CREER EN LO QUE SE DICE


Es indispensable para el creativo publicitario creer en lo que está diciendo; aquí no cabe “guardar distancia”, creer “a medias” o simplemente no creer, porque se estaría mintiendo y lo que es más grave, dando forma a una mentira que se va a esparcir, con el poder que todos sabemos, la publicidad tiene en materia de difusión…

El creativo publicitario no solamente estará mintiendo y esparciendo su mentira, sino que estará convenciendo a una audiencia enorme; esto, por supuesto, no preocupa a los que yo llamo propagandistas del “tónico curalotodo” o “vendedores de sebo de culebra” y que, en realidad, lo que son es delincuentes disfrazados…

Y dentro de la delincuencia, también tienen un nombre, y este es el de sicarios, porque alquilan su arma, que en este caso es la creatividad, para un fin que saben no es lícito…

Nadie debería decir lo que no cree, difundirlo, sabiendo que no es verdad, que está engañando, e irse a dormir tranquilo, como si nada hubiera pasado…

Repito: eso no es ser creativo publicitario sino delincuente. Un sicario, por más señas.

Imagen: http://www.hola.com

Publicado el 2.8.2021 en el blogmentemochilera.blogspot.com

APÁTICO, ANTIPÁTICO, SIMPÁTICO, EMPÁTICO, HEPÁTICO…


Indiferente, odioso, agradable, comprensivo, “higadito” …

Todos “pás”, todos “ticos” (¿costarricenses?)  y… ¡Todos diferentes!

Maravillas del idioma, al que usamos tan mal, cuando hablamos o escribimos, tratando al diamante como si fuera un vidrio cualquiera…

¿Cómo vamos a respetar al otro, si ni siquiera respetamos a nuestro propio idioma…?

Imagen: bazarfreak.com

Publicado en el blog masticadoresvenezuelacolombia.wordpress.com

EL PROFETA


Decía cosas que no gustaban. No decía lo que querían.

Oían, pero no escuchaban…

A pesar de que se reunían muchos para oírle, la mayoría meneaba la cabeza y se iba, ignorándole y conversando de otras cosas…

Hasta que un día, el día señalado, la multitud decidió que era suficiente, que había que acabar con él y votó por el otro candidato, que decía lo que todos querían oír…

Tiempo después, vino el lloro y el crujir de dientes.

Publicado en el blog masticadoresvenezuelacolombia.wordpress.com