LO CORTÉS NO QUITA LO VALIENTE, PRESIDENTE.


ppk-saludando

Me parece que el Presidente del Perú, es un tipo verdaderamente cortés.

Y me parece también que por su cortesía le suceden cosas que después se salen de las manos porque se confunde la cortesía con debilidad.

 

Prefiero, en lo personal, tener un presidente cortés, que no es lo mismo que cortesano y que es lo suficientemente valiente para tomar por las astas al difícil toro que es gobernar el Perú a una edad en que ya muchos miran los toros desde la barrera.

 

No se trata de alabar a PPK y decir que todo lo que hace está bien porque comete errores y estos se notan, pero son “peccata minuta” al lado de otros (si podemos llamar “errores” a lo hecho adrede) que nos sumieron en desesperanza y desgracia como país.

 

Como dice el poema de César Vallejo, “Hay, hermanos, muchísimo qué hacer” y  se empieza por algo; algo a lo que no se puede pedir un final feliz súbito. Algo que de pronto significa cambiar décadas de costumbre; algo que requiere tiempo y paciencia, cuando ambas cosas faltan en el Perú.

 

El país está al borde de la silla en espera de que el gobierno haga y las esperanzas son tan grandes que pareciera quererse todo junto y de inmediato.

Es verdad que hay cosas que no pueden esperar, pero todo tiene un orden de prioridades; recordemos que no por mucho madrugar amanece más temprano, pero también que al que madruga, Dios lo ayuda.

 

 

 

 

 

 

¿PIENSA MAL Y ACERTARÁS?


DIABLO

 El tema del tratado con Francia que el presidente de la república se rehúsa a firmar luego de que fuera aprobado por el parlamento y que contempla la extradición, es un verdadero tema que suscita suspicacias.

Dicen que la mujer del César no solo debe ser honesta, sino parecerlo y lamentablemente aquí, lo menos que hay es impericia en quien conduce la política internacional del país; impericia que parece avalada por sus consejeros cercanos. Algo que por las circunstancias que lo rodean, despierta dudas.

¿Era necesario esto? ¿Qué significa la marcha atrás sobre una previa decisión? ¿Por qué en medio de cuestionamientos a la pareja presidencial hay una negativa a firmar del propio presidente en un caso donde Francia aparece por todas partes?

Nadie puede impedir que haya especulaciones. Desgraciadamente nuestro país, por endémica falta de definiciones y temor a decir lo que es, en presa de “teorías de la conspiración” de diversa índole. Los ciudadanos estamos acostumbrados a escuchar varias versiones sobre un solo tema y como son muchísimos los temas, el nuestro es un país de “bolas”. Lo malo es que a veces alguna bola acierta y chuza; ¿caen los palitroques? No necesariamente, porque sobre la marcha hay una “explicación” que es avalada por el coro de turno, que muge al unísono como rebaño.

Hacer “análisis” es un deporte nacional pero algunos practicantes llegan a la meta, acertando.

¿EL SUPER AGENTE 86?


SUPER AGENTE 86

Todo lo que está pasando, con dimes, diretes, comisiones investigadoras, declaraciones a los medios, especulaciones, negativas, afirmaciones, videos, audios y toda la parafernalia imaginable, no permiten pesar, porque cada facción jala para su lado y quien mete más bulla quiere ser ganador. O tal vez lo desea el que piensa que tiene la sartén por el mango. Como es ya costumbre, asistimos a un “cruce de espadas” donde las chambonadas, una tras otra, saltan a la vista.

Tal parece que esto lo organizara el antiguo “espía” de la TV, Maxwell Smart, tan popular en los años 60.

No creo que la democracia se merezca esto ni las otras cosas que pasan. En realidad no “pasan” y se quedan atracadas en la garganta ciudadana. ¿Por qué tenemos que actuar como republiqueta y portarnos como las patotas del fútbol, mostrando a los demás lo peor que tenemos?

Los mordiscos y patadas voladoras, llenan los medios, rivalizando con la crónica roja. Por lo pronto, lo que sí podríamos tomar como ejemplo del Super Agente 86, es el famoso “Cono del Silencio”. Por lo menos habría menos bulla.

 

A VECES MAS LLEVA ACENTO


HUMALA ESCRIBIENDO FUENTE FACEBOOK

Tener fallas al escribir, es bastante común y más ahora con los atenuantes del apuro en una realidad acelerada que parece no hacer necesarios los “detalles”, como acentos que faltan, mayúsculas que sobran y tal vez haya dudas al usar “b” o “v”.

Es tremendo comprobar que para ser presidente pareciera no necesitarse ortografía; sin embargo, en un país como el nuestro, donde la educación es un faltante inmenso, el buen ejemplo se vuelve necesario.

Gobernar no es fácil: hay que hacer buena letra y que la ortografía no sea un enemigo. Enemigos tenemos: hambre, mal servicio de salud, desnutrición, muy baja educación…  ¡Hay que luchar contra ellos ya saber que uno cumple siempre aquello que promete!

 

Fuente foto:Facebook

DECIME PEPE


PEPE MUJICA

Tener a José Mujica de presidente de la república debe ser como si tu vecino de al lado, tu compañero de carpeta o tu mejor amigo, fuera presidente.

Es un presidente de entrecasa, con zapatillas y sin complicaciones.

Seguramente muchos no concuerdan conmigo, porque “la majestad presidencial se ve vulnerada” y porque en política, los demás suelen estar en la otra orilla. Mujica no solo no es el presidente latinoamericano clásico (en realidad no me parece que exista en ninguna parte un presidente así), sino que no contento con destrozar esquemas, demuestra que le importan un carajo el boato, las plumas relucientes y las venias. Chofer de su VW escarabajo usado, se pasea descaradamente por los pasillos del poder, asustando a polillas y dejando las huellas del barro de los días.

Seguramente tiene enemigos y no es que guste a todos, especialmente a esos que opinan que en esa facha y sin corbata no puede representar a su Nación.

No sé, pero creo que si hubiera muchos Pepes y Juanes, muchos Pedros y Claras presidiendo países, el asunto sería diferente.

Dicen que es un “fenómeno mediático” y me parece que es un fenómeno a secas. Uno de esos seres que se dan cada tanto y que los uruguayos tienen mucha suerte en tenerlo.

Ser tú mismo” es un pecado, sobre todo si eres presidente, porque debes guardar las apariencias, sonreír, contestar educado y no quejarte si te duele el estómago.

Ser tú mismo” te va a hacer correr riesgos, pero valen la pena si en ti mismo, se reflejan los otros.

LA OPACA TRANSPARENCIA


 

OPACO

No cumplo las promesas que me hago a mí mismo.

Me propuse no escribir sobre cosas como esta y resulto haciéndolo porque es algo que no se puede callar o disimular mirando a otro lado.

Para el Gobierno, transparencia es el nombre de una ONG (Organización No Gubernamental) y por lo tanto no tiene nada que ver; lo dice claramente la NG (no Gubernamental), con mucha transparencia.

Vistas así las cosas (o no vistas, mejor) se hace todo lo posible para que la opacidad deje pasar solo un poquito de luz, pero no se vea nada. Nada que pueda comprometer (más) a los que ya están comprometidos y a los que los secundan y permiten.

Existe una Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública (Ley N° º 27806), que como muchas Leyes en nuestro país es lo que se llama “letra muerta”, porque importa tanto como moneda de un céntimo, falsa, para más señas.

Este juego de envite, donde se escamotea a la vista de todos la verdad, parece ser precisamente eso: un juego, diversión que busca entretener mientras “mágicamente” desaparece lo que todos tienen derecho a saber.

En el asunto están metidos de pico y patas personajes diversos, todos preocupándose por mantenerse del lado más oscuro. No quieren ser visibles, no les conviene, porque perderían con la luz su inmunidad. Que deviene hasta ahora en cómoda impunidad.

Por eso la Ley de Transparencia es ignorada y aquí mejor que nunca, “hecha la Ley, hecha la trampa”, mientras tanto las fortunas se amasan y las honras se venden, o se alquilan, porque así hay una renta segura. Mientras tanto, el grosor de la billetera significa que hay éxito y no importa la forma de engordarla. Siempre dije que el Perú era el reino del “no te preocupes hermanito, déjalo así nomás: nadie se va a dar cuenta”; entonces…  ¿para qué  es que queríamos transparencia?