LAMBAYEQUE: ¡QUÉ LES IMPORTA!


Quema

RPP trajo dos noticias contradictorias: en una se decía que las calles de Lambayeque aparecieron  limpias la primera mañana de año nuevo, porque no se quemaron muñecos, ya que se imponía una multa de S/. 1800 al que lo hiciera y porque (la verdadera razón) resultaban un peligro y contaminaban el ambiente. Pero de inmediato otra noticia, en el mismo medio, cuenta que A PESAR DE LA MULTA, se quemó como se hace siempre, muñecos de año nuevo en…¡Lambayeque!

Malo que se publiquen noticias donde una desmiente a la otra. Lo menor es una duplicación contradictoria de la información. Lo que resulta tremendo es que, como casi siempre, ni a las normas que multan pecuniariamente las inconductas se les hagan caso.

Recién empieza el año y ya se dan muestras del irrespeto total por lo que signifiquen los derechos de los demás.

Parece ser que los viejos malos hábitos no cambian y que se prefiere quemar un muñeco o reventar cohetes con el peligro de perder una mano, herirse o tal vez morir, a festejar con “alegría”. Nuestra alegría “tiene” que ser ruidosa, brillante y “tienen” que “compartirla” todos. Perdón por el uso de comillas exagerado, pero es que el asunto me resulta tan falso como un billete de quince soles. Es cierto que se puede gritar de alegría pero no “hay” que gritarla. La alegría es un estado del espíritu y lo demás está demás.

La noticia nos dice que a la gente le interesa un carajo el prójimo y que ni siquiera les importa la ley que permite una convivencia aceptable. Somos tan obtusos que preferimos “arriesgarnos” con tal de hacer lo que queremos aunque esté prohibido. “Voluntarismo” le llaman, ESTUPIDEZ es en realidad.

Parece que los deseos de año nuevo de mirar lo positivo, se estrellan contra la realidad. O de pronto, lo positivo es que aumente la venta de fósforos y que los médicos puedan practicar con heridos, quemados y contusos para empezar el año.