LILIPUT


LILIPUT

Muchas de las marcas de galletas en el mercado ofrecen desde hace mucho tiempo paquetes individuales, con cuatro, seis, ocho o diez unidades; esto es una comodidad para el consumidor que no quiere abrir un envase grande para comer un par de galletas y arriesgarse a que el resto se “enfríe”, se humedezca y eche a perder.

 

Lo que sucede es que las galletas que traen estos envases (y supongo que los de más contenido en galletas también) cada vez son más pequeñas lo que está convirtiendo en “galletitas” lo que antes no era diminuto; supongo que es lo que se llama un “signo de los tiempos” o una manera de que el consumidor pague lo mismo que “antes” pero reduciendo el tamaño del producto, o sea reduciéndole el peso.

 

El consumidor no ve una variación en el precio pero recibe un poco menos de producto y no sé si este es un fenómeno que no se advierte o es que nadie, de parte de los consumidores, quiere hablar de él…

 

No hay ningún engaño, es cierto, porque cada envase marca el peso que tiene y el número de unidades que trae, pero reto a quienes recuerden un paquete “individual” de galletas –casi de cualquier tipo- de hace unos años y lo comparen con uno del mismo tipo, actual.

Lo que ahora nos venden son paquetes liliputienses como para el consumo de los habitantes la isla inventada por J. Swift para “Los Viajes de Gulliver” (en la primera parte).

 

Sé que no le van a hacer ningún caso a esto porque “los tiempos cambian” y suena a lamento por “tiempos pasados y mejores” pero creo que poco a poco aunque las palabras hablen de grandes tamaños la realidad los empequeñece y todos tan tranquilos.

 

Imagen: http://www.featurepics.com

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LOS PASOS PERDIDOS


LOS PASOS PERDIDOS

En el local principal del congrezoo peruano existe un lugar que se llama Eel Hall de los Pasos Perdidos” y esta es la información que uno encuentra en Wikipedia:

El Hall de los Pasos Perdidos es la principal vía de acceso del palacio. Se inicia en la portada del Palacio Legislativo que da a la Plaza Bolívar y conduce hasta el hemiciclo de sesiones del Congreso y a las oficinas de la Presidencia del Congreso.

Tal y como están las cosas en el congrezoo, el nombre tal vez debería cambiarse por “El Hall de los que pierden el paso” porque su ubicación lo hace de recorrido necesario para los congrezooistas que no dan pie con bola, no quieren darlo, no saben lo que es una bola o se la llevaron a su casa en un acto de hurto esférico.

 

Allí andan los que no quieren que se metan con sus hijos, pero se entrometen con los hijos de los demás, los que defienden intereses varios como los de la tala ilegal, la minería ilegal, los de ciertas universidades privadas e intereses propios, de su propiedad de ellos que incluyen el narcotráfico por supuesto; hay uno que otro despistado que todavía cree que al congrezoo se va a legislar sin darse cuenta que está siendo un ridículo útil para sus congrezooetáneos y que les sirve de pantalla frente a unos electores que en un porcentaje extremadamente alto lamentan, deploran y maldicen el momento en el que introdujeron su voto en el ánfora de Jurado Nacional de Elecciones y quedaron con la mano impregnada de un “aroma” a mierda que parece imborrable.

 

Tal vez, en un momento de lucidez estentórea creen una comisión que se llame, por ejemplo, “De sus nombres el Cambio”, ya que hay bancadas que usan “Cambio” sin remordimientos ni pudor, que sus integrantes cambian de sitio por dame estos dólares en vez de las briznas de paja que quita la frase tradicional*, que podría ser presidida por un congrezooista charapa (o sea del lugar donde hablan al vesre, o sea de la selva) y que se encargue como urgente, primera medida, del tema de los Pasos.

 

Va a demorar y tal vez nunca vea la luz porque formar una Comisión requiere estudio, asesores, billete en cantidades y todo el mundo sabe que el congrezoo tiene en su calendario la famosísima “Calendas Griega” como su fecha favorita; pero si con el tiempo y las equivocaciones se lograra conseguir que esté reunido el número necesario de especímenes que se necesita en el momento de la votación, estoy seguro que los progenitores de la Patria escribirían “Kanvyo” y todo tendría un airecito tan japonés que de la cafetería enviarían bandejas con sushi y sashimi con teteras de té en reemplazo del café.

 

¡Y el cambio? dirán ustedes…

  • “¡Se perdió!”, será la respuesta unísona y unívoca…

 

Se perdió como se pierde el tiempo, se pierde plata, se pierden o archivan a “fondo perdido” las denuncias en el congrezoo y se pierde la paciencia con este colegiado en el Perú.

 

Imagen: http://www.freepik.es

 

 

 

DESPEÑADERO


DESPEÑADERO

No se trata de falta de esperanza sino que la realidad empuja al mundo entero a un abismo sin sentido por el despeñadero vertiginoso de los hechos que, aunque suene estratosférico para algunos, creo que es una manifestación del Mal; ese con mayúscula que se esconde entre las oscuridades de la noche, el sueño y los rincones.

 

Los atentados criminales en Sri Lanka con su saldo trágico de cientos de muertos y cientos de heridos en varias iglesias católicas, una metodista y hoteles, las guerras interminables alentadas por el dinero, el poder o por la supremacía insana de una religión sobre la otra o de nacionalismos que llevan a la muerte tras sus banderas, todo esto y más, hace que el mundo, esa esfera azul, se tiña de rojo y ruede, despeñándose, hacia una nada que está mucho más allá de toda comprensión.

 

Sólo sé que la mano del Mal empuja la esfera y sé que yo, solo, no puedo hacer nada sino prepararme para esta rodada que tal vez sea la final.

 

Imagen: http://www.radiorebelde.cu

 

 

NACIDO UN 15 DE ABRIL


MANOLO DE CERÁMICA, REGALO DE JUSTO 15.4.2019

 Hoy me he despertado con 72 años y lo primero que hice fue tocarme el brazo para ver si estaba despierto totalmente porque llegar a esta edad es algo que cuando uno es chico no solo no imagina sino que ni considera…

 

No es que los 72 marquen un hito especialísimo en materia de cumplir años (“bodas” de plata, de oro o de diamante) pero para mí –como seguramente para muchos- significa un “llegar”, que se ha logrado pasar esa marca de 365 días y una vez más hay que dar gracias por eso.

 

A veces los baches de la Vida parecen presagiar un camino escabroso un poco más allá y sin embargo los días siguen transcurriendo, podemos esquivar las piedras, pasar encima de los obstáculos y continuar andando…

 

De pronto nos encontramos con que los primeros 71 años terminaron y queda lo que en fútbol se llama “los descuentos”; que en algún momento sonará el pitazo final, acabará el partido y nosotros ni cuenta nos daremos mientras el público –mucho o poco- abandona el estadio para irse a sus casas…

 

¿Una visión fatalista de mi cumpleaños número 72?

No, porque he estado tantas veces al borde del abismo o con la posibilidad de que el derrumbe de piedras me cayera encima que –suena melodramático, pero es la verdad- que cada vez que despierto doy gracias porque lo pude hacer…

 

 

Bueno, ahora a pensar en jugar lo que queda el partido lo mejor que se pueda, tratando de anotar un gol aunque sea en el último minuto: total, el fútbol, como la Vida, es un juego donde lo que importa es jugar bien y por supuesto, meter goles.

Imagen: “Manolo” de cerámica, pintado por Justo. Obsequio por el 15.4.2019.

EL GUION


EL GUION

Salvador del Solar, neo-Primer Ministro es además de actor y director de teatro y cine, abogado, tiene una maestría en Relaciones Internacionales con especialización en comunicación y negociación intercultural, fue Ministro de Cultura y habló de su vocación de servicio participando en la política nacional.

 

En su presentación en el congrezoo para el llamado “voto de investidura” parece que como buen actor y director ha seguido disciplinadamente un guion: el “no te pelees con nadie” ha sido observado puntualmente y hemos asistido a una especie de actuación muchas veces vista que no aporta mayores novedades y que la ausencia de congresistas al acto y la confirmación (obtenida casi “raspando”) por un número inusualmente ajustado de votos produjo, como algún periodista lo mencionó, aburrimiento, por decir algo.

 

A mí me parece que el señor Primer Ministro ha perdido una oportunidad de oro de cosechar no solamente aprobación popular sino los aplausos del respetable por tocar temas que había que tocar, que se esperaba que tocara pero seguramente su especialización en “negociación intercultural” pesó más y se perdió en cifras al azar que no decían nada, en lugares comunes, en promesas ya escuchadas y que nunca han sido cumplidas.

 

Alguna cosa rescatable dijo pero en general su presentación fue soporífera y eso es lo peor que le puede pasar a un actor; es verdad que en el congrezoo están acostumbrados a dormir y solo se despiertan cuando alguien le mienta la madre a uno, si se trata de metidas de mano o acosos sexuales y el señor del Solar es muy correcto para mentar la madre así nomás, meter la mano o acosar sexualmente; pero no dijo nada que perturbara el sueño congrezooal ni que removiera conchos archivados.

 

Creo que, por el momento, hace poco honor a su nombre, porque no parece ser el Salvador que se necesita en un momento tan enredado para el Perú, que requiere firmeza para llamar pan al pan, vino al vino y ladrón al ladrón…

 

Una periodista decía que ni siquiera las radios habían alterado su programación para transmitir el evento y pienso yo que de pronto es que no había mucha esperanza en lo que fuera a decir y que no esperaban sobresaltos de parte de un tipo correcto que, a pesar de serlo, cuando era Ministro de Cultura, puso en su sitio a un obispo en Arequipa, eso sí con ingenio y sin que se le moviera un músculo de la cara.

 

De pronto no era el momento y se saldrá del libreto en algún momento para poner en su sitio a los que haya que mandar a su lugar (que empieza con “m”, pero hay que ser “polite”) y acomodar las cosas para que funcionen como debe ser…

 

Lo que pasa es que no queda tiempo y una cosa es negociar y otra ceder nomás.

 

EL “GENEROSO” SEÑOR CIPRIANI


EL GENEROSO SEÑOR CIPRIANI

Creo que esta es la primera vez que escribo directamente sobre el señor Juan Luis Cipriani, que es sacerdote católico, obispo, arzobispo y cardenal y lo hago agregándole a sus títulos el de “generoso” porque su insistencia pública (tiene tribuna semanal en una red de emisoras nacional cuyo nombre prefiero omitir) en lo del “enfoque de género”, ahora que no es sino un dignatario (r) de la iglesia es la opinión de un ciudadano más y que opine lo que opine, sus ideas serán suyas y de quienes las comparten, como el congrezooísta Galarreta (que antes pensaba distinto pero cambia de pensamiento al ritmo del cambio de su camiseta partidaria).

 

Extraigo una noticia aparecida ayer sábado:

 

6 Abr 2019 | 14:15 h

“El cardenal Juan Luis Cipriani opinó sobre temas de género, luego de que, esta semana, el Poder Judicial se pronunciara a favor de dos casos en ese contexto. El líder religioso dijo que la sociedad está enfrentando a la instancia judicial con Dios. 

“Hoy en esta semana, un juez, sin más, ha dicho Dios se equivocó. No son varón y mujer, son todo tipo de varones y todo tipo de mujeres. Y le ponen todo tipo de letreros: lesbianas, homosexuales, bisexuales, transexuales”, señaló en su programa….

 

 

Lo que dice es que opciones diferentes tienen puestos “letreros” y supongo que sus títulos también son únicamente “letreros” que nos dicen que detrás está el señor Cipriani de verdad, ese que alguna vez se refirió en forma peyorativa, despectiva, a los derechos humanos.

 

Imagen: http://www.settimananews.it

EL SOPLISTA


EL SOPLISTA

O sea, el que sopla.

Por ejemplo, un trombón se sopla, un saxo se sopla, un clarinete también, lo mismo que una flauta; se soplan los instrumentos de viento para producir sonidos que son modulados por las llaves o por los dedos: sonidos que se convierten en música.

 

Afuera hay un soplista: un chico que sopla en una quena    – que es una flauta vertical de madera hueca, de caña o de hueso, originaria de los Andes- y parece no saber nada más que soplar, porque los agujeritos que se tapan y destapan sucesivamente con los dedos para producir notas (y música), están de puro adorno.

 

Supongo que todo músico ha empezado por probar el instrumento de su elección hasta, con el tiempo, dominarlo y tal vez fuera hay un músico en ciernes, un quenista ilustre, pero que por ahora es soplista nada más; la quena suena en sus manos como una especie de pito, tocando una sola nota – siempre la misma- tanto que dan ganas y decirle que si tapa los agujeritos uno por uno, obtendrá una especie de silbido distinto cada vez, pero ese es solo un pensamiento.

 

El sonido me recuerda al afilador de cuchillos y tijeras de mi infancia que pasaba por la calle Ayacucho en Barranco, soplando para decir que estaba ahí, un caramillo o flauta de Pan –de plástico por supuesto- monótonamente, soplando nada más y pasándose por los labios el instrumento ascendiendo y descendiendo por la escala musical una y otra vez, interminablemente:

Fuuuuuiiiiiii-fuuuuaaaaa-fuuuuiiiiii-fuuuuuaaaaa-fuuuuuiiiii-fuuuuaaaa…”; claro, era monótono, pero el afilador producía varias notas, por supuesto en secuencia, pero la misma secuencia siempre: para delante y para atrás.

 

El soplista del condominio está silencioso ahora, se me ocurre que se ha ido a almorzar y que la quena la lleva y la trae porque es en el colegio donde le deben estar enseñándole a usarla, pero por lo que escucho hace varios días, sin mucho éxito.

 

Si un flautista (además de economista, pianista y otras cosas más) llegó a ser presidente de la república del Perú, no veo por qué este soplista no puede ser en un futuro, digamos, astronauta.

 

Imagen: ebay.com