LOS PISCOSOCIALES.


Raro no? Deberían ser psicosociales, pero resultan “piscosociales”.

Montesinos nos tuvo acostumbrados a las vírgenes que lloraban, las colegialas endemoniadas de la selva, la boa monstruosa que para abrirse camino derribaba árboles y dejaba lista una nueva carretera marginal. Eso y muchas cosas más.

Psicosociales; actos mediáticos inventados para distraer la atención en situaciones críticas o adormecer la vivacidad de los ciudadanos y excitar la fantasía y la avidez por noticias estrambóticas. Finalmente la realidad superó a la imaginación, como suele suceder.

Hoy asistimos a una oleada de eventos de este tipo; algunos evidentemente originados y otros reales que han sido magnificados para que el eco resuene en todas partes. En el caso de los reales, la oportunidad de utilización me parece magistral. Así como también pareciera que a quien los está necesitando, le llueve la suerte y como a la oportunidad la pintan calva…

Sin embargo también existen estos  piscosociales, tan mal planteados, que parecen producto de una tranca individual o una mona colectiva. Ya muchos se han ocupado de todo ésto. Incluso yo he escrito algo en un par de posts, pero a veces es tan evidente que no sé si nos toman por tontos o es que hay una colección de argumentistas que planean temas que quedarían bien a los Hermanos Marx, a Los Tres Chiflados o al despistado Boris Grushenko de Woody Allen.

ANTES LA BASURA SE ENTERRABA.


Hoy en el Perú la basura se recicla por lo menos en parte; es decir que se vuelve a usar aquello que es útil.

Sin embargo podemos encontrar basura en los sitios más insospechados: en ciertas “barras bravas”, por ejemplo. O en algunas agrupaciones de “trabajadores” de la construcción. Ojo que no generalizo porque así como la ciudad de Lima no está totalmente cubierta por la basura, tampoco todos los hinchas y camisetas del fútbol son lumpen delincuencial, ni todos los trabajadores (sin comillas esta vez) de la construcción son delincuentes lumpenescos.

Pero a los múltiples problemas que nuestra ciudad y el país tienen, se agregan estos dos.

Hay basura que camina en dos patas -pues sólo los seres humanos tienen pies-  y hace de las suyas en contra de ciudadanos que lo único que buscan es vivir en una atmósfera cada vez más invivible.

Basura que asesina a chicas, pinta paredes y camina en hordas por las calles (curiosamente cuidadas por la policía) bajo la excusa de ser hinchas de lo que alguna vez fue un deporte y hoy es un negocio mundial terabillonario; de la versión local por supuesto, bajetona, misérrima y patotera.

Basura que extorsiona a los constructores cobrando cupos por el “trabajo”de los llamados “chalecos”que no son otra cosa que lo más bajo de la delincuencia, disfrazados para holgazanear mientras los reales obreros de la construcción levantan ladrillo a ladrillo -literalmente-  el país y son muertos impunemente por esta morralla que no merece ni siquiera ver la luz.

Y quienes deben controlar y eliminar esto? Investigando, averiguando, conferenciando y en algunos casos canjeando impunidades por dinero, prebendas o votos. Pero de actuar efectivamente, nada.

Es tan difícil vigilar a un gremio o a grupos de hinchas?  Es que el dolor de los familiares de las víctimas, los sobreprecios, el miedo y la repulsa ciudadana no valen ni un comino?

Es que la basura ahora se pasea impune por las calles infectando lo que toca y convirtiendo a la sociedad en un estercolero?

Basura, que al parecer no tiene la redención del reciclaje.

Antes, la basura se enterraba para que su descomposición no produjera enfermedades.

“Cosas veredes Sancho” es la frase de Don Quijote que parece tener la mayor vigencia en nestro Perú.




LA INGENUIDAD


Ingenuidad, candor o creer lo que se quiere creer?

No hay otro modo de describir la recepción que tuvo en una radio principal de alcance nacional  y su rebote en diferentes medios, además de su rápida corrida por Tweeter y correo electrónico la llamada que hizo “el verdadero controlador – espía chileno”, por la cual interrumpieron al primer ministro peruano que hablaba sobre la situación con Chile.

Era, por supuesto, una patraña. Sin embargo el señor José Soto Vargas logró no sólo captar la atención, sino su momento de gloria.

Los espías no declaran, no hablan y menos envían saludos y cariños a quienes se supone son sus víctimas…por radio! Hasta en las peores novelas sobre espionaje esto no sucede.

Hoy leo en “El Comercio” una página completa explicando el caso y citando la excelente frase de Lucía Méndez: “La inmediatez es enemiga de la calidad”. Allí se alude a la también al desmentido y al rápido retiro de la información donde esta apareció. Mi antiguo profesor el Hno. Santos García S.J. decía: “Antes de decir una burrada, cállate”.

Y si este señor chileno, mitómano según parece, fuera un “elemento de distracción”? Y si su declaración rápida y sorpresiva estuviera destinada a demostrar que el tema es más bien usado por locos y bromistas y que no es serio?

Su llamada es tan evidente…

Sí, ya leí su historia de cuentos y pasadas en la página a11 de “El Comercio” hoy. He visto su foto y estoy seguro que la investigación del diario es seria. Pero hay preguntas que quedan flotando. Especialmente una que las resume a todas con sólo agregarle lo que se quiera: “Y si….?”

No sé si la ingenuidad campea o es que disimulamos. Insisto en lo que escribí en mi post “Hay humo en tus ojos” : parece que alguien cree que se puede tapar el sol con un dedo.