A LA MUJER NO SE LA PUEDE “ENMARCAR”


símbolo

Hoy, que es el Día Internacional de la Mujer, no podemos aceptar entre otras muchas cosas que alguien quiera definir su accionar con una frase que no solo es infeliz sino que cualquier inteligencia rechaza, especialmente cuando se la quiere hacer aparecer como una “broma” desnudando al autor.

Es que resulta inconcebible que en pleno siglo XXI haya personas que consideren a otras no solo de segunda, sino pasibles de maltratos físicos o verbales por ser mujeres.

Me daría vergüenza  considerar a un ser humano como tal si así actúa. Me da vergüenza y recuerdo a mi madre y a mi hermana que supieron amar y acompañar al hombre de su vida en toda circunstancia hasta arropar su muerte.

Mediante una mujer aquí vinimos y no puedo creer que a veces haya algunas que consideran que cobijándose en el insulto y el desprecio de quienes son como ellas – en apariencia al menos- lograrán ser personas.

Finalmente a los que la presentan como solo un estorbo y quieren encerrarla en una frase indigna, recordarles que cuando empezó a caminar el ser humano en esta Tierra, la Diosa fue mujer. No hay que olvidarlo.

FANTA


 

 

Fanta

Como casi todos los días fui al quiosco de periódicos que queda en la esquina cerca de casa, a comprar mi ración de noticias. A mi lado se paró un hombre, que mientras yo pedía, inquiría al muchacho que atiende, por una “Fanta”. Como me estaba dando mi compra y el vuelto, no le respondió de inmediato. Apurado, volvió a preguntar por  la gaseosa y sin esperar respuesta se fue.

Pensé que no estaba muy sediento, que no le importaba mucho o era de las personas que quieren que las atiendan al instante, sin importarles si el otro está haciendo algo.

Simplemente nos sonreímos con el quiosquero y yo regresé caminando despacito, porque el sol me deslumbra y el cruzar la calle puede ser peligroso si uno no ve bien y es lento.

Clientes” de ese tipo deben haber muchísimos. Quieren hacerlo todo rápido y exigen que los demás atiendan de inmediato a sus solicitudes… No parece importarles nada. Generalmente son los que se “cuelan” en las filas, no respetan el orden y tiran la basura a la calle. Son aquellos para los que educación se escribe con “h” y  “s”, que miran impávidos desde sus asientos en el microbús como la señora encinta va de pie. Aquellos que creen que su terno y corbata son un pasaporte a cualquier cosa o que su vestir desastrado denuncia que “son pobres” y se les debe todo.

La educación parece ser un bien escaso y digo yo: ¿será por eso que los colegios se caen y los hogares se derrumban?

“MORIR, DORMIR…, DORMIR: TAL VEZ SOÑAR.”*


mar

Todas las redes deben estar comentando lo mismo: la muerte de Hugo Chávez. Llorarán, festejarán, informarán y hacen algo que es común a todos: esperar. Esperar viene de esperanza: la de quienes esperan un cambio y la de los que quieren continuidad. Venezuela está en una encrucijada y de las decisiones que se tomen depende el futuro. Un futuro que toca a esta parte de América que a veces exacerba nacionalismos pero que en el fondo es la misma región donde la esperanza se asienta.

Somos históricamente jóvenes y por delante hay camino que debemos recorrer. Para hacerlo es necesario tener cuidado de caminar sin no repetir lo que hemos visto y no funciona. Tenemos que aprender de nuestros errores y salir adelante como todos queremos. A veces parecerá un utópico sueño pero si dejamos de soñar nos convertiremos en hormigas  laboriosas que parecen tener una ruta trazada que en realidad lleva al abismo. El sueño de una patria grande, sin costuras ni fronteras, sin tuyo ni mío. El sueño colectivo de un mañana mejor que no puede esperar a que amanezca porque el mañana es hoy y lo tenemos en nuestras manos.

 

(*”Hamlet” W. Shakespeare)

 

PIRATAS INFORMÁTICOS


Piratas

La existencia de piratas viene de muy antiguo. Siempre ha habido quienes han deseado apoderarse de lo que no es suyo y beneficiarse con ello. Bajo la enseña de una bandera negra con calavera en los mares de antaño y confiando en la sorpresa y rapidez de sus ataques sin bandera alguna hoy, atacan lo que navegue y pueda ser botín. Están también los piratas de carretera, que desvalijan camiones de carga y pasajeros de buses. Quienes “piratean” música. Hay piratas por todos lados. Tenemos “ediciones pirata” en el caso de los libros, “emisoras pirata” en la frecuencia radial que generalmente operan desde el mar (si son grandes) y las que “se montan” sobre una frecuencia conocida y que generalmente son más pequeñas. Finalmente, en una época en la cual la interconexión por Internet es inmensa y sigue creciendo, la piratería informática ha hecho su aparición, desde hace varios años, en busca de fortuna.

Toda clase de piratería es delincuencia y la ley siempre anda tras sus pasos con mayor o menor suerte.

La piratería trata de aparentar que lucha por una buena causa, pero al final la causa es propia y significa dinero o poder. El cuento de Robin Hood que tratan de hacernos creer con algunas acciones, es eso: un cuento.

Hace muy poco, los piratas informáticos anularon momentáneamente el sitio web,  fan page y los correos electrónicos de una empresa amiga, que esforzadamente había ido creciendo hasta que alguien decidió tratar de silenciarla. El ataque fue simultáneo y aunque el autor dejó gruesas huellas, hizo el daño que en este caso le da como ganancia sentirse satisfecho y pensar que eliminando a lo que considera competencia, hará mayores negocios.

Por supuesto que para el delincuente la posible desestabilización de los puestos de trabajo que afectó, debe ser un “daño colateral”, como los muertos civiles en los conflictos bélicos.

Es como si un ladrón se metiera en la casa, aprovechando una ausencia o descuido y no contento con hurtar todo lo posible, rompiera muebles y ventanas para completar su faena. El símil no es lejano, porque lo hecho por este pirata y sus secuaces informáticos es un asalto con violación y destrucción de domicilio. Es un robo vulgar al que el ensañamiento aumenta.

Los piratas, del espectro que sean, deben ser sometidos a la Ley. Especialmente si se creen impunes.

MASCARÓN DE PROA


FIGURA PROA SEA CLOUD MARCO

Servía para embellecer a los barcos o para asustar. En un tiempo fue parte del integral del barco y en otra era una pieza adicional.

Estaba destinado a “parecer” pero no  a ser. Era, si lo queremos, una metáfora. Detrás estaba el verdadero buque con sus intenciones.

Algo similar encuentro en estos días en que la campaña en contra y a favor de la revocatoria se agudiza. Los mascarones de proa han perdido su efecto y es que la verdadera identidad se nota.

Ya se cree saber, porque de un lado han izado la bandera negra con la calavera y las tibias cruzadas: resulta otro engaño, pues en verdad son corsarios que buscan el botín para otros que los patrocinan.

Piratas o corsarios, gente fuera de la ley que entrará, si la dejan,  a saco en la ciudad para arrasarla y poner a uno de los suyos que funja de dirigente. Atrás, los verdaderos titiriteros contarán su botín y buscarán más. Los titiriteros que prefieren una retaguardia que da sombra, cobijo y creen, anonimato.

EL HOMBRE QUE FUE PAPA


Papa llora

La Iglesia Católica, oficialmente, tiene un encargado de la conducción. La barca de Pedro está a la espera de un nuevo timonel que la lleve por un mar en el que las borrascas son cada vez más frecuentes.

Se va alejando la figura del que la guió en los últimos tiempos y  nos damos cuenta que es la de un hombre anciano que fue gastando su fortaleza para mantener el rumbo, muchas veces esquivo.

Eso es: un hombre, que reconoce el límite de sus fuerzas y prefiere que la barca siga navegando porque sabe y confía plenamente en El que sopla el viento, maneja las aguas y hace del rayo una señal de esperanza. El hombre que recibió un tremendo encargo, pues ser el timonel atenaza sus sueños aún ahora, desvelando las noches.

Sin embargo sigue a la estrella que curiosamente se parece a la que otros hombres, cuenta la tradición, siguieron para encontrar a un Dios recién nacido y  entiende que lo que hizo siempre fue ir tras esa luz que ahora servirá como guía a otras manos que empuñen el timón de la nave.

El hombre que fue Papa se envuelve en el silencio y se aleja callado dejando al mar movido y a la barca meciéndose.

El hombre que fue Papa es otra vez un hombre y se enjuga las lágrimas.

¿POR LAS PURAS?


Pinta

No parece ser amor al chancho si no a los chicharrones que este puede dar. Claro que para obtenerlos hay que matar al chancho, pero los muchísimos millones de chicharrones jugosos (verdes, si no me equivoco) serían un botín apreciable para quienes están detrás de que “la tía Susana” y los 39 regidores se vayan a su casa, dejando la cancha libre.

Digamos que hay “razones de peso” (como cuando no hace algún tiempo en el Perú si se quería cambiar una cantidad grande de dólares, los devaluados billetes nacionales no se contaban, se pesaban) que convierten en urgente  hacer alharaca y lanzar infundios e invectivas. El “miente que algo queda” está siendo aplicado en el mejor estilo.

Definitivamente el color verde es el color de la esperanza y están tratando por todos los medios amalgamarlo al verde de los dólares que los contratos prometen.

Por supuesto que la verdadera “ganancia” será para unos cuantos: los demás se tendrán que contentar con fideos y algaradas.

No es por las puras que se quiera un despelote general. No es por las puras que no se ofrezcan alternativas. Es por los verdes, porque las opciones cuestan: hay que pensarlas y cuando se realicen, compartir: ¡Ahí está el detalle! como diría Cantinflas.