MI MESA


hoy, después de mucho tiempo, estoy mirando mi mesa-escritorio.

Y digo esto porque normalmente usa las cosas, pero pocas veces se fija en ellas, mirándolas. No les da verdadera importancia, como es el caso de esta mesa-escritorio, ante la cual me siento varias veces al día.

Una mesa- escritorio que no tiene nada de extraordinario, pero que sirve de soporte a múltiples actividades, entre ellas el escribir. Tiene tres cajones laterales que están llenos de las más disímiles cosas. En el cajón de arriba guardo lo más inmediato, lo que más uso. Hay desde marcadores de fibra hasta tarjetas personales.

El segundo y tercer cajones guardan entre la variedad de cosas, cables, recuerdos y fotografías. La vejez ha hecho que el primer cajón se venza y haya que hacer maniobras para cerrarlo o abrirlo, emitiendo ruidos que no las dejan pasar desapercibidas.

La mesa-escritorio tiene encima un tocadiscos digital marca HI TECH, chino, sin lugar a dudas, un antiguo mueblecito de sobremesa que contiene siete pipas que fumé antiguamente, una caja de madera para tabaco, un cenicero de metal (para pipas, claro), así vcomo limpiadores de felpa y un limpiador multipropósito metálico. Hay gtambién una agende del año 2,010 de la Universidad Católica, papeles de colores para anotaciones, dos contenedores de lápices y lapiceros, una lámpara de pantalla de vidrio verde, tipo “Tiffany Bank”, un sello aumático con m nombre, un perforador de papeles y un par de agendas pasadas, grandes, que están de pie gracias a dos sujetadores de libros, con la figura de el gato Garfield, hechos en lata y pintados.

Completan el conjunto un clip sujeta-papeles con base de acrílico roja , una estatuita de un sabio chino, que puede ser Lao Tse un búho de cerámica, en forma de medallón y una cajita de cerámica también, con el símbolo de Aries en la tapa, hecho por una compañera de universidad de mi esposa hacen muchos años.

Aquí escribo o leo. Aquí, por las noches como y tomo desayuno por las mañanas desde que estoy recuperándome, pues el almuerzo lo tomo en familia en el comedor de la casa.

Esta mesa-escritorio es de madera y tiene un descolorido barniz de color medio rojizo, que le da personalidad.  Y claro, sin olvidar la Net Book marca Acer donde estoy escribiendo esto.

Confieso que me he acostumbrado a este mueble, por eso debe ser que no me he fijado antes de hoy, en él.

Cumple su fución y preside el escritorio, estando situado debajo de una ventana que en las mañanas de verano deja entrar el aire y el sol.

No hay mucho más que decir de la mesa-escritorio, salvo que paso varias horas del día, sentado frente a él en una silla común pero tapizada.

AL MEJOR CAZADOR SE LE VA LA PERDIZ.


Este post tecnológico nos atañe a todos. Lo interesante es que a veces la tecnología no corre pareja en sus propuestas!

Gracias a microsiervos.com

un conector tan obsoleto que es más grueso que el ordenador

Posted: 14 Oct 2009

conector-vga-wtf
Conector VGA (~ 1987) en un Vaio X de 2009

Esto es lo que sucede cuando sigues utilizando tecnologías obsoletas –como esa salida de vídeo VGA de 1987, literalmente del siglo pasado–, en tus portátiles ultrafinos, ultramodernos y ultracaros de última generación.

Se trata de un portátil Sony Vaio X de fibra de carbono y aluminio que pesa 780 gramos, en el que proporcionalmente ese conector debe ser el componente más pesado.

Hey Sony, ¿no has oído hablar del DisplayPort? ¡Hasta existen adaptadores a VGA!

(Vía Gizmodo.)