MIENTRAS TANTO…


calavera hamlet

Cuando muera, se me habrán apagado las luces y pasaré a un estado que intuyo feliz, pero para los efectos terrenos, habrá oscuridad. Mientras tanto estoy vivo y me ocupan la mente muchas cosas: lo que sucede, por ejemplo, en un presente que parece que se va degradando mientras camina hacia el futuro. Un presente que no parece que a nadie le importara y en el que solo lo puramente personal valiera. Me parece terrible ver como se dinamitan los días sin que los escombros que caen le hagan mella a nadie.

La indiferencia general resulta extraña porque veo sucesos que debieron mover los cimientos, pasan sin dejar huella y sin mayores comentarios o como notas al margen.

Yo, mientras esté vivo, no puedo hacer más que ocuparme de lo que sucede y escribir. Escribir con la esperanza del mensaje de una botella echada al mar: tal vez, en una playa, muy lejos, alguien lo lea y haga aquello que no pude.

No es mirar las cosas negras, pero sí me doy cuenta que lo que está pasando tiene tonos oscuros, tiene sombras. Pienso a veces que una gran mayoría duerme y me vienen a la memoria las palabras de Hamlet: Morir, dormir… ¿dormir? Tal vez soñar.