¡APAGA Y VÁMONOS, MALDITA SEA!


APAGA VÁMONOS

Por más que trato de recordar la frase, no estoy seguro si fue cuando yo era chico, al “Zorro” Iglesias es sus programas de radio o a algún otro cómico radial que ácidamente comentaba “actualidades”; sea lo que sea la escuché seguido; eso es precisamente lo que provoca hacer en el Perú, pienso: apagar la luz, cerrar la puerta (contribución mía por si los ladrones…) e irse.

 

Si se pudiera hacer y dejar atrás, bajo llave y a oscuras una situación que al parecer se ha vuelto inmanejable con todo su guirigay de corrupción, corruptos, mentirosos, delincuentes, hijos de la guayaba, guayabas-padre, mercachifles, tahúres y como decía un amigo mío, recojoñogrones,   además de otros especímenes zoológicos y detritus biológicos, si se pudiera, digo, otro gallo nos cantaría en esa especie de amanecer “paísico” que tanto se quiere, pide y necesita.

 

Pero no es posible: hay que luchar con las armas que se tienen y respaldar de alguna manera a esas fuerzas del Bien que son pocas pero son y están ahí dando una batalla desigual contra las trampas y artimañas de los sinvergüenzas curtidos en situaciones mil y acostumbrados a salir ganadores, libres de polvo y paja e impolutos como recién nacidos.

 

A veces creo que esto es como la pelea bíblica de David y Goliat: la honda y la piedra humildes contra la armadura, lanza, escudo, espada y gigantismo; ojalá que la puntería de estos Davides modernos sea igual de certera y la piedra derribe al gigante que no se imaginó que podía ser muerto.

 

Ojalá que así sea y el ejército de arteros e inútiles que quiere apoderarse de todo lo que hay, huya en cobarde desbandada y se ahogue en el mar.

 

Ojalá que así sea por el bien del Perú.

Imagen: palabrasmaldichas.blogspot.com

 

 

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BASURA IRRECICLABLE


BASURA IRRECICLABLE

Los políticos peruanos, aunque alguno se salva, son como las bolsas de plástico: sirven finalmente para que llenas de basura sean a su vez basura que tarda años en desintegrarse y contamina el medio ambiente, envenenándolo y acelerando su destrucción; son como esas islas artificiales de deshechos de plástico inmutable, que flotan en el océano ahogando la vida y son finalmente como esas enfermedades incurables que únicamente la muerte puede detener.

 

No es que proponga matar a los políticos, pero como en el caso de las bolsas plásticas en algunos países, habría que prohibir su uso y reemplazarlas por otras de material no tóxico y que pueda, cumplido su ciclo de uso útil, desaparecer.

 

Sin embargo, la población peruana sigue botando su basura usando las inmediatamente prácticas pero mortales y malditas bolsas plásticas, así como también sigue eligiendo y reeligiendo a políticos-basura que nos llevan a situaciones límite como esta que vivimos; esos políticos que son irreciclables, que siguen pululando, contaminan el aire y producen el miasma fétido que nos ahoga como país.

 

Imagen: http://www.bolsec.com

ES PREFERIBLE REÍR QUE LLORAR


ES PREFERIBLE REIR

El título es el de una canción de Peret,  creador de la rumba catalana y viene a cuento con lo que está sucediendo en el Perú, mi país; una desgracia tras otra se amontonan y si antes fue el “fenómeno del Niño” el “fenómeno” ahora tiene más de un nombre: “Lava Jato” y “Lava Juez”, pero significa lo mismo: CORRUPCIÓN.

 

Sin embargo ese es el fenómeno notorio, porque lo demás ratonea por las esquinas royendo al país y a sus instituciones: se puede escuchar el ruido que hacen los dientes al ir atacándolo casi todo.

 

Por eso, tal vez, esto que es tan serio, sin dejar de serlo, provoque hacer bromas a su costa y el ingenio nacional pueda, si no salvar definitivamente, sí paliar los sufrimientos de un Perú que no se merece el brete* en el que está metido.

 

Una risa bien vale una misa y tal vez muchas misas sirvan para que Alguien nos escuche y mientras tanto… ¡sonriamos, hermanos!

 

*brete: cepo de hierro que se ponía en los pies de los condenados para impedirles huir.

VOLVER A EMPEZAR


VOLVER A EMPEZAR

Esta frase es muy usada, bastante socorrida como título de un artículo y alguna vez seguramente yo mismo la he utilizado como encabezamiento, pero ha pasado un día de las elecciones municipales (pido disculpas por el matiz localista de este texto a los que leen y no están en el Perú) y francamente con el nuevo alcalde que estrena Lima y que en la capital es su “primera vez” aunque tenga una larga historia municipal, trabajando, siendo tres veces regidor y en dos oportunidades alcalde Miraflores, el que ahora es un distrito modelo de nuestra ciudad, me siento (como quizá les suceda a muchos limeños) como volviendo a empezar; no de cero, pero sí con nuevos bríos y ese aire fresco que nos dice que la decencia volvió a la tres veces coronada villa.

 

Ganador por “atropellada”, hasta hace unas semanas tenía un magro 1% en el caótico concierto de 21 candidatos; fuera de Miraflores no era conocido y fue a raíz del debate oficial con algunos contendores que dio a conocer sus propuestas y plan de trabajo, que fueron los únicos verdaderamente sólidos, comparados con las generalidades o las inconsistencias que ofrecían los otros y le permitieron junto con su talante sereno, reflexivo y seguro, escalar posiciones ganando –calculan- 150,000 votos diarios más hasta llegar, según el conteo oficial, a un 36.30 de las preferencias electorales.

 

Es verdad que le espera una inmensa tarea para empezar a devolver a Lima su capacidad de ser una ciudad vivible, donde las cosas funcionen, donde colabore efectivamente con la seguridad ciudadana y con el ordenamiento de un tráfico vehicular que es uno de los peores del planeta; titánico el trabajo que requerirá del concurso activo de todos, como lo ha solicitado en su primera alocución pública al ser reconocido como ganador por todos sus contendores salvo por uno (que habla de “fraude” en la derrota).

 

No se ve al ganador triunfalista ni soberbio sino al hombre que tiene los dos pies puestos sobre la tierra, al hombre de familia, al que sabe que hay que luchar para conseguir algo y tiene el empuje para hacerlo; ha empezado a soplar buen viento para que nuestra barca ciudadana se mueva y avance pero no hay que confiar solamente en la vela y el impulso de Eolo, sino que hay que remar, acompasadamente, al unísono, todos juntos para que sea una buena travesía; francamente, Lima se lo merece.

 

Imagen: peru21.pe

LA ELECCIÓN


LA ELECCIÓN

No sé si aprendimos la lección y este domingo aplicaremos lo aprendido en la elección que hagamos.

 

Solamente en Lima, escoger entre una constelación de candidatos (constelación no por brillante sino por el número) ya es tarea ardua, ímproba casi, sobre todo porque entre la apatía del público elector, la “información” que han dado los candidatos más preocupados por pelearse entre ellos, echarle la culpa a otros de los males de la ciudad, decir tonterías y prometer imposibles risibles, las propuestas serias (que las hay, poquísimas, pero las hay) quedan como florecitas en el desierto del Sahara.

 

Me da vergüenza lo que veo y escucho como supongo que a una gran mayoría de habitantes de Lima y extiendo este sentimiento a todos los peruanos que asistimos a este desmoronamiento del edificio republicano de nuestro país que parece caer sobre sus cimientos como se ve en las películas cuando se destruye una construcción con cargas explosivas, ubicadas en sitios estratégicos y activadas a la vez: es decir una implosión (provocada, por supuesto); me da vergüenza, repito, el que  no se sepa o no se diga por quién se va a votar porque significa ignorancia, miedo a reconocerlo o simplemente aburrimiento desganado.

 

La sensación no es agradable y la visión de esta escena (la d la implosión bárbara, de pesadilla) tampoco, pero seguimos diciendo, mientras el cuerpo aguante, que “es lo que hay” y parece que no hacemos nada, de verdad, por cambiar las cosas.

 

Ojalá estas elecciones inicien una ruta de necesarios cambios, pero me confieso pesimista…

 

 

Imagen: gloseteye.wordpress.com

“SÍ, PERO MI REVÓLVER ES MÁS LARGO QUE EL TUYO”


LIENDO RÁZURI PERÚ21

Hace muchos años a veces compraba un libro solamente porque el título me parecía original y me atraía; solamente dos veces que me acuerde, erré totalmente: la primera era una novela de la que nunca pude leer más de seis o siete páginas (a pesar de varios intentos) y cuyo nombre olvidé a pesar de que entonces me pareció sonoro y el segundo libro llevaba por título “Sí, pero mi revólver es más largo que el tuyo”, que cuando lo abrí esperanzado en casa, resultó ser un libro de poesía bastante mala y baratona:  al parecer el autor se agotó en el título.

 

Cómo habrá sido que se me quedó el título y al buscarlo ahora en Internet para escribir este artículo, mis tratativas fueron infructuosas (a no ser que ande en la “red oculta”, que no pienso visitar); en algún momento pensé que era algo relacionado con el “Far West” y los pistoleros o dándole una vuelta a la tuerca, la referencia al tamaño del órgano sexual masculino, pensado como un arma…

 

Pero en el caso de esto que escribo y que comentó en una larga carta mi amigo Pepe, el título tiene que ver con un “arma” y su potencia y trata de un hecho que ha sido “notición”, las redes sociales se han refocilado en él y ha producido efectos que parecerían los de un ataque nuclear especialmente para uno de los involucrados, digamos que para el protagonista; hace un par de días un señor automovilista de 70 años de edad según las informaciones (seguramente con el síndrome “furiosus-per-caóticus-tráficus-limensis”), apellidado Liendo Rázuri, decidió en un acto que seguramente es ejecutado por muchos conductores los que, también seguramente, tienen igual síndrome, meterse contra el tráfico orondamente para “ganarse alguito” y “atrasar” a los demás conductores más “monses”; con lo que no contaba es que un joven conductor le increpara su acción y al responderle un poco soezmente, cuando se iba, el joven conductor se convertiría en un joven-conductor-perseguidor y lo acorralaría, hasta que él se bajó, siguió insultando y lanzó un escupitajo; no tengo muy claro lo que siguió, si él señor Liendo sacó una pistola o el joven-conductor-perseguidor convertido además en un vengador sacó la suya (un arma) que resultó ser un teléfono celular para grabar improperios y despropósitos; el señor de lijo algo así como “ahora te voy a enseñar a ser hombrecito”, rastrilló la pistola y es aquí cuando el joven-conductor-perseguidor-vengador se fue, diciéndole antes al señor que “iba a ver”.

 

Esto que parece sacado de una película de serie “b” de bajo presupuesto (a pesar de los carros “de marca”) siguió en los medios como noticia y comentarios, en las redes sociales que inflamadas se poblaron de reproducciones del video filmado y “subido” instantáneamente a Internet por el autor (desde el propio teléfono “inteligente” supongo), comentarios por miles y memes alusivos; en la televisión entrevistaron al señor Liendo que reconoció haber actuado mal (¿al meterse contra el tráfico, al insultar, al amenazar con un arma  rastrillándola? ¿Solamente una o todas las anteriores?), y   dijo que la pistola no tenía balas: ¿Perdón…? ¿Sabía eso el joven-conductor-perseguidor-vengador-amenazado? ¿El señor Liendo es de los que llevan una pistola descargada –sin balas- para amedrentar enseñándola? ¿No sabe el señor Liendo que si lo asaltan y saca la pistola (que sin balas es un pedazo de fierro inútil e incómodo) y el  atacante está armado, este disparará A MATAR sin ningún miramiento?

 

Yo sé que el tráfico caótico, el estrés, la necesidad de llegar y todo eso hacen que –especialmente los limeños- el ciudadano se convierta en un monstruo irrefrenable pero ¿no será que todos somos un poco Liendos en nuestro modo de actuar frente a los demás (nótese que uso la palabra “frente” y no la que podría ser: “con”) y nos importa un carajo todo? ¿O no será tal vez que quisiéramos secretamente ser un X man (“men” es plural, porsiaca) o una Wonder Woman (según el caso) con superpoderes increíbles o aunque sea un Super Ratón volador, fuerte y justiciero?

 

¿Qué nos pasa…?

 

Ahora todo el mundo le cae al señor Liendo Rázuri y lo “memean”, lo insultan, lo entrevistan, tal vez lo amenacen y dicen públicamente que tiene que volver a pasar por una evaluación psicológica  (no sé bien si para lo del brevete o para el permiso para portar armas): hasta donde trabaja prometen “tomar las medidas del caso”.

LIENDO RÁZURI PERÚ21

FRECUENCIA LATINA

 Ahora el señor Manuel Liendo Rázuri, de 70 años (y con una evidente experiencia de la que parece no haber aprendido ni un poquito), es tristemente célebre y diremos que él se lo buscó, por matón, por desaforado, por “barra brava”… Y no nos miraremos a nosotros mismos porque lo que hemos visto y escuchado nos exime de toda culpa, porque nos identificaremos con el joven de la película, guardando nuestro monstruo propio tras una mueca que en verdad es una sonrisa de alivio, asegurándonos que el espejo esté bien cubierto por una tela gruesa.

HANZA PERSIGUIO A LIENDO

 

Imágenes: peru21. Frecuencia latina, meme

 

AL PEOR MODO TRUMP


AL PEOR MODO TRUMP

La justicia peruana, esa con minúscula y que tiene entre sus miembros a delincuentes que hoy están en la cárcel, personajes que se agarran con uñas y dientes de su puesto porque se saben políticamente protegidos a cambio de silencios cómplices o favores dolosos ha hecho otra vez mérito para quedar al nivel de la primera grada de la escalera de acceso al palacio de Justicia (pongo aquí mayúscula, porque se trata de esa Justicia abstracta, de esa idea que se tiene de la Justicia y que poco se condice con lo que aquí tenemos) con una orden de “prisión preventiva”, ese manido, nefasto y peligroso recurso que usan ciertos fiscales y corroboran algunos jueces para darse el tiempo, que las más veces se prolonga de modo verdaderamente inmoral, de acopiar pruebas y acusar definitivamente.

 

Lo que ha hecho ahora, es lo mismo que el mundo horrorizado vio que hacía el –por llamarlo de alguna manera benigna- insólito presidente de los EEUU, Donald Trump, al separar a los niños de sus padres, porque estos tenían la condición de ilegales en el país del norte; aquí han hecho lo mismo, después de detener en el aeropuerto a una pareja de ciudadanos chilenos que volvían a su país después de pasar por un largo proceso médico para poder tener hijos.

Los acusaron de tráfico de menores porque llevaban con ellos a los mellizos que había conseguido engendrar el padre en una mujer que un poco despectivamente se le llama “vientre de alquiler” y que legalmente puso su capacidad de concebir al servicio de esta pareja; detenidos, fueron derivados cada uno a un penal (en virtud de la malhadada “prisión preventiva”), separándolos de sus hijos, niños que fueron derivados a un albergue del INABIF.

 

Una Trumpada absoluta, abyecta y vil: ni siquiera permitieron que la prueba de ADN corroborara la paternidad del ciudadano que reclamaba ser el padre;

Les importó un carajo el mínimo tema de humanidad y desde sus escritorios “aplicaron” justicia (otra vez, con minúscula); toda la ciudadanía, alertada por los medios de comunicación protestó por el inhumano atropello cometido y 15 congresistas firmaron una petición en contra de este despropósito.

 

El Defensor del Pueblo también ha elevado públicamente su voz para que esta estupidez se corrija de inmediato, logrando que se realice la prueba de ADN al padre y a los mellizos (que dicen estará lista en 24 horas); supongo que a estas alturas el joder jodicial (la “j” y la “o” aquí no están por error o casualidad), con el rabo entre las patas recula, haciendo lo que no hizo o debió hacer antes de hacerse el veloz para “mejorar la imagen de la institución” (con estos “amigos”… ¿quién necesita enemigos?).

 

Vamos de mal en peor, a pesar de las buenas intenciones de algunos y es que la corrupción y la estupidez son dos cosas muy difíciles de erradicar; finalmente y para terminar, diré lo que dicen de estas lacras: si volaran, sería siempre de noche porque taparían el sol.

 

Imagen: Reuters