“GALLINA QUE COME HUEVO… ¡AUNQUE LE QUEMEN EL PICO!”


Si se creyó que el tema peruano quedaba zanjado con la elección de Francisco Sagasti como presidente, conviene recordar el título de este pequeño artículo, porque ya empezó a manifestarse una reacción, que más que eso es la arremetida que trata de volver a un “antes” que, según las últimas encuestas, era rechazado por una mayoría aplastante de peruanos.

Hay quienes continúan negándose obstinadamente a entender el mensaje potente que la ciudadanía ha emitido en los últimos días con manifestaciones multitudinarias en todo el país y están convencidos que “tienen la sartén por el mango” e intentan –ahora- poco a poco, revertir a su favor lo que les fue desfavorable.

La sentencia del Tribunal Constitucional, creo, hay que leerla en ese sentido. Una engañosa cautela, fue manifestada en las palabras de Ernesto Blume en una entrevista a Radioprogramas del Perú, donde la radioemisora comenta:

Ernesto Blume, quien votó a favor de rechazar la ponencia de Marianella Ledesma, consideró “prudente” no definir el citado concepto porque significaría “caldear” más la situación política”.

Es decir, que el señor Blume cree que una definición del Tribunal, sería combustible a favor para azuzar las llamas del descontento, que es mejor lavarse las manos y que cualquiera crea lo que quiera.

Así vienen las cosas y esto es solamente el comienzo. Ojalá me equivoque, pero lo siento, porque como dice el refrán, “Gallina que come huevo… ¡Aunque le quemen el pico!”

Imagen: http://www.anipedia.net

NO SABER LEER


Definitivamente, los congresistas no solamente son iletrados, sino que no saben leer la calle; es decir que ni siquiera saben ver…

Las manifestaciones en todo el país (la lista de ciudades “protestantes” es larga) son un libro abierto para quien quiera verlo, porque ver no es lo mismo que mirar y se necesita inteligencia para ver.

Me da la impresión que en el aturdimiento que da el poder recientemente obtenido y la euforia que sigue a este aturdimiento, no existe nadie con la suficiente tranquilidad, para analizar lo que las calles decían y siguen diciendo, junto con las opiniones tumultuosas redes sociales.

Creo que el señor Vizcarra también debería leer las calles y no creer que las manifestaciones son a su favor, sino contra la ruptura de la institucionalidad y quienes la han roto. No es “a favor de”, sino “en contra de”, que es bien distinto y no hay que confundirse. Vizcarra es un accidente (por más culpable que sea) y lo que hay es la manifestación del hartazgo popular frente a los “políticos”.

La actuación de las fuerzas del orden, lo único que parece haber hecho es aumentar el desorden e incrementar la rabia de los manifestantes, ciudadanos que han sido agredidos de maneras no vistas hasta ahora por la policía. Digamos que esto ha sucedido porque no existía en ese momento un Ministro del Interior que diera las directivas necesarias, pero eso hace que sea directamente responsable el señor Merino, del cual el jefe de policía en funciones, recibe órdenes directas, según lo que parece haber dicho este último.

La policía actúa cumpliendo órdenes superiores y estas órdenes parece que han sido claras.

Cuando el caos reina, vuelvo a decirlo, se necesita tranquilidad e inteligencia para dominarlo y salir adelante. Justo lo que está faltando ahora.

Imagen: listas.20minutos.es

“GOLPE AVISA”


El dicho popular “Golpe avisa…” se hace realidad en esta coyuntura peruana.

El señor Merino intentó antes lo que consiguió ahora y llamó por teléfono a los jefes de las Fuerzas Armadas, sin obtener respuesta en un caso y con una respuesta negativa en otro a su intención clara de buscar apoyo.

El golpe avisó y fue una clarinada de alerta, anuncio de lo que vendría…. ¡y vino! Ahora el señor Merino es proclamado Presidente, luego de “vacar” a Vizcarra, con el apoyo de 105 congresistas, de un total de 130.

Nadie pudo decir que “no hubo aviso…

En todo el país, pese a los problemas que la pandemia trae, las manifestaciones se han hecho sentir con fuerza y al parecer van a seguir, a pesar de que la policía utiliza motocicletas para dispersar (¿embistiendo?) a los manifestantes y les dispara perdigones (sean estos de jebe, de plástico o de metal, hacen verdadero daño), además del tradicional baño de agua con el carro rompe manifestaciones…

Hay quienes están muy de acuerdo con lo sucedido y que apoyaron golpes de estado en el pasado, bajo el “razonamiento” de que “alguien tenía que arreglar esto, no importa cómo”.

Francamente no tengo en la memoria que ningún golpe de estado en el Perú, haya traído un cambio absolutamente positivo para el país.

Imagen: http://www.vecteezy.com

MI OPINIÓN


En Perú, mi país, lo que ha sucedido entre ayer y hoy, que es la vacancia presidencial votada por 105 congresistas de un total de 130, suma a la pandemia, el desastre político y económico. Hoy, consumado un golpe de estado perpetrado por el congreso, se ha colocado a Manuel Merino, impresentable presidente del congreso, como Presidente de la República. Lo han hecho para manejar el poder y que la lucha contra la corrupción quede en nada. Buscan que no haya elecciones nacionales el 2021 y que sus enjuagues y “negocios” sigan fructificando desde la inmunidad –que es impunidad– que los arropa.

Hay manifestaciones en contra en todo el país, pero los congresistas felones cuentan con la pandemia para que estas sean escasas..

NO ESTOY DE ACUERDO CON EL ASALTO AL PODER EN EL PERÚ.

ROCHABUS


De entrada, para los que desconozcan la palabra que se inventó en el Perú y dejó de usarse como tal hace mucho tiempo, diré que es el carro rompe-manifestaciones que usa la policía y echa chorros de agua a presión sobre los manifestantes para dispersarlos. Lo trajo el señor Temístocles Rocha, Ministro de Gobierno (de lo que era el Ministerio de Gobierno y Policía, hoy, Ministerio del Interior) del gobierno del general Manuel Arturo Odría.

El “Rochabus” (que llevaba pues el nombre de un personaje político, fruto del ingenioso humor nacional, tal vez fuera bautizado así por el gran humorista peruano Luis Felipe Angell – “Sofocleto”- “Rochabus” fue también un semanario satírico, evidentemente político, que costaba 2 soles) se hizo especialmente famoso por propinar el “célebre” “manguerazo”, que recibió el entonces candidato presidencial, Arq. Fernando Belaunde Terry*, al cual el Jurado Nacional de Elecciones había negado en forma mañosa su inscripción. Empapado y llevado en hombros por una multitud de manifestantes que lo apoyaba, FBT logró que se reconociera su inscripción, aunque en las elecciones inmediatas perdió, porque ya Odría había conseguido que pactara el MDP (Movimiento Democrático Pradista, después cambiado por un conveniente “Peruano”) y el hasta entonces proscrito y perseguido por el mismo Manuel A. Odría, APRA, alianza que ganó, llevando a Manuel Prado Ugarteche a la presidencia, asegurando la impunidad de Odría y la legalización del APRA

Esta es un poco la “historia” que rodea al “Rochabus” y que estoy seguro tiene otras mil anécdotas más. Es el que en Chile se llamó posteriormente “Pinochito”, porque lo usaba la policía del gobierno de Augusto Pinochet – curiosamente, un general del ejército también- y también es curioso que aquí, en el Perú se llame ahora de ese modo, aunque lo último que supe era que arrojaba agua coloreada para dispersar y teñir a los manifestantes, pero ya no sé si continúe en uso.

Sé que esto que he escrito es algo localista, porque concierne al Perú, a sus avatares y posiblemente a quienes me lean sin ser peruanos, no les interese mucho, pero el “Rochabus” es un pedacito de la historia de este país, que tan complicado políticamente anda, como siempre, con el agravante del Covid 19.

*Fernando Belaunde Terry, FBT, fue después presidente del Perú (1963– 1968) y derrocado por un golpe militar. El pueblo peruano lo reivindicó y volvió a elegirlo como presidente (1980 – 1985).

Imagen: historiaymarcas.wordpress.com