PEQUEÑO DESCANSO


 

Hasta el próximo jueves.

Una semana de descanso para que leer no sea aburrido.

¡Hasta entonces!descanso

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TIERRA DE NADIE


 

A mi segunda hija le robaron yendo al aeropuerto.

En una luz roja, un ladrón la distrajo, mientras el otro rompía la ventanilla del taxi que la llevaba y se metió por esta,  manoteando lo que hubiera en el piso, del asiento del pasajero donde iba ella. El ladrón se llevó su cartera que contenía entre otras cosas, su pasaporte, su pasaje aéreo a Buenos Aires, dinero y documentos. Por más que el taxista quiso alcanzarlos, huyeron contra el tráfico en un taxi que al parecer los esperaba. Quienes vieron a los asaltantes dijeron que tenían armas de fuego. Consumado el robo, con pequeños cortes en las manos y un poco más tranquila, Paloma y el amigo taxista hicieron la denuncia en la comisaría y mi hija regresó a casa, sin poder viajar; el taxista quedó sin luna en la ventanilla del pasajero, los ladrones se llevaron un botín de documentos y algo de dinero, quedó puesta la denuncia y el caso se cerró. Un robo más en nuestra Lima, felizmente sin heridas graves o alguna muerte.

“Un robo más y felizmente…” palabras que expresan resignación y brotan con verdadera indignación. ¿Qué hacer? 

La policía hace lo que puede con lo que le dan. Pocos policías, poco entrenados y escasez de recursos: una realidad que recorre peligrosamente en forma transversal todos los barrios, todas las esquinas, todas las calles.

Todo el mundo dice que la cosa va a mejorar. Que hay que darle tiempo para que lo haga.

Pero es un problema mayúsculo que involucra, desde el policía, al juez, al INPE, a las desavisadas víctimas y a muchas instancias y personajes más. Las cárceles están hacinadas y absolutamente descontroladas. Todo el sistema de seguridad en la ciudad está patas arriba. Nadie parece dar pie con bola, a nadie parece importarle mucho y la seguridad resulta ser “la quinta rueda del coche”.

¿Estamos esperando que Lima se convierta de veras en una ciudad del salvaje oeste donde todos andan armados y la justicia se hace por mano propia?  

Este es un tema que ha sido largamente tratado, muchas veces pospuesto y las soluciones que se han dado, han sido bastante más mediáticas que otra cosa.

Hay patrulleros (pocos) pero no hay gasolina y la que hay se evapora entre negociados y trampas que día a día engrosan billeteras. Así pasa con casi todo.

Lima es ahora una ciudad desguarnecida, una verdadera “tierra de nadie” donde el hampa se pasea y ejerce su “oficio” sin ningún problema.

No me gustaría estar en los zapatos del Ministro del Interior. Ni de quienes tienen responsabilidad en este asunto. La tarea es inmensa y urgente. Personas como las pequeñas Romina y la hija del Congresista Reggiardo, no pueden seguir siendo víctimas de una nefasta combinación que está destrozando la ciudad. Usted o yo podemos ser los siguientes. ¿El tema es esperar sentados?

PAN CON SANDWICH.


Muy peruano y muy popular. El “pan con sandwich” es éso: una curiosa mezcla donde hay algo apachurrado entre las dos partes de un pan.

Así veo al doctor Del Castillo. Están haciendo pan con sandwich y él es lo apachurrado del medio. Las mitades del pan son por un lado muchos miembros de su propio partido (provoca en este caso hacerle repetir las célebres palabras de César: “Tú también, Bruto?”) y por el otro sus enemigos de siempre y los coyunturales.

Y no es que defienda al llamado “tío George”, pero da la impresión que hay un cargamontón, una especie de callejón oscuro de curiosa remembranza activista. El frefrán dice que “del árbol caído todo el mundo hace leña” y aunque el arbolito Del Castillo aún no ha terminado de caer, ya se abalanzaron sobre él desde los cuatro puntos cardinales. Insisto en que no es mi intención defender a quien todo parece apuntar como si fuera una no tan “sancta” persona, pero lo divertido es ver quiénes se desmarcan. Sus propios y hoy infraternos compañeros que en muchos casos no llegan a ver la viga que adorna sus ojos. Quienes no le perdonan sus veleidades presidenciales y su presunción al decir que él no entraba en algo para perder y los que siempre estuvieron a la espera de que hubiera un muerto para roer los huesos.  Y allí, en medio de esta arrebatiña, el populorum desconcertado no sabe a quién creer: a la indignada y -al parecer-  documentada vocería de la señora denunciante, a la seria y ofendida negativa del acusado, a los oscilantes medios o a quienes parecen pescar a río revuelto.

Esto, señores, es el Perú. El héroe de ayer es el abyecto delincuente de hoy, mientras los fariseos se rasgan las vestiduras. A los fariseos, se les llamaba “sepulcros blanqueados” en clarísima alusión a su hedor disfrazado. Las viejas decían que alguien “comía caca  y eructaba pavo” para significar esas limeñísimas “apariencias”. Y nunca como ahora vemos esto que ya no es otra cosa que un sainete con figurantes en vez de actores. Se fruncen las narices y los ojos se ponen en blanco. La pregunta es si alguno de los interfectos tiraría la primera piedra, porque dicen que cuando el techo es de vidrio preferible es abstenerse de apedrearlo, porque se va a romper:  los vidrios cortan y las piedras duelen.

Vuelvo a preguntarme como en el post de ayer: nos creen estúpidos?

Me revienta que ahora todos sean hermanas clarisas y se santiguen ante lo que podría ser olor a basura. Al doctor Del Castillo le están aplicando por ambos lados una “medicina” que lo convierte en pan con sandwich. Nada lo exime de responsabilidad si la tiene. NADA y le debe caer TODO si se le comprueba la retahila de imputaciones.  Lo malo es que ninguno podría tirar la primera piedra; hasta los que callan esperando a ver si sacan alguito de su silencio tienen  parte. Porque al final de todo, sale fuera de la liza un competidor y a rey muerto, rey puesto.

ahora bien: y si todo esto no fuese sino algo mac-quiavélicamente urdido? Todo puede suceder, porque como dice el dicho: “en tiempo de guerra todo hueco es trinchera”.

S.E. u O. (salvo error u opinión).

AY ALCALDES, CUÁNTAS HORAS SE PIERDEN EN SUS NOMBRES….!


Para el ciudadano de Lima, la pérdida de horas que el caos vehicular le ocasiona, termina sumando un número astronómico.

Todo se retrasa y si uno no quiere llegar tarde, tiene que calcular en muchos casos una hora adicional.

La congestión vehicular, producida por la fiebre de reparación-construcción-destrucción de vías que la gran mayoría de alcaldes de nuestra ciudad ha contraído, convierte las calles en un verdadero desastre. En lo más parecido a los escombros que una guerra suele dejar atrás.

Se rompen pistas, se obstruyen avenidas, se recalientan motores y sulfuran ánimos. Mientras tanto, los responsables que NO SUELEN CIRCULAR por las zonas del desastre, planean reelecciones o completar los presupuestos no cumplidos con trabajos hechos a la carrera que durarán lo que demore en secarse el cemento.

Hay cierre de calles y bocinas desesperadas. Los vehículos van contra el tráfico y contra la lógica y los microbuses hacen lo que se les da la gana, matando peatones y gritando sus destinos desde la garganta de cobradores con los que evitarías cruzarte en una calle a pleno sol.

Los policías pitan o se hacen los desentendidos cuando el nudo es imposible de desatar y los ladrones hacen su agosto recorriendo las largas filas de vehículos que no avanzan sino centímetros por hora.

Ahora, para más inri, como dicen, la avenida Aviación estará cerrada hasta el próximo año, porque el tren eléctrico se construye.

Más caos, esta vez porque el gobierno (?) central ha decidido terminar el elefante blanco que tenía guardado desde su anterior actuación y hacer circular un vehículo que está envejeciendo desde hace cerca de 25 años, a pesar de que los gigantescos maceteros de acero y cemento nos recuerdan que “un fracaso más qué importa”. Pero resulta que los alcaldes son las autoridades más cercanas al ciudadano. Están ahí, elegidos por el barrio, para que solucionen problemas y no para crearlos. Sin embargo, en el Olimpo Municipal, los lamentos del público común generan silencio, respuestas balbuceantes o burla. En el Olimpo Municipal los responsables se creen impunes y cuando los pongan en evidencia estarán lejos o echarán culpas a terceros, confiando en que las comisiones que debían investigar se pierdan en la maraña burocrática, la neblina de los días o el olvido que da el aburrimiento.

Quién, es la pregunta general paga todo esto? Alguien saca la cara y es responsable? Las horas-hombre perdidas por la incuria, la desverguenza y la falta total de planeamiento, cómo se recuperan?

Todo se retrasa, el ánimo se daña y una rabia sorda está instalada en toda la ciudad. Repito lo que dije alguna vez parafraseando al romano: Hasta cuando van a abusar de nuestra paciencia? Es que nos creen estúpidos? Incumplen, hacen las cosas mal y según parece roban. El otro día comentaba que esto ya eran solamente los 40 ladrones, porque la cueva y Alí Babá habían desaparecido. La causa ha sido el robo.

LA MALETITA.


FOTO: http://almibarimposible.files.wordpress.com

Viniendo en el taxi para la universidad, me entero que el presidente de Polonia y un numeroso grupo de acompañantes, en viaje de visita a Rusia, han fallecido en un accidente de aviación. Me cuenta Enrique, el taxista, que serían más de ochenta los muertos. No sé si las cifras serán exactas pues no he verificado la noticia, pero el hecho en sí me hizo formular un comentario: “tenemos que tener la maleta lista”. Es decir, lo que todo el mundo sabe y es que hay que estar preparado para irse en cualquier momento.

Ellos murieron con las maletas hechas. Lo que nunca sabremos es si tenían preparada “esa” maleta. Porque nuestra propia maleta que contiene lo que hicimos y también muestra los vacíos de lo que dejamos de hacer, debería estar siempre lista. De lo otro, no nos llevaremos nada y decirlo es un lugar común.

Pero este accidente me ha hecho pensar nuevamente y revisar si mi maletita está lista a la fecha. Me doy cuenta que no. Entonces he decidido observar contenidos, botar etiquetas viejas y tratar de acomodar los pomitos para que cuando me vaya tenga lo necesario para el viaje definitivo: lo hecho a lo largo de estos años. Porque no tengo más y me voy a llevar únicamente nada. Mi maletita de pronto tiene aún espacio, pero sé que el tiempo nunca alcanza.

Paz en el descanso de quienes han motivado este post. Y disculpen, pero gracias por provocar en mi una reflexión importante.

MAC QUIAVELO?


Esta tarde oí en el taxi a Coqui Bruce en su segmento de radio Capital, en el cual preguntaba a los oyentes sobre si votaron o votarían de acuerdo con las encuestas y si creían que estas influenciaban en las decisiones populares de voto.

Menudearon las llamadas, incluyendo aquellas en las que el oyente se esmeraba en alabar a dicha radio y su democrática acción de abrir los micrófonos para recoger verdaderas opiniones. Y me puse a pensar al escuchar que no se creía en las encuestas y que decían que la mayoría de las encuestadoras estaban “echadas” y prácticamente vendidas a algún candidato o facción, que lo que al parecer se está consiguiendo es desacreditar a TODAS las empresas que hacen encuestas. Es decir, un efecto calculado.

Un problema “menor” actual, que a la larga deviene en desprestigio para una actividad que bien realizada sirve de mapa, de radiografía y no de oráculo como algunos quisieran que fuera. Es -de pronto- una especie de anticipo para que cuando las encuestas sean adversas, sus resultados se vean como tramposos y falsos o por lo menos dudosos. Eso se llama trabajar a largo plazo,  sacrificando hoy un alfil para salvar más tarde a la reina.

El autor de “El Príncipe”y “El Arte de la Guerra” (sí, como el libro de Sun Tzu; dedicado a Lorenzo Di Filippo Strozzi, patricio florentino,  por Nicolás Maquiavelo) se revela nuevamente como una inagotable fuente de inspiración para gobernantes. Basta leer.

TRÁNSITO: LAS IDEAS SIRVEN TANTO COMO LAS MULTAS?


Sin duda esta idea para concienciar sobre una conducción más segura me ha parecido genial. La policía de Milwaukee (EEUU), con la ayuda de la agencia Cramer-Krasselt, decidieron darle un giro a las pantallas informativas de velocidad añadiendo unos paneles con diferentes mensajes bastante llamativos e impactantes como: “Posibilidades de un accidente X% o X Días en una cama de hospital“.

Al principio pensé que una acción de este tipo podría ser incluso peligrosa y contradictoria ya que haría que el conductor perdiera la atención sobre la carretera y tuviera mayor probabilidad de tener un accidente o simplemente no se percatara de la misma, sin embargo, al ver que el límite de velocidad era de 25 millas (aprox. 40 Km/h) considero que es una velocidad más que adecuada para que la acción no pase desapercibida.

A pesar de todo, lo importante de la acción sería conocer su efectividad para comprobar si comenzó a reducirse la velocidad en estos puntos o si todo siguió tal como estaba. Yo me atrevería a decir que incluso más de uno hizo el salvaje para sacar una alta puntuación.

FUENTE: blog@ideacreativa.com.es