SE LE SALIÓ A URRESTI: LA VIOLENCIA ES SU CONSIGNA


SE LE SALIÓ A URRESTI

Dicen que el pez por la boca muere y el general (r) Daniel Urresti, ante el ataque cobarde de los serenos a su cargo en el municipio de Los Olivos, donde el funge de Gerente de Seguridad Ciudadana, dice que la golpiza que dieron a vendedores ambulantes, al parecer venezolanos, que hicieron  huir a pedradas a los “servidores del orden” para volver con “refuerzos”, “fue fruto de la adrenalina” y que los serenos bajo su tutela y responsabilidad, “son jóvenes que arriesgan sus vidas por 1200 soles”.

 

Tal vez en general (r) Urresti desconozca que la autoridad no puede responder agresión con agresión, precisamente porque es autoridad; quizá no sepa que la autoridad se ejerce sin prepotencia y que solamente puede invocarse una legítima defensa cuando se es amenazado en la propia vida por alguien que tiene un arma.

 

Tal vez crea que los ambulantes, además si son venezolanos, son el “enemigo” y así instruya a los serenos a su cargo

.

 

El general (r) Urresti llama “adrenalina” a la causa de la bestialidad que cometieron las huestes a su cargo que armados de varas y en número claramente superior (el video de la agresión existe) al atacar a unos ambulantes en un “operativo”; me parece que el señor ya se olvidó que la (r) significa que es retirado, que ya no es más militar y que ahora es un civil, que parecería tener en su pasado al servicio del ejército, algo que no está muy claro y es materia de un juicio por asesinato que aún no termina.

 

¿Es que al antiguo G2 le brota todavía el estar detrás de órdenes, dudosas por decir lo menos, que infringieron la ley del peor modo posible?

 

Por supuesto, son “otros” los culpables y desde su puesto de mando el general (r) ordena y supervisa sin actuar directamente y usa como justificaciones la adrenalina, el bajo sueldo y el “arriesgar” la vida…

 

¡Qué pena que su mayor logro haya sido el apodo que le puso al impresentable congresista Becerril: “IMBECERRIL” quedará para la Historia! Lamentablemente el general (r) tal vez pase a formar parte de ella como un jocoso ex militar, ex ministro del interior, ex candidato presidencial y agresor de inocentes (por interpósita persona, claro)…

 

El “Guasón” es también un personaje jocoso.

 

Imagen: Captura de pantalla de América Noticias

 

Anuncios

ARCHIVAMAMANIMIENTO: ¿CUÁNTO VALE? ¿CUÁNTO CUESTA?


ARCIVAMAMANIMIENTO

Los fujiapristas han cometido un ARCHIVAMAMANIMIENTO al decidir que el señor Mamani, congrezooista anaranjado no es lo que sancionaron antes con 120 días de suspensión; es decir que mandaron al archivo, encarpetaron, pusieron debajo de la alfombra la acusación por tocamientos indebidos, acto del señor que todos recordamos por lo sonado y desvergonzado: le manoseó el trasero a una aeromoza de nacionalidad brasilera de LATAM en el inicio de un viaje hacia Lima; la persona, sorprendida se quejó, hubo testigos del hecho y al mañoso lo bajaron del avión.

 

La víctima denunció al manolarga a la policía y luego vino un circo increíble en el que como un triste payaso el puneño dijo que la diabetes lo había descompensado y que “no se había dado cuenta”, afirmando, detrás de sus anteojos oscuros, que no estaba borracho como decían; luego el espectáculo (el del toca-culo) se trasladó al Hemicirco donde se citó a la aeromoza para hacerle preguntas vejatorias escarbando morbosamente en el hecho, y sus circunstancias acusándola de mentirosa, para deleite y solaz de los presentes.

 

El infeliz, algo después, se jactaba (visto en televisión) delante de un corro de “amiguitos”, mostrándoles lo que se  dio en llamar (lo dijo él mismo) “su mano ¡ZAS!”,  para que luego de idas, vueltas y dilaciones se le “sancionara” con 120 días de suspensión sin goce de haber. Pero ahora resulta que el vericuetero congrezooista no es culpable porque no era en un “deber de función” la comisión del hecho, que  es un delito común y la subKomisión no ve “delitos comunes”. El manoseo del trasero a la aeromoza, así lo dictamina la mayoría subnormal de la subKomisión, no ocurrió y el investigado por otros delitos presuntos, en este caso, para sus Korreligionarios es inocente por falta de pruebas.

 

 

Los congresistas Percy Alcalá (FP) Javier Velásquez (Apra), Sergio Dávila (PpK) y César Segura (FP), titular del subgrupo de trabajo, respaldaron el informe de calificación que no halló infracción constitucional en las imputaciones formuladas que corresponden, según se precisa, a un presunto delito común y no delito de función.

En contra del informe se expresaron los legisladores Marco Arana (FA), Oracio Pacori (NP) y César Vásquez (APP). Karina Beteta (FP) se abstuvo.

Fuente: peru21.pe

 

 

 

¿Cuánto vale?

El valor de conservar a Mamani, es que necesitan de su voto para intentar seguir como mayoría ahora que se desgranan como un choclo y hayan entrado ya a la Historia de la Infamia.

¿Cuánto cuesta?

Tal vez su plata les cueste, pero verdaderamente les cuesta mayor descrédito general aún y y el rechazo de la mayoría de una población que está harta de los trapicheos delictivos de quienes disfrutan una total impunidad.

 

Quid pro quo.

Ellos lo protegen / él “les sabe cosas” / él se calla / ellos lo “blindan” /  “toma que te doy” /”dame que recibo”: Una mano lava a la otra y las dos lavan la cara.

 

Fujimoristas y apristas: no sé si es que Dios los cría, pero ellos sí que se juntan.

 

Imagen: peru21.pe

 

 

CINE, CHOCOLATES, CARAMELOS…


CINE, CHOCOLATES, CARAMELOS

El chocolatero era una verdadera institución cuando íbamos al cine “Zenith” (sí, con “h”) de Barranco que tenía platea, lateral y cazuela; no recuerdo ahora si la entrada a platea era más cara o de menor precio que las de las dos laterales y sí que la cazuela era el recurso cuando estábamos “misios” y por nada queríamos perdernos la película que anunciaban: matinée y vermouth eran horarios apropiados para nosotros porque en la función de noche no se veía un solo chico…

 

No es que a la entrada no hubiera un mostradorcito-vitrina donde se exhibían chocolates, caramelos y no mucho más para acompañar la función, pero en el “Zenith” había un chocolatero…

 

El chocolatero llevaba colgada del cuello una caja-bandeja con tapa de vidrio que dejaba ver la variedad de dulces, que se levantaba para acceder a ellos, previa elección y por supuesto, pago de la golosina escogida.

 

Allí estaban las tabletas de chocolates “finos” con etiqueta azul o roja según fueran con pasas o de “pura leche”; no podían faltar los “Triángulos”, barra larga “de pura leche”  por supuesto triangular, con etiqueta roja y letras doradas o el humilde “Sublime” de leche con maní, en su envoltura baratona con letras azules; también había “toffees” (caramelos blandos), bolsitas de “Perdigones” que eran bolitas de chocolate mezclado con algo que podía ser trozos minúsculos de nuez y caramelo… ¡deliciosos! O si no, “Nougatines”, que eran pasas de uva negra bañadas en chocolate un poquito amargo (“semi bitter”, digamos) y que hacían que nos sintiéramos “suertudos” si nos tocaba un “Nougatin” de dos pasitas juntas.

Todo esto era de la marca D’Onofrio, que en el Perú significaba chocolates y en el verano… ¡helados!, que se vendían por las calles en carretillas amarillas, en verdad cajas refrigeradas que abrirse dejaban escapar “humito frío” y eran anunciadas con una corneta de sonido característico,  que el heladero, de saco blanco y kepí, soplaba; las carretillas podían ser manuales -para empujar- o triciclos que avanzaban haciendo sonar su reclamo veraniego…

 

A veces el chocolatero del cine (también con kepí) por iniciativa propia tenía “Salvavidas” (caramelos en forma de salvavidas precisamente), que venían en un paquete larguito y varios sabores; “Vrovi”, toffees delgaditos, todos unidos en una especie de bollito dentro de una envoltura de papel tipo periódico con una etiquetita roja que cerraba el paquete de forma piramidal.

 

Chicles no se vendían porque los asistentes (antiguas experiencias lo decían) podían pegar los chicles mascados (y ya sin ningún sabor) en la parte de abajo del asiento de las butacas. Si había suerte, tenía, y había plata para derrochar, podía aparecer un “Rolo” que era importado, de la marca inglesa MacIntosh, creo: chocolate relleno con cremoso toffee, que venía con cada pastilla separada  pero unida una tras otra en forma de tubo cuya envoltura era de papel con platina dorada y la cubierta exterior marrón “chocolate-oscuro” con letras rojas de borde dorado…

 

Éramos muy chicos y en esa época se podía fumar en los cines, entonces el chocolatero también ofrecía, pero “caleta” cigarrillos y los vendía… ¡impensable entonces! por unidad; claro, a nosotros no, pero de vez en cuando en la sala oscurecida con Tarzán, “el rey de los monos” en el ecran brillante, la lucecita instantánea de un fósforo que se encendía para hacerlo luego con un cigarrillo delataba la posición del chocolatero o identificaba a un fumador; el chocolatero vendía “Inca” que eran negros sin filtro –muy baratos- y para los que podían pagar más, los rubios nacionales “Country Club” o rubios importados “Chesterfield”  y si no me equivoco, todos eran sin filtro, el que vino después en los rubios importados “Kent” y “Salem”, este último, mentolado.

 

No recuerdo cuándo se prohibió fumar en los cines y quien quería hacerlo debía salir al foyer, que en el caso del “Zenith” era la entradita nomás, donde estaba la taquilla, el mostradorcito –vitrina con los dulces y afiches, promocionando las películas, en las paredes. En la pantalla, después del noticiero “UFA” y los “avances” de futuras películas, antes del film, se proyectaba un slide de vidrio pintado a mano que decía: “SE PROHIBE FUMAR EN LA SALA POR ORDEN MUNICIPAL. SI ALGUIEN LO HICIERA, SE SUSPENDERÁ LA FUNCIÓN. LA ADMINISTRACIÓN”; por supuesto los fumadores no le hacían ningún caso y de pronto lo que sucedía es que no sabían leer… Nunca se suspendió ninguna función de las que yo asistí y eso que el humo se veía si uno se fijaba en el haz de luz que iba del proyector al ecran.

 

Claro que en Barranco también estaban el “Cine Teatro Barranco” más “ficho”, donde había funciones matinales los domingos, el cine “Balta”, que tenía bancas de iglesia como asiento en la cazuela, el cine “Raymondi” y el “Paramount” que ponía seriales los domingos por la mañana y que después se modernizó totalmente, convirtiéndose en un sesentero cine “Premier”, con fachada de mármol gris.

 

Netflix puede estar destronando a los cines, pero nunca será igual la ceremonia cinemera con cola para entrar, chocolatero (el popcorn es un advenedizo que creo empezó en el cine “Roma”, bien lejos de Barranco), un olor que era mezcla de tabaco, “Kreso” líquido para desinfectar el baño y ese olor de los sueños que en blanco y negro o a colores después, poblaron nuestras tardes ociosas (en las vacaciones, por supuesto), que un sillón o la cama en casa, frente al televisor.

 

Imagen: http://www.youtube.com

 

CUPOS DE SANGRE


CUPOS DE SANGRE

Acaban de asesinar a un ingeniero civil al que amenazaron de muerte dos sujetos cuando llevaba a sus hijas al colegio. Sentó la denuncia en una comisaría.

 

Un día antes del homicidio le exigían el pago de cupos para “no molestarlo” en la obra de construcción civil en la que trabajaba.

 

Han vuelto a matar a un ciudadano, delincuentes que amparados bajo el nombre de sindicatos de la construcción lo único que construyen es su propia fortuna mal habida, mientras destruyen la vida de inocentes y pisotean la Ley burlándose de la sociedad y sintiéndose impunes porque son tolerados gracias al miedo, a la poca acción de una Justicia que muchas veces mira para otro lado, se desentiende o es abiertamente cómplice.

 

En el Perú se extorsiona tomando carreteras, cobrando cupos por operar negocios grandes o pequeños, por “mover” expedientes o papeles en la administración pública e innumerables cosas más.

 

En el Perú se extorsiona desde que a Atahualpa le pidieron un rescate que pagó y luego lo mataron; la Historia de mi país tiene momentos luminosos pero también, por desgracia, se arrastra por el fango.

 

Imagen: captura de AMÉRICA NOTICIAS

“¡QUÉ LE VAMOS A HACER…!”


QUÉ LE VAMOS 1

Para quienes no sepan lo que es un huayco o huaico, les diré que es un alud de agua, tierra y piedras generalmente producido por las lluvias y que arrasa todo a su turbulento paso, encontrando “sus caminos” en las quebradas, por donde alguna vez pasó un río (y no importa que sean muchos años que la quebrada esté seca y nadie se acuerde del río, por pequeño que fuere, que por allí discurría); hago esta aclaración porque huayco o huaico es una palabra común en el Perú, que en otros lugares como Chile, también se usa,  y se escribe a veces “guaico””.

 

En el Perú, estamos en temporada de lluvias en la zona de sierra y por lo tanto, temporada de huaycos: sucede TODOS los años por esta época y la naturaleza pareciera ensañarse cuando lo que hace es seguir su natural devenir, algo que es totalmente previsible por su reiteración; sin embargo los huaycos se convierten en desastres cuando actúan sobre los seres humanos, sus posesiones, casas, cultivos, carreteras y todo aquello que el hombre ponga en el camino que el agua busca para bajar de las alturas donde llueve con rumbo a un río o al mar.

 

No soy geólogo, pero el sentido común me dice que el “nivel del mar”, es aquél en el que la tierra seca está y hacia ese nivel “bajará” por gravedad el agua; el habitante de la sierra sabe, por experiencia ancestral, que esta es temporada de lluvias, que se producen huaycos o avenidas de agua que arrastran tierra, piedras, árboles, animales y cantidades ingentes de lodo o barro (que es la tierra mezclada con el agua) en cualquier momento; sin embargo en la costa peruana, en muchas ciudades, el habitante ignora a la naturaleza salvo cuando ya no hay remedio alguno: construye en los cauces secos de lo que un día fueron ríos, en las riberas mismas de los ríos actuales que discurren pacíficamente hacia el océano y los usan como botaderos de basura y desperdicios que se acumulan poco a poco reduciendo y obstruyendo el fluir.

QUÉ LE VAMOS 2

Es el hombre el que se pone en peligro y vive la desgracia año tras año sin aprender nada, creyendo que con sacos rellenos de tierra evitará inundaciones o que una quebrada seca es terreno seguro para levantar su vivienda e inclusive, vender tal terreno, lotizado, para que otros, incautos, desavisados o desesperados por tener un lugar propio para vivir construyan, estafándolos porque la ley dice que esa tierra es propiedad del Estado y ningún ciudadano puede apropiársela y menos venderla.

 

Todos los días vemos en la prensa escrita, en la televisión y escuchamos por la radio las tragedias que se viven en torno a esta época del año y mi memoria sobre esto va hasta una lejana infancia, registrando siempre lo mismo con desesperante previsibilidad; es tremendo, ciertamente, pero no aprendemos y repetimos los errores con regularidad pasmosa poniendo en peligro nuestras propias vidas y lo que tanto costó conseguir; hace unos pocos días escuchaba a un damnificado quejarse amargamente y decir que “esto no había ocurrido desde que yo era niño…”, pero ocurrió antes e iba a suceder de un momento a otro.

QUÉ LE VAMOS 3

La frase más común ante estas desgracias que provoca la naturaleza es “¡Qué vamos a hacer…!” como si no pudiéramos PREVENIR no construyendo en lugares que son peligrosos pues fueron cauce de río o dando el mantenimiento adecuado a los encauzamientos realizados para desviar las aguas o evitando arrojar desperdicios y basura que reducen cauces activos y los taponan; en una palabra, siendo RESPONSABLES y no dejar las cosas “al destino” o a la “buena de Dios”: hay que darle su verdadero sentido a PREOCUPARSE, que es OCUPARSE PREVIAMENTE de algo y no “resignarse”.

 

A veces pienso que vivimos y no nos importa dejar de hacerlo, es decir, morirnos.

 

Imágenes: larepublica.pe

¿PARA QUÉ TANTO SALTO SI EL SUELO ESTÁ PAREJO?


PARA QUÉ

El ex presidente Alan García trata de victimizar diciendo que es un “perseguido político” y algunos miembros de su partido, el APRA, lo apoyan en lo que dicen fue una recomendación de ellos, el asilo, ante “la información” de que sería dictada una prisión preventiva contra su persona.

 

El señor García  no es “doctor” pues que se sepa no tiene tal título académico ni como abogado (que es), ni como médico, porque para obtenerlo se necesita en primer lugar presentar una tesis, que esta sea aprobada por una Universidad reconocida oficialmente y ni lo uno ni lo otro ha sucedido que se sepa…

 

El señor García ha fatigado los oídos peruanos y extranjeros con su verbo siempre kilométrico y empleado en cuanta ocasión haya tenido, especialmente si delante había micrófonos o cámaras de televisión; su teatralidad lo llevó a protagonizar los famosos “balconazos” que durante su primer gobierno se convirtieron en recurso histriónico y buscador de aplauso popular; al parecer siempre se ha sentido en la necesidad de explicarlo abundantemente todo de modo a veces altisonante, otras paternalista o medianamente en broma; dicen que “uno es soledad, dos es compañía, tres es multitud” y para él, que siempre tiene un “compañero” al lado, la presencia de cualquier tercero significa multitud y discursea pontificando.

 

El señor García debe, en estos instantes, después que su público filial abandonó la residencia del embajador uruguayo donde lo acompañó durante toda una noche,  estar hablando para las paredes o quizá para él mismo, parado y accionando frente a un espejo porque no creo que el personal de servicio de la casa del máximo representante uruguayo en el país, lo escuche más allá de la curiosidad.

 

Lo terrible para su fantasía de persecución política, debe ser que podría salir tranquilamente a la calle, irse a tomar un cafecito, pasear por el barrio, llamar a un taxi e ir de visita sin que nadie lo detenga, porque no está incumpliendo la norma que lo obliga por dieciocho meses a permanecer en el Perú; lo que sucede, de pronto, es que para su ego el Perú es pequeño, le queda chico y él sueña con ese anchuroso mundo que se extiende allende las fronteras de esta su patria, en la que estar “no significa ningún castigo” como él mismo dijera poco antes de refugiarse subrepticiamente en la legación del hermano país; claro, no va sino a mirar por la ventana hasta que no le den el salvoconducto para irse al Jorge Chávez directo y de ahí volar al Uruguay,  porque ahora demostró el peligro de fuga que existe en su caso y que está tratando de obstruir a la Justicia…

 

Perseguido político fue Víctor Raúl Haya de la Torre y otros muchísimos apristas que como el  tío Héctor, hermano de mi madre, purgaron prisión, pidieron asilo o fueron deportados por la dictadura del general EP Manuel Arturo Odría Amoretti viviendo en el exilio; fueron perseguidos por sus ideas políticas pero no por delitos comunes: ¿qué dirían ellos ahora? ¿Se solidarizarían bajo la fase “en el dolor, hermanos”? No lo creo de un Andrés Townsend, del “cachorro” Seoane,  ni de tantos otros…

 

Los tiempos han cambiado y ahora los términos se confunden: el oportunismo con  la política y las ideas con la ambición; Cicerón en su catilinaria primera dijo “¡O tempora, o mores!” (“¡Qué tiempos, qué costumbres!”) casi como si estuviera mirando este tiempo presente desastroso nuestro.

 

El señor García se siente perseguido y cuando vuelve la cabeza y ve –como dije en un artículo anterior- que sí, lo persiguen, pero se trata de una señora que viste túnica, está vendada y lleva una balanza en la mano.

Imagen: sp.depositphotos.com

IRAS SANTAS


IRAS SANTAS

 Pruébenlo pues, imbéciles” tuiteó dios, cuyas iniciales son AGP y de esta manera desde el Olimpo (según el dios “su” ¡Oh Limpio!) bajó hasta la congregación de ciudadanos curiosos la frase, que como un trueno llegó en el pico del pajarito azul que el dios usa como celeste mensajero.

 

Supongo que en la mente del dios sonaba en el momento la canción de Joan Manuel Serrat, hispánico poeta popular, compositor y cantante que dice “Harto ya de estar harto ya me cansé…” mientras murmuraba fervoroso un: “España aparta de mí este cáliz” pensando en el verso de César Vallejo, también poeta, peruano y durante algún tiempo vecino de París, como él; o tal vez con el recuerdo aleteante del título “Tantas veces Pedro”, novela de ese  gran fabulador peruano, Bryce Rchenique, también ocasional vecino de la Ciudad Luz, que le trae a la memoria su propia queja a un Chávarry amigo, ése que se prende como garrapata al Nacional Fiscalato, “porque “para calatos, Yo”, dice en voz alta y para Sí el dios, escuchándose y moviendo la cabeza afirmativamente.

 

Está enojado el dios y descarga su ira porque una vez más un insignificante imbécil que es lerdo, alelado, inepto y bobo además de fiscal, se permite dudar de su impoluta historia y acusarlo de recibir dineros mal habidos o quizá de coimear, palabra que tuvo que buscar en Wikipedia porque en su léxico ni por asomo estaba.

 

Está molesto el dios porque –para más inri- no lo dejan volver donde su madre… patria a esconderse en sus brazos.

 

Imagen: http://www.youtube.com