueron inmediatas y “descubiertos” desistieron de su compra, pidiendo disculpas.

El hecho que causa indignación no es sino una muestra de lo trastocados que están los valores en nuestra sociedad. El “tanto tienes, tanto vales” y el cambio del significado de valor por precio se ha convertido, por decirlo de algún modo, en moneda corriente.

Puse “valores trastocados” y ahora creo que debí decir “valores desaparecidos”. Lo que vemos es una yerma ausencia de discernimiento entre el bien y el mal o una interpretación sobre que “solo es bueno lo que me favorecerá personalmente”.

Lo vemos a cada rato en cualquier nivel: de todas partes nos llegan las historias que a veces cuesta creer.

El hecho que motiva este post es una pálida pero fresca muestra de cómo andamos. La frontera que separaba al mal ha desaparecido y ahora la propia conveniencia nos deja en los brazos de lo que nunca debió ser.

Desde este humilde blog, un punto en el inmenso universo de la Web, vengo machaconamente escribiendo, como quien echa botellas al mar, sobre este mundo cada vez más irreconocible, donde como dice el título del libro de Eduardo Galeano, todo está “Patas Arriba”.

Lo peor estaría si me cansara. Cada hecho desconsolador, no me hace perder la fe. Estoy seguro que todos merecemos un mundo mejor y que debemos trabajar por conseguirlo.