EL GATO DE MI PADRE


Empezaré diciendo que, qué yo sepa, mi padre no tuvo un gato, o por lo menos nunca supe de ello. Lo que voy a contar es acerca de un sueño que tuve y como suele suceder mientras soñamos, el asunto era “real” …

Soñé que era de madrugada y unos maullidos y ruidos hicieron que saliera al patio (de una casa –mi casa- pero innominada) y viera acurrucado debajo de la escalera a un gato, que atemorizado, me miraba; seguramente sus maullidos se debían a que repartidos sobre los peldaños de la escalera había otros gatos, a los que traté de espantar diciendo: “¡Fuera gato…! ¡Fuera…!”, y me miraron sin hacer caso, por lo que volví a tratar de espantarlos. No recuerdo si los gatos se fueron, porque supongo que el sueño cambió a otra cosa …

En la mañana siguiente, Alicia me dijo que –como mi papá- había estado tratando de –totalmente dormido- seguramente de espantar a un gato, a la voz de “¡Fuera gato…! ¡Fuera…!” y que era lo mismo que le había contado mi madre, hace muchos años, sobre mi padre y su reacción   –totalmente dormido- para espantar a un gato en su sueño, con las mismas palabras que yo usé …

¿Soñé el sueño de mi padre? Dicen que soñar con gatos significa prosperidad y dinero, también libertad … Ojalá así fuera, no por la “libertad” –porque creo ser libre y estarlo de problemas mayores- pero sí por el dinero, que siempre hace falta, y por la prosperidad, que se muestra huidiza …  Dicen también que “soñar no cuesta nada” y don Pedro Calderón de la Barca, afirma que “los sueños, sueños son” …

Imagen: https://genial.guru

INVADIR LA TIERRA


Al parecer es un hecho el que los gatos planean invadir la Tierra. Están aquí desde hace milenios y figuran además en el panteón de los dioses. Bastet era la diosa-gata, protectora del hogar, según los egipcios antiguos…

Dicen las leyendas, que cuando el hombre de las cavernas llevó al perro a su morada, este, pasado un tiempo, pensó: “Este ser me acoge en su cueva, me da comida, lo acompaño a pasear y de caza, juego con él y su familia… ¡Qué afortunado soy…! ¡Debe ser dios!” …

Cuando es el gato el acogido, después de un tiempo prudencial, murmura para sí mismo: “Este ser me ofrece su morada, como de su comida, me acompaña a pasear, él y su familia juegan conmigo … ¡Qué afortunado es…!  ¡Debo ser dios!”.

Los gatos, desde que aparecieron, han dominado a los seres humanos, confundiéndolos con sus ronroneos y arrumacos, que ellos siempre han visto como señales de cariño y no saben que en realidad es satisfacción propia lo que demuestran con sus ronroneos y que los arrumacos son una manera de decir “¡Arrímate, que aquí estoy yo…!”.

El tiempo ha llegado y los gatos están organizados. Son listos y tienen vigías en los techos. Seguirán haciéndose los simpáticos animalitos domésticos juguetones, pero solamente esperan la orden que será transmitida, lógicamente con maullidos, pero en código Morse: “YA”.

Será un maullido corto, pequeño silencio y luego dos maullidos cortos y uno largo…

A los seres humanos les conviene estar bien atentos …

Imagen: https://www.purina-latam.com

EL GATO DE OJOS COLOR SILLÓN


La fotografía, tomada por Alicia María, no tiene ningún retoque, no ha sido manipulada, “photoshopeada” ni se han utilizado filtros físicos o electrónicos. Es una “instantánea de celular” pura y dura. Aclaro esto porque en una época donde el manoseo o “embellecimiento” de las imágenes es la norma para decir “¡Qué gran fotógrafo soy!”, esta captura de un instante me parece hermosa, curiosa, “posteable” y por lo tanto, compartible.

Chimi, el gato, que ha crecido mucho, transformándose de una ser pelusa negra a la miniatura de una pantera con el pelaje lustroso; juguetona, movediza y terca, estaba aposentada, como solamente un gato suele estarlo, en el sillón tapizado con tela amarilla, de la sala. Miró a la “fotógrafa”, que estaba revisando su teléfono celular y esta, sin opción siquiera de oprimir botón del flash, la enfocó e hizo “¡Click!”, un milisegundo antes de que Chimi saltara al suelo.

Buscó la toma y ahí estaba el gato, mirando a la lente de la cámara del teléfono celular, con los ojos exactamente del mismo color que el tapiz del sillón.

Ahora, mientras escribía esto, me levanté un instante porque tocaban el timbre y al volver… ¡la silla estaba ocupada! Por supuesto por Chimi, que parecía adivinar que contaba sus secretos, o iba a divulgar “su” momento y no quería que siguiera… Costó que se bajara, para yo poder retomar el hilo de este post.

Bueno, Chimi, con tu permiso…

PARA PIERCE.


 

giphy

Pierce, nuestra gata,  se durmió para siempre ayer, al empezar la tarde.

 

Para ella es esta lucecita: mi homenaje agradecido, la llama eterna que arderá suavemente y testimoniará el cariño que le teníamos.

 

¡Salta, corre, haz cabriolas y enciende las estrellas con tu mirada, paciente compañera!

 

Manolo.

22.11.2017.