¿SABE MADURO QUE “EL QUE NO APRENDE DE LA HISTORIA ESTÁ CONDENADO A REPETIRLA”?


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 GADAFI

Nombre completo: Muamar Muhamad Abu-minyar el Gadafi

Nacionalidad: Libio

Nacimiento: 7 de junio de 1942

Fallecimiento: 20 de octubre de 2011

Edad: 69 años

Profesión: Político, Autor, Escritor

Lugar de muerte: a las afueras de su ciudad natal, Sirte (Libia)

Causa de muerte: 

“EJECUTADO, HERIDA POR ARMA DE FUEGO”

 

Como falleció GADAFI: fue capturado y ejecutado el 20 de octubre de 2011 en las afueras de su ciudad natal, Sirte, en Libia.

El convoy en el que viajaba intentando escapar de la ciudad, fue atacado y ametrallado desde el aire por aviones de la OTAN. Lograron herirlo superficialmente en la cabeza y en una pierna.

Gadafi logro escapar con algunos de sus guardaespaldas. Se refugió en una tubería donde poco después fue capturado.

Primeramente la versión oficial del gobierno libio afirmaba que Gadafi había sido herido y muerto en un tiroteo. Pero pocos minutos después comenzaron a circular vídeos tomados con teléfonos móviles. Mostraban un Gadafi vivo, herido y zarandeado por una multitud de milicianos del Consejo Nacional de Transición. Imploraba clemencia pero de quienes no tuvo respuesta, ya que fue ejecutado a sangre fría por sus captores.

El forense que examinó el cadáver, confirmo que la muerte se debió a dos disparos a quemarropa. Uno en el estómago y el otro en la sien.

Además se difundieron dos vídeos donde se muestra cuando el líder libio era sodomizado con un objeto, unos minutos antes de su muerte.

Los rebeldes también asesinaron a su cuarto hijo a sangre fría, Mutassim.

Una vez realizada la autopsia, el cuerpo de Muamar el Gadafi fue expuesto públicamente por cuatro días, junto con el de su hijo Mutassim y su ministro de Defensa, Abu-Bakr Yunis Jabr, en una cámara frigorífica de la ciudad de Misrata. Una vez finalizada la exposición, recibieron un corto rezo familiar.

El cuerpo de Gadafi fue enterrado por dos miembros del Consejo Nacional de Transición en un sitio desconocido del desierto, a fin de evitar que pueda ser objeto de futuras peregrinaciones por parte de sus seguidores.

La captura y posterior muerte del líder marcó el fin de la Rebelión en Libia de 2011 y la total liberación del país.

 

Fuente del texto e imagen: comomurio.info

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SABIDURÍA TÁXICA


taxiImagen: fabbernoduerme.blogspot.com/2008_06_01_archiv..

Ahora sí que soy un “heavy user” de los taxis.

Desde que dejé de manejar gracias al infarto cerebral que hizo chichirimico a mis neuronas de la visión, convirtiéndome en una especie de Santo Tomás (en vez de ver para creer… Tocar para creer!), los taxis son mi salvación.

Taxis de todo tipo. Antes discriminaba, pero ahora subo nomás (espero no toparme con secuestradores o asaltantes).

Así se ha ampliado mi rango del conocimiento humano porque como mis trayectos son largos, la conversación suele serlo también. Es muy raro el taxista callado y generalmente  diversos temas matizan el viaje.

Estos van de la política a la situación general actual, las noticias de radio “Capital” (muy  sintonizada, lo que es un buen indicador de popularidad); o a veces asuntos en los que el conductor busca mi opinión (deben ser las canas o ciertos destinos, como la Universidad Católica).

Siempre trato de escuchar. Suelo responder con preguntas (muy jesuíticamente) y esto consigue que vaya cosechando pareceres, opiniones y muchas veces recetas de vida.

A veces, co mo hoy, tomo un taxi que ya me llevó otra vez y después de algún tiempo soy reconocido (tal vez la conversación u otra vez,  las canas); éso me da alegría, porque supone que la conversación anterior dejó algo. Recogí y sembré.

El taxista que me llevó hoy de la Cámara de Comercio de Lima a la oficina (de Jesús María a San Isidro), estuvo mencionando que había ingresado las direcciones que le di de Iternet y que estaba fascinado con lo que descubrió (ningún sitio pornográfico por cierto); conversamos sobre sus visitas a lugares insospechados gracias a la magia de la Red de Redes.

Temprano, un taxista que me llevó a la Universidad, me contó acerca de su vida y cómo había salido adelante. De su padre analfabeto y manco, que sin embargo surgió y logró una familia que (“fuimos malos hijos” dijo) no hizo lo que debía por un hombre que murió de soledad (palabras textuales) a los 86 años.

Prometí una vez escribir mis historias de taxi. De pasajero, por supuesto, porque también tengo algunas cuando para completar un presupuesto exiguo en mi juventud, hacía “carreras” al aeropuerto desde algún hotel céntrico de Lima, por las noches. Estoy en éso. Recopilo y apunto. Lo debe haber hecho mucha gente ya y no aspiro ciertamente a ser el primero; pero estoy seguro que cada historia es diferente y los modos de contarla también.  Es un trabajo de largo aliento y agradezco a cada taxista que me lleva de un lado a otro de la ciudad porque me da material y repito, me enseña.

Escucho porque así aprendo a conocer un poco más de la vida. Escucho porque me gustan las historias y nadie mejor contador que el que ha sido protagonista.

Cada día adquiero una dosis de sabiduría gracias a los taxistas:  profesionales del volante, desempleados o cachueleros.  En Toyotas con el timón cambiado, camionetitas blancas, Ticos, nuevos autos chinos. Gente que trabaja para otro alquilando el vehículo o que es dueño de su propio taxi. Todos ofreciendo un servicio y conversación de yapa. Viajo y aprendo.

Parece el título de un tango.