JUEGOS DE GUERRA


guerra

Es el título de una película del año 1983, estamos en el 2013 y el nombre parece tornarse una terrible realidad, con la retórica y movimientos pre-bélicos que Kim Jong-un lanza y realiza desde Corea del Norte.

Tenemos aquí que una enemistad larvada, los rezagos de una división entre “rojos” y “blancos”, entre “buenos” y “malos”, despierta de una duermevela que ha producido desde el inicio los sobresaltos varios de una pesadilla.

El poco conocido heredero ha dicho que bastarán tres días para que el mundo salte en mil pedazos. El novel dictador amenaza blandiendo el terror atómico. El hablador armado pone en jaque a la tierra prometiendo desencadenar el infierno. Para él debe ser como accionar una consola de videojuegos, sintiéndose espectador impune y perpetrador justiciero. El mundo como en un gran videojuego: juego de guerra que podría acabar con el jugador y el mundo.

Mientras tanto, espectadores mudos, oímos las bravatas, el ruido de los sables y esperamos despertar de este sueño terrible donde el futuro es negro y la vida se acaba.