CAMBIO DE LOOK.


Decidí que el blog cambiara de aspecto.

Lo sentí constreñido y bullicioso, como es la ciudad. El contenido demostró que debía ser más plácido.

Por éso este paisaje verde con el mar. En Lima enemos el mar y la intención de verde con una costa que es marrón, pero se dice color de esperanza. Eso sí, la neblinita queda.

Bueno, hemos cambiado de vista.

SALGO A CAMINAR…


“Salgo a caminar por la cintura cósmica del sur…”

Hoy, en mi caminata diaria, recordaba esta maravillosa canción de César Isella y Alejandro Tejada Gómez y me acordaba también de cómo la cantaba ése increible grupo que fue LATINOAMERICANTO, que hace buen tiempo llenaba totalmente “La Estación” de Barranco, en lo que fuera la casa de la familia Aste, en Pedro de Osma.

Por entonces yo tenía mi oficina en casa de Hugo Parks, en Miraflores y al lado estaba la casa de Cecilia Bello, prima de Hugo, e integrante de Latinoamericanto, grupo que ensayaba allí. Por las tardes, las guitarras, charango, bombo y voces impedían que me concentrara en nada. Hasta que finalmente decidí ir y si no podía trabajar, por lo menos me hice amigo de ellos y me convertí en un asiduo a sus conciertos.

“La Estación” se repletaba y yo siempre tenía una mesa cerca del estrado donde mis amigos cantaban y yo me sentía orgulloso de compartir con ellos el secreto de conocerlos, que el público desconocía.

Gisela Guedes, la primera e increíble voz del grupo guiñaba un ojo y “me” cantaba una canción.

Generalmente era “Cuenta conmigo”:

“Cuenta conmigo…

Por si tuvieras que encontrar algún motivo;

si necesitas algo más que conformarte,

si se te ocurre por ejemplo enamorarte…

Aquí me tienes, siempre dispuesta

a ver el mundo como tú ni lo imaginas…”

 

Y claro, en el silencio profundo que se hacía, con ésa voz diciendo una letra sugerente, el público se preguntaba quién era el gordito ése, solo en una mesa, tomando un whisky y fumando en pipa que era objeto de la canción.

Disfrutábamos mucho de la broma, que se repetía siempre. Con Carlos Alonso, Cecilia Bello, Alejandro Biachi y Carlos Ruiz, cómplices, nos entábamos a la mesa y nos reíamos.

Tengo una transparencia que Javier Ferrand tomó al grupo, para un disco que iban a grabar (y que creo que nunca usaron).

Aquí encontré una foto donde están Cecilia Bello (izquierda) y Gisela Guedes, flanqueando a mi amigo Jorge Carrillo, quien en una de sus visitas desde Miami, estuvo con Gilda y un grupo a escucharlos. manolo5.jpg

Fue realmente una época divertida y llena de experiencias. La música, que siempre me ha gustado, llenaba entonces cada resquicio libre y yo era feliz colaborando con unos amigos que eran sensacionales y admirados por el público.

Me sentía participante de su éxito solamente por conocerlos y acompañarlos.

Conversábamos incansablemente y hacíamos planes que por supuesto nunca llegaban a realizarse, porque ellos eran unos profesionales del canto y yo un simple aficionado admirador.

Pero hoy, caminando en la ya oscuridad del final de una tarde de este verano que se resiste a partir, recordé a partir de “Canción con Todos”, una etapa hermosa de mi vida.

Y para terminar este recordar, cuando hubo la primera reunión de profesores del IPP, en 1985, creo, invité al grupofile0016.jpg a una parrillada en el antiguo local de la calle Lizardo Alzamora. Allí estuvieron, cantando y conversando, lo suficientemente entretenidos ellos mismos, para salir con las justas a una presentación que tenían contratada.

Aquí hay una foto, donde Carlos Alonso toca la guitarra, mientras Carlos Ruiz está a su izquierda y se ve a Gisela a la extrema derecha, mezclados con algunos profesores y personas de administración del IPP.

La foto no es muy clara pero aquí está, como muestra de que a veces los recuerdos están guardados y la memoria nos trae imágenes que completan las historias, que a su vez son corroboradas por las imágenes que capturaron el instante en una fotografía.

Ése ha sido mi caminar de hoy. Mi paseo por ésa “cintura cósmica del sur”.

Aquí está la letra completa de la canción:

Salgo a caminar
por la cintura cósmica del sur.
Piso en la región
más vegetal del viento y de la luz.
Siento al caminar
toda la piel de América en mi piel
y anda en mi sangre un río
que libera en mi voz su caudal.
Sol de Alto Perú,
rostro Bolivia, estaño y soledad.
Un verde Brasil
besa mi Chile, cobre y mineral.
Subo desde el sur
hacia la entraña América y total,
pura raíz de un grito
destinado a crecer y estallar.
Todas las voces todas,
todas las manos todas,
toda la sangre puede
ser canción en el viento.
Canta conmigo canta,
latinoamericano,
libera tu esperanza
con un grito en la voz.
Ciñe el Ecuador
de luz Colombia al valle cafetal.
Cuba de alto son
nombra en el viento a Méjico ancestral.
Continente azul
que en Nicaragua busca su raíz
para que luche el hombre
de país en país
por la paz.
Todas las voces todas,
todas las manos todas,
toda la sangre puede
ser canción en el viento.
Canta conmigo canta,
latinoamericano,
libera tu esperanza
con un grito en la voz.

HAITÍ


haiti-miraflores1.jpgEl “Centro Cultural Haití”. Lugar de citas y reuniones desde siempre, con la atención de mozos que llevan años allí y que te reconocen y saben lo que pides.

Lugar para sentarse a conversar o a leer tranquilo. Centro nervioso de un Miraflores que se reduce a pesar de crecer para arriba.

Yo soy de la época del Haití sin terraza, de madrugadas interminables y cafés humeantes consumidos alrededor de problemática teatral o política, universitaria y joven. Haití después del cineclub del colegio Champagnat, los domingos.

Haití de cafés mañaneros con mi amigo Julio Romero; encuentros en los que apenas hablábamos hasta haber leído las noticias, fumado él un par de cigarrillos y yo mi primera pipa del día. Mesita externa que fue creciendo cada día con la llegada de Toribio Alayza, Germán Gamarra, Willy Toledo y tantas otras personas que obligaban a los mozos a unir mesas y traer sillas.

Haití donde leíamos “mar de fondo”de “Caretas” y después opinábamos de actualidad y política allí mismo, enteradísimos.

Fui compañero de trabajo en JWT de Gianfranco Arfinengo, hermano de Pierre, que trabajaba en Panamericana TV y hoy tiene a su cargo el restaurante.

Por la vereda frente al Haití pasaba el mundo, como lo sigue haciendo hoy. Un mundo que cambia con las horas y las estaciones del año. Nunca olvidaré de la “potosis oftálmica” (léase vulgar orzuelo rebautizado) que aquejó un día a Germán Gamarra, después de ver, sentados consumiendo innumerables expresos, a veraniegas chicas en breves atuendos una tarde calurosa allá por el año 1975 .

Casi podría mencionar los títulos de los libros leídos en las mesas del Haití, como “La rebelión de los brujos”, ‘Planeta incógnito”, “Masa y Poder”, “Historias de Cronopios y de Famas”, “El coronel no tiene quien le escriba”…y tantos otros que fueron marcando el paso de los años y de mis lecturas dispersas.

Libros, café y fumar en pipa. Placeres que sólo el Haití parecía aguantar con la paciencia de los mozos en horas que se estiraban hasta la próxima cita y la renovación de las tazas.

Ha pasado la vida.

Y el Haití sigue allí, con su clientela cambiante según las horas pero fiel al lugar, a la atención callada y eficiente, al café que ahora puedes elegir descafeinado.

Después de mucho tiempo vuelvo por el Haití. Y a pesar que no veo bien, reconozco saludos y converso con mozos que siguen circulando con las bandejas desde cuando yo era un llenador de horas muertas.

Me encuentro allí con amigos y son poetas, teatristas, fotógrafos, periodistas. Lo de siempre. Conversamos de cosas nuevas que en realidad son viejas y cuando cae la noche y se encienden las luces y comienza a cambiar la clientela y vuelve a llenarse el local, pienso en que siempre estará el Haití, aunque para los jóvenes del rave y los juegos electrónicos el nombre evoque un país que probablemente ni siquiera saben dónde está.

Fotografía: Buscando en Internet una foto del Haití, encontré esta que uso. Curiosamente el blog de donde procede: http://nieblaextinta.wordpress.com/ tiene exactamente la misma presentación de mi otro blog: http://manoloprofe.wordpress.com. Coincidencia, no?


ZAPATÓLOGO


anos_50_taller_de_zapateria_de_manolito_el_zapatero.jpg

Zapatólogo. O sea, el que conoce de zapatos.

Si hay oftalmólogos, cosmetólogos, otorrinolaringólogos, psicólogos, cardiólogos y una cantidad impresionante de especialistas que anuncian su conocimiento sobre la materia que los ocupa, porqué habrían de llamarse los que trabajan y conocen de zapatos, simplemente zapateros?

Entonces aparece el zapatólogo. Me enteré de ello y vi por primera vez a uno en su puesto del jirón Lampa en el centro de Lima, hace ya varios años. Allí, en la parte ancha del jirón, antes del cruce con el jirón Cuzco (“Boulevard Cuzcó” según mi padre, cuando fue ampliado, remodelado y adornado con farolas y bancas), un local entre precario y estable, es decir uno de ésos “si me dejan me quedo” tan populares en nuestra Lima, sobre un fondo celeste ostentaba el letrero “ZAPATÓLOGO” escrito con pintura, de cara a la pista, para que lo vieran.

Siempre me gustó el ingenio de un humilde zapatero remendón (sin ser peyorativos) para elevar su título y convertirse por arte de un lenguaje desusado en un verdadero profesional, evitando las ahora antiguas “Renovadoras de calzado” que resultan ser más bien impersonales. Los zapatólogos florecen sin envidiar a los “ólogos” que pueblan la tierra y atienden en consultorios u oficinas elegantes, o que como los geólogos y arqueólogos se internan buscando los tesoros de nuestra tierra, sean estos del pasado o sirvan ser explotados en el futuro.

Pensé escribir algo sobre el hecho entonces y el tiempo fue pasando. Y ahora, pensando en qué manologar, la figura saltó de pronto y aquí esta. He buscado imágenes en Internet, pensando que era más que seguro que algún diario o revista hubiese reseñado el asunto aunque fuera como curiosidad y no encontré nada. Entonces busqué por palabras y me surgió este aviso

zapatólogo

BUSCO TRABAJO EN APARADO DE CALZADO BUENA EXPERIENCIA EN ZAPATO SPORT… TRUJILLANO RESIDENTE POR EL MOMENTO EN LIMA CEL:0449415449 O FIJO:3922156

Zona:
Lima Metropolitana
Fecha:
Martes, 7 de Agosto del 2007, 04:57:31
dentro de 2,170 entradas en Google.
Mi zapatólogo de kiosko estaba en Internet y con fecha de hace casi un año. No sólo había venido de su Trujillo natal, cuna insigne de marinera, caballitos de totora, partido del pueblo y como les decían hace mil años a las chicas de allí, “las pantorrilludas”, sino que buscaba trabajo a través de un medio ultra moderno. Globalización le dicen.
Confieso que mi reflexión se desinfló un poco, pero creo que el quid del asunto está en cómo nuestro Perú está cambiando..pero no tanto.
Recuerdo que hace muchos años, allá por el 72, gracias al “Cumpa”Donayre, yo escribía historias en el diario “Correo” e hice un par  sobre Barranco. Mi Barranco, donde  vivía entonces dessiempre.
“Barranco tiempo de amar”y “Dos historias y una más” merecieron aparecer recortadas y pegadas en la vitrina del más popular zapatero de cerca del mercado. Yo vivía, recién casado, a la espalda, en la Av. San Martín, cerca de la comisaría; llevando unos zapatos para arreglar, me dí con la sorpresa de ver mis textos allí, en un lugar visible y popular. Pregunté por el caso y el zapatero me dijo algo más o menos así: “Señor, es la primera vez que alguien escribe en un periódico algo sobre Barranco. Nadie se preocupa. Por éso lo he puesto allí”.
No pude contener mi emoción y le dije que era yo el que los había escrito, que era barranquino de toda la vida. Y entonces sucedió: me abrazó y me pidió esperar. En un instante regresó acompañado de otra persona a quien le venía contando lo sucedido. Al entrar, reconocí al Maestro Tapia, electricista de siempre de mi casa de Aytacucho 263 y luego en 28 de Julio 402. Con su camisa y pantalón de drill, tipo “comando”, sus anteojos redondos y su maletín de instrumentos, había sido una presencia tranquilizadora cuando volaban los plomos o había que hacer reparaciones para las que mi hermano no tenía tiempo y mi padre, ingeniero mecánico electricista, no haría.
Allí, en la tienda del zapatero nos encontramos y me invitaron a participar en reuniones de barranquinos viejos, para charlar. Llegaban por la tarde y se conversaba harto. Fui muy feliz allí y aprendí tanto que hoy creo que no tengo cómo agradecerles.
Olvidaba que el Maestro Tapia había sido maquinista del funicular que bajaba hasta el establecimiento de baños y que con mis amigos llenábamos de bulla en las mañanas de verano de los años cincuenta.
Ahora me doy cuenta que me reunía en el local de un Zapatólogo, con mayúscula, donde nos dábamos cita miembros de una logia (seguimos con el “logos”) de amantes de Barranco.
Así, reflexionando me doy cuenta que la globalización usa nuevos términos para viejos quehaceres y nuevas formas para hacer lo que el hombre viene haciendo desde que está sobre la tierra: comunicar.
Imagen: “Zapatería de Manolito el zapatero”, años 50 (Galería de trabajos de La Roda, Andalucía) . Sevillapedia.

K.A.O.S.


caos-en-lima.jpg

blog.pucp.edu.pe/…/398/archive/2006-11-22

El villano ataca.

La oscura organización contra la cual lucha el Super Agente 86 desde la pantalla de la memoria televisiva ataca ahora sin misericordia a esta ciudad de Lima.

De pronto la cercanía de reuniones internacionales ha hecho que nuestras autoridades alcaldiles se den cuenta de los huecos en las pistas. Y entonces a repararlas se ha dicho. Pero no se trata de tapar huecos. Hay que hacerlo todo nuevo (lo que está bien), pero a la vez (lo que está mal). Entonces  cierran la Av. Arequipa y la Petit Thouars y si le sumamos la remodelación de la  Marina, la construcción de una extraña pista para ómnibus (fantasmas hasta ahora)  por la vía Expresa con su edificación más de estaciones o paraderos, los arreglos que se tienen que hacer en el centro de la ciudad y las próximas marchas antitodo que se vienen, el  pobre ciudadano se ve apabullado, zaherido, maltratado, vejado, zarandeado, golpeado y una sarta de adjetivos más que diariamente le aumentan el stress, el mal genio y la desesperación.

Va a llegar tarde, tiene que levantarse más temprano, va a pelearse con otros ciudadanos, va a ser asaltado, despojado de su humanidad y sus derechos.

“Por parte de quién?” como diría una secretaria cuando buscamos a alguien. De parte de las autoridades alcaldiles. Esas que dan el ejemplo yéndose a Tacna para inaugurar Hospitales de la Solidaridad o eliminan las Revisiones Técnicas dejando como estúpidos a los que hicieron cola para cumplir, pagaron su plata y ahora ni siquiera pueden usar el comprobante para escribir porque está lleno de letritas impresasque no valen nada.

Sobre este tema se ha escrito, se escribe y se escribirá. Lo repiten los noticieros y lo sufrimos los que vivimos en Lima.

Ya no vivimos en la ciudad jardín, ni siquiera en Lima la horrible de SSB. Vivimos en una lima con minúscula, sin ni siquiera con la categoría de esa fruta que parece un cruce entre mandarina y limón. Nunca hasta ahora habíamos estado tan así.

Y lo peor no es que nos vengan a ver de todo el mundo y quedemos como lo que somos: unos improvisados cochinos, incapaces de organizarnos. No. Lo peor es que tenemos que vivir con ésto.

Los visitantes se irán y terminarán hablando en el resto del mundo de “those fucking peruvians” que no saben sacar la basura y desaparecerla cuando viene gente. No. Nosotros ponemos el tacho en la sala y nos ufanamos de las moscas como si fueran mascotas.

Ellos se irán y nosotros nos quedaremos.

Y si ellos regresan será para dar limosna a  niños con los mocos colgando, patrimonio de adultos que se sientan horas en una berma y los explotan. Será para perder el vuelo re regreso de un Machu Picchu al que no pudieron ir porque había huelga “en defensa del patrimonio nacional”. Será para que los asalten al salir del aeropuerto porque el taxista era “bamba” y los llevó por una “Costa Verde” donde el colector de aguas servidas recién construido duró un día porque se lo llevó el mar y esparce caca y su consiguiente perfume por la zona.

Esos visitantes que vinieron , si regresan, sabrán lo que es el verdadero turismo de aventura. La aventura corrida por su cuenta y riesgo, porque aquí nadie se hace responsable de nada.

El alcalde mayor es mudo y sonríe, inaugurando maravillosas piletas con chorros de agua que son miradas embobados por ciudadanos que vienen desde asentamientos humanos que carecen de agua. Es mudo y mantiene su popularidad esperando que las obras hablen por él. Es el alcalde que ha logrado poner patas arriba a una ciudad que ya era gris y cochinita y ahora es como ciertas personas que no se bañan porque no tienen agua,  pero se echan brillantina al pelo y dicen piropos con una boca llena de dientes cariados.

Exagero? Dése una vuelta por Lima y verá que el mudo tiene la complicidad de otros que llegaron a su sillón gracias a que los habitantes del distrito creyeron en ellos y ahora construyen monumentos, ponen carteles donde anuncian obras que nunca terminarán y cobran cupos a los ambulantes.

Esto es obra de K.A.O.S.

Lo que nos falta es un Maxwell Smart con zapatófono y todo, que nos salve de la destrucción total, disfrazada de reparacionesrevisióntécnica,viaexpresaómnibusytantaotracosaqueestáhastaelperno. Pero por favor, que el “Cono del Silencio”no lo traiga porque bastante silencio tenemos actualmente de parte de quien ya tú sabes quién…y mira cómo estamos.

Un café? : El nombre del blog


agenda.jpg

Buscando un nombre y por flojera, utilicé el mío, agregándole algo.

El nombre en realidad es MANÓLOGO. O sea un monólogo de manolo.

Ya son varios los blogs que empiezo y alimento, con diferentes temas. Algunos están iniciados para ser desarrollados como proyecto con otros participantes y allí van. Escribir ficción también me llama, pero es un blog que tengo abandonado. El otro tiene noticias de mis amigos y mías. Hay uno noticioso y variado y uno más dedicado a la publicidad.

Pero este es un blog reflexivo. Un sitio para ése monólogo interior que uno sostiene y que pocas veces exterioriza. No es un “diario”, sino una cuaderno de apuntes que recoge pensamientos propios sobre temas diversos.

Le he quitado el acento al título, porque en muchas computadoras el acento se convierte en un rombo, sobre todo si el teclado está preparado para el idioma inglés.

Entonces es man (rombo) logo. Curiosa transformación que nos da hombre (man) y conocimiento (logos – logo). O sea casi un conocimiento del hombre, si mis saberes de griego e inglés no cometen traición en este momento.

Bueno, decía que este es un punto de reflexión interior que se exterioriza a través de la escritura en un blog. Y como vivo en la ciudad, una ciudad un poco caótica como Lima, la imagen que elegí es citadina. No de Lima, ciertamente, pero por algo se empieza. De pronto hago un cambio en ella cuando encuentre una imagen más adecuada o de ésta mi ciudad.

Estoy seguro que serán muy pocos los que lean, no sólo porque casi a nadie le debe interesar lo que pienso, sino que lo que está “en onda” son las noticias espectaculares, las fotos sensacionales y el sexo desaforado. Creo que nada de éso encontraremos aquí, porque hay otros espacios y otras personas que los abordan.

Yo me sentaré en un café mirando pasar a la gente (con mi pobre vista de miope y minusválido de los ojos gracias a un infarto cerebral), con un libro para los ratos muertos y la imaginación puesta a funcionar.

“Mozo, por favor, un café descafeinado, por favor y un vaso con agua mineral helada, con gas. Gracias!.”