TITULARES DE UN DIARIO DE LIMA, HOY.


Estos son los titulares de EXPRESO hoy.

No parece que andamos muy bien y que algún estornudo del tío Sam presagia resfríos locales… Tanto, que mañana sale el Señor de los Milagros.

EXPRESO

Por suspenso del plan de rescate financiero en EE.UU.

NAUFRAGAN BOLSAS.

Dólar repunta en el mundo y en el Perú llega a más de S/.3.00.

Petróleo sigue a la baja y el barril se cotiza a 93.96 dólares.

Se vienen alzas de combustibles.

GASOLINAS SE QUEDAN SIN SUBSIDIO.

Ejecutivo pone fin a negociaciones.

SE ACABÓ EL DIÁLOGO CON MÉDICOS.

Pleno aprobó propuesta.

INCORPORAN AL SUELDO LOS GASTOS OPERATIVOS.

Y hacen renunciar al alcalde.

POBLADORES DE OYÓN INCENDIAN PATRULLERO.

Primer recorrido.

MAÑANA SALE EL SEÑOR DE LOS MILAGROS.

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SI CIERRO LOS OJOS, NO EXISTE.


Ataque a PEPITAS PUNTO COM.

Alguien trata de borrar la realidad, borrando comentarios a la realidad...

Atacan a Pepitas con ayuda de hackers. Intentan borrar articulos sobre ministros Garrido Lecca y Chang Escobedo

Jueves 2 de Octubre, 2008 por Pepitas

Acabamos de recibir este correo del gerente de la empresa que brinda el soporte tecnico al blog.  Nos comunica que intentaron hackear pepitas.  Felizmente no tuvieron  mayor exito.  Transcribimos a continuacion el correo que nos envio Anthony Paredes alertandonos de esta maniobra (Perdonen que no escriba mucho y por la falta de tildes. El editor de Pepitas se encuentra fuera de Lima por unos dias)

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Fernando,

He intentado comunicarme contigo telefónicamente, lamentablemente no he podido.
El equipo acaba de informar de un ataque directo contra Pepitas.com.pe

Hace pocos minutos atrás, personas malintencionadas iniciaron un ataque digital contra Pepitas.com.pe
En el ataque, al no poder borrar los artículos del portal, ni las secciones, procedieron a borrar todos los comentarios de los visitantes.

En este momento, me ponen al tanto desde España (el equipo que trabaja con nosotros), que han estado en contacto con soporte técnico de Bluehost (el proveedor de alojamiento en el que está Pepitas actualmente, en Estados Unidos), uniendo esfuerzos para recuperar los comentarios borrados por los indeseados visitantes.

Me informan que luego de horas de trabajo, han logrado recuperar un total de 766 comentarios.

La guerra la iniciaron al parecer por estas tres publicaciones:
http://pepitas.com.pe/inclasificable/yo-tambien-quiero-ser-rector-de-la-san-martin/
http://pepitas.com.pe/inclasificable/garrido-lecca-reincide-quiere-que-veterinarios-dirigan-centros-de-salud/
http://pepitas.com.pe/inclasificable/exclusivo-audio-demuestra-desequilibrio-emocional-de-ministro-garrido-lecca/

En las cuales se empeñaron en dejar inservible la base de datos. Este tipo de ataques solo se dan a Portales importantes, donde se paga mucho dinero para hacer daño, las personas que lo han realizado han querido claramente ocultar lo que se publica em Pepitas, cayendo en la censura, no sabemos quienes están detrás, pero si que están muy ligados a esos 3 artículos.

Actualización: Esos tres artículos resaltados habían quedado sin comentarios, el equipo estuvo trabajando en coordinación con Estados Unidos para recuperar todos los comentarios posibles y han sido recuperados todos a excepción del último publicado:
http://pepitas.com.pe/inclasificable/yo-tambien-quiero-ser-rector-de-la-san-martin/

El ataque afectó también a uno de nuestros proyectos, pero el asunto ya está bajo control y supervisión de especialistas.
Estamos en contacto,


Antonio Paredes
Director General

CREACTIVITY FOCUS S.R.L
http://www.creactivityfocus.com

VOLVERSE CUCÚ


Da la impresión que más de uno se está volviendo cucú (es decir loco).

Las propuestas son cada vez más disparatadas. Desde poner a los honorables veterinarios que tengan estudios de administración como responsables en los hospitales (y como me decía hoy un taxista: “nos lavarán el pelo, cortarán las uñas, desparasitarán y aplicarán vacunas contra el parvovirus y la rabia“), hasta proponer que la policía nos lleve en patrullero a cobrar un cheque, se supone que gordo (lo que no se sabe es cuán gordo debe ser para merecer la carrera de ida y vuelta con seguridad incluida).

Si a éso sumamos la rotura de pistas sin planificación;  reducir el kilometraje de la nueva vía “rápida”  y aumentar su costo en millones reconociendo que no se cumplirán los plazos; pronosticar que el estallido financiero gringo no nos afectará y que “El Comercio” se ha vuelto humalista porque Paquito Miró Quesada es el nuevo Director…

Es evidente. Nuestro país parece “La Nave de los Locos”:

Como diría el Chapulín Colorado (ahora el Chapulín Condecorado): “Y ahora, quién podrá salvarnos?”.

HOMENAJE A ALEX LAZO


Un año sin Álex, después de haber sido amigos desde 1952, compañeros de colegio, compañeros de aventuras y de vida.

Este es un homenaje que del querido Jorge Carrillo, que toda la Gonzaga 63 hace suyo.

Gracias por haber estado con nosotros y quedarte en nuestros corazones, Alex “Griego” Lazo.

MI PLUMA FUENTE


Imagen: http://ficcionessecretas.blogspot.com/

Es un objeto antiguo.

En ésta época de “instrumentos para escribir”, teclados, palm tops y otras alternativas, pensar en una pluma fuente puede parecer un anacronismo.  Usarla es una provocación.

Y aquí está, mi pluma fuente marca Schneider, de cuerpo amarillo con tapa negra, comprada en un supermercado limeño hace unos años al módico precio de 12 soles. Venía en una bolsita plástica y traía una caja con seis cartuchos de tinta líquida de repuesto. He sido claro: tinta líquida.

Me gusta escibir con pluma; dejarla deslizarse por el papel, hacer de pronto un dibujito y suavemente permitir que siga hacia la construcción de letras y palabras.

Es cierto que hay bolígrafos (las “birome” argetinas), lapiceros con punta de fieltro, bolígrafos con bolita flotante, “liquid pens” (que son bolígrafos nomás, con tinta más suelta) y mil posibilidades.

Pero ninguno proporciona la sensación placentera de una pluma. No por supuesto aquellas que se congestionan y atoran, dejando de trazar líneas y  escupiendo una mancha. Eso no es una pluma fuente sino un incordio. No me refiero a ellas.

Mi pluma es humilde pero fiel y rendidora. Junto con ella compré dos más; una con cuerpo rojo y otra verde, sólo por el placer de tenerlas. Alguien se las llevó sin que yo lo supiera, porque me cuidaba y me cuido de prestarlas. Una pluma “se hace a la mano” de su dueño. Este la adiestra, le da la inclinación que le parece, sacando de ella lo mejor.

Siempre les tuve camote a las plumas. Desde mi primera “Esterbrook” colegial, que se llenaba en un tintero con tinta marca “Skrip” gracias a una palanquita plateada que presionaba la entonces llamada “pichina” y que no era sino una capsulita de jebe cerrada en un extremo y que se conectaba con la pluma, dentro del cuerpo de plástico primigenio (lo supongo heredero de la famosa “bakelita”).

Tuve una de color azul como marmoleado y otra de color rojo con la misma característica, que le hurté a mi madre y que tenía grabado su nombre y apellido en letras blancas.

Yo me sentía adulto con la pluma. Los bolígrafos estaban bien y eran modernos: “La nueva Paper Mate Holiday, escribe y escribe… Escribe qué bien! Jamás falla un trazo cómo va usted a ver; su tanque de tinta es enorme también…  Es gigantesco!!” (letra del jingle de un comercial de tv en blanco y negro, con un cowboy animado que cantaba). Pero yo prefería la pluma, MI pluma, a los Parker, y otras maravillas de moda.

En Selecciones veía avisos de Parker pluma fuente y de la mítica Sheaffer con el punto blanco en el clip. Avisos donde pilotos de aviones inalcanzables escribían con pluma;  y viajeros impenitentes escribían cartas, postales y diarios íntimos dejando pasear suavemente sus plumas por el papel.

De pronto fue difícil conseguir tinta; ya no había repuesto para renovar “pichinas”vencidas o agujereadas y las manchas provocadas por la vejez de las plumas y su incontinencia tíntica hacían inservibles camisas y a veces hasta sacos.

Para mi, adolescente en camino, los bolígrafos habían ganado la batalla. Dedos limpios, “tinta seca” y banalidad exenta de misterio.

Y así pasé el colegio y más, sin recordar mis “Esterbrook” tiradas en algún cajón del escritorio, en la casa de la calle Ayacucho del Barranco entrañable.

Al dibujar y disponer de un poco de dinero, descubrí que los “Rapidograph” de Rotring ofrecían un amplio panorama de grosores de línea hecha con tinta china. Los usé para dibujar y para escribir. El 0.2 y el 0.4 me servían como caballitos de batalla para llenar cuartillas o cubrir las cartulinas Canson.

Pero en el fondo las línea tenía un diámetro preciso. No era como la pluma que con las vueltas podía cambiar el grosor de los trazos.

Los bolígrafos se convirtieron en lo que mencioné al principio: “instrumentos para escibir” de metales preciosos, de maderas exóticas y con aplicaciones. Aquí entraron también las plumas fuente volviendo de su exilio y convirtiéndose en las estrellas de la noche. Como la “Montblanc” con su, precisamente, estrella solitaria.

Hoy las plumas fuente regresaron como objetos de lujo; de ésos que uno teme mostrar porque los roban.

He tenido dos “Lamy”, una modelo “Safari”, de diseño hermosísimo y color gris oscuro en glorioso plástico con clip negro.

Hasta que descubrí las humildes Schneider (que no he vuelto a ver más).

La que me queda,  trajina geniogramas, cubre renglones y marca párrafos enteros en libros señalados. Va a todas partes conmigo y nadie se la lleva: su color amarillo (el que odiaba mi padre) la hace un poco menos que indeseable. Escribe bien y en Arequipa conseguí diez cajitas de repuestos de a seis.

Hace unos días, en una librería pregunté si tenían lapiceros de tinta líquida.

“Plumas señor?” y cuando pensé que me traerían unas Parker o Cross, sacaron dos bolsitas de plástico con lapiceros plateados adentro. “Son plumas de tinta líquida” me dijo la vendedora y agregó: “Son descartables”. Y oh maravilla, ahora tengo una hermosa pluma fuente descartable plateado brillante que escribe con tinta negra. La otra (porque a pesar de haber pedido nunca trajeron más) se la entregué a mi amiga Elena, en cuya tienda “One Way” del centro comercial Camino Real, compré mi Lamy “Safari”, que retrotrajo para mí un placer casi casi olvidado. Estoy seguro que Elena no sabe de esta historia. Pero sé que le gusta escribir con pluma.