LA RAZÓN Y LA SINRAZÓN


NOSI

Estamos a poco tiempo en que una vez más la sinrazón pueda ganar a la razón.

La razón dice que Lima no necesita la revocatoria de su alcaldesa que está haciendo cirugía mayor, atacando problemas largamente olvidados. Cirugía mayor que duele, pero curará. La sinrazón dice que el cáncer se mejora con “curitas”, porque le conviene la enfermedad: una vez muerto el paciente, como no puede heredar, aprovechará para arranchar.

La razón dice que no conviene para nada una posible “muda”, en tan corto tiempo de alcaldes para Lima. La sinrazón quiere un proceso costoso para en medio del movimiento que signifique la revocatoria, pescar a río revuelto.

La razón dice que así no podemos seguir y la sinrazón coge al rábano por las hojas y plantea que lo mejor por hacer es revocar a la alcaldesa, “culpable de todo”.

La razón muestra hechos a una ciega sinrazón. La razón argumenta y la sinrazón insulta.

La razón trata de razonar con una pared: la sinrazón.

Pero lo terrible es que la sinrazón tiene sus “razones”: el poder y el dinero. No sé cuál va en primer lugar, pero supongo que el dinero, que sirve para “blanquear” historias y producir un efecto anestésico que posibilita el poder. Un perfecto círculo donde lo uno ayuda a lo otro.

Vemos que los que ayer eran unos, han cambiado gracias al dinero. El dinero da poder, ése es el poder del dinero.

Los promotores de la sinrazón son los mismos que ya conocemos, repitiendo sus bien aprendidos papeles que recitan sin inmutarse. Con total desparpajo.

Al final, de una u otra manera, el pato lo pagarán Lima y los limeños. Revocatoria o no, el dinero y el tiempo perdido o demorado, no regresa. Y la sinrazón aduce como razón el “derecho constitucional” de revocar,  sin importarle lo que pase pues sus conductores, ocultos o desembozados tendrán dinero en los bolsillos y poder para hacer más dinero.

 

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EL DUEÑO DE LA TEOLOGÍA


libros

Etimológicamente Teo es Dios y Logos, en griego, significa palabra explicada, meditada, razonada. Ahora acaba  de aparecer un “dueño” que gracias a lo que él cree su “copyright”, decide que los sacerdotes católicos que trabajan en la PUCP no puedan dictar la teología como curso.

Un caso de “si no juegas mi juego, no juegas”.

Así como nadie puede aducirse propietario de la Paz, como concepto, no creo que alguien, con dos dedos de frente pueda querer imponer su autoridad para impedir que sus subordinados expongan y compartan su conocimiento sobre un tema.

Esta es una más de un hombre que aparentemente trata por todos los medios de ejercer el poder (y el dicho nos alerta: “si quieres conocer a un hombre, dale poder.”) y que está dispuesto a llevar sus rabietas hasta negar la posibilidad del acceso a un saber.

A veces los pastores se alían con los lobos y entregan a las ovejas. Generalmente lo que sucede es que ven mermado su rebaño, especialmente en lo que a confianza se refiere.

El latín tiene una frase muy elocuente: “¡Vade retro!”.

 

PARA MUCHOS NUESTRO PERÚ QUEDA EN NEBRASKA


Lo que está pasando en el Perú parece ser visto por algunos como si sucediera en otro sitio, lejos: en Nebraska, por ejemplo.

Los problemas que tenemos en el país son solo un eco para quienes no se sienten tocados por ellos y se refugian en su auto, en su telenovela, en la bulla ensordecedora, en su música y en su “no es conmigo” para no atender a una realidad que es tan urgente y que toca las puertas de todos insistentemente.

Hoy más que nunca se necesita cabeza fría y no pueden marear la perdiz, distraer, con un partido de fútbol, que si bien tiene importancia para “elevar la moral peruana” si ganamos, no puede ser un elemento definitorio de la peruanidad. No tengo nada contra el deporte más popular, pero no me parece justo que se condicione, como lo hacen quienes acostumbran a encomendar a otros las soluciones, la alegría a un resultado favorable en goles.

Vuelvo a decir que me parece bien que se juegue y que si se puede, se gane, pero eso no va a cambiar el verdadero presente.

Un presente que bloquea carreteras, toma rehenes y deja sin hacerse obras que la población necesita, porque no sabe usar el dinero. Un presente que llena de plomo la sangre de niños y los mata lentamente, que envenena ríos y habla de “daños colaterales”. Presente que es sumamente complicado porque falta voluntad para hacer, oídos para escuchar y sobran ambiciones. De todas partes.

Pareciera que al Perú se lo pelean de uno y otro lado, sin importar que en la lucha haya sangre y muertos,  importando únicamente el poder y el dinero, que finalmente resultan ser lo mismo.

Los famosos monos parecen domiciliar aquí: “No veo, no oigo y no hablo”. Se prefiere voltear la cabeza y ensimismarse a tratar de comprender lo que sucede.

Se puede vivir en el país y sentir que se está fuera, que lo que sucede es asunto de “otros”. El Perú es hoy más que nunca una tierra de desconcertadas gentes. A las que parece no importarles nada sino ellos mismos. Habría que cambiar, me parece.

UNOS TRAGOS DEMÁS…


 

Al sobrino (que no parece ser ningún niñito, con 32 años) del Presidente de mi país lo detuvo la policía por manejar a excesiva velocidad, con tragos encima y faltarle el respeto a la autoridad. Un hecho que no tendría repercusión en los medios, sino fuera por su parentesco.

Una lección, repetida por otros en otras oportunidades, que hay que aprender. Lo principal es que el alcohol tomado inmoderadamente estupidiza a las personas además de ponerlas a ellas en peligro y a los demás también. Lo otro y no menos importante es recordar aquello de “La mujer del César no solo tiene que ser honesta sino parecerlo”. A buen entendedor pocas palabras, porque el dicho se aplica a todos los que algún vínculo tienen con la autoridad o el poder. En realidad todos deberíamos regirnos por esa norma, pero sé que van a surgir las voces que reclamen.

Cuando estuve trabajando para el Gobierno, le ofrecieron un puesto de secretaria a mi hija en un Ministerio. Cuando me lo contó, le dije que era suficiente uno con el mismo apellido y de la familia en la cosa pública. No le gustó mi respuesta, pero entendió mi razonamiento porque usé el mismo dicho. En general se debe pensar que quien ejerce la autoridad o el poder debe tener las manos libres para decidir con justicia. Creo en la independencia, pero también observo que infinidad de veces los lazos familiares son difícilmente desatables.

El entorno familiar es una cosa y su intromisión otra. Cada uno debería pensar que la mejor manera de ayudar al que gobierna es demostrando una actitud intachable, para lo cual hay que andar con mucho cuidado y evitar las situaciones que puedan comprometer a quien uno tiene en su parentela ejerciendo poder y autoridad. No significa esto que no se tenga vida propia ni opinión, sino que estas sean tan transparentes que no empañen en nada, ni por interpósita persona un actuar que debe estar libre de trabas y obstáculos, por más familiares que estos sean.

Los medios resaltan el accionar de parientes que comparten ilustres o publicitados apellidos, poniendo su foco en ellos. El blanco no es otro que el pariente con poder y autoridad al cual se expone sin razón alguna.

Repito: el hecho que genera este post pasaría desapercibido, pero es hecho notar. Me parece mal que sucedan el hecho y sus consecuencias: las inmediatas y las mediatas.