CON Ñ COMO ÑATO, ÑANDÚ, ÑORBO Y MÁS DE 300 PALABRAS…


 

YOGURT NESTLÉ ANO

 Tal vez este post debería titularse “Al mejor cazador se le va la paloma”, pero el error cometido por una transnacional de alimentos al etiquetar un producto dirigido  -supongo- al mercado peruano, donde se habla español y la “Ñ” es la decimoquinta letra del alfabeto, es bastante más que una palomita escurridiza.

 

Esto ha sido objeto de “memes” y bromas en la red, pero supongo que habrá más de uno al que no le causará mayor gracia…

 

¡La diferencia que puede hacer una tilde!

 

 

Imagen: Internet

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KE ZUERTE¡


GANASTES

La realidad supera a la ficción y nuestras peores pesadillas son un chancay de a medio* al lado de lo que sucede.

No es raro que andemos a la cola de todo y hasta la economía que caminaba en alza, se cae en nuestro país.

El vale ganador de un “raspa y gana” proviene de la cafetería de una universidad limeña. Una universidad privada, cara y que apuesta evidentemente, por dar una educación de calidad.

Que en una universidad no se sepa lo que pasa en su cafetería (aunque la tenga un concesionario) al extremo de emitir un impreso (con logotipo y todo) con un error ortográfico así, nos dice que de pronto no debe saber bien lo que sucede en aulas, cursos y etcétera.

Ganastes” es un error común cuando se habla y esta es una prueba de que se escribe como se habla: mal. El tema es peor si proviene de una universidad, aunque el autor sea un concesionario. Hay algo que se llama “control de calidad” y aquí parece que la calidad no tiene control alguno.

¿Qué hacer en un mundo donde las universidades te anuncian que “ganastes”, decimos “vistes”, “estábanos” y nos acostumbramos a hablar y a escribir destrozando el idioma y nadie nos corrige?

Este es un “tema menor”, un accidente; de repente un error.   Pero es un ejemplo de lo que está pasando y una muestra para que después no nos quejemos si se fabrican títulos en Azángaro, se miente en los CV´s, se dice haber estudiado en sitios que no existen y estamos como estamos.

Construimos nuestra propia desgracia y como dicen “no es moco de pavo”.

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*”Chancay de a medio” se refiere al precio antiguo y hoy imaginario (0.5 centavos de sol) del pan dulce llamado “chancay”.

PEQUEÑO DESCANSO


 

Hasta el próximo jueves.

Una semana de descanso para que leer no sea aburrido.

¡Hasta entonces!descanso

Escritura y estilo.


Tengo sobre mi escritorio “The Economist Style Guide”  y el  “Diccionario de atentados contra la lengua española”.

Los llevaré a la oficina para que quienes escriben los miren y no sólo satisfagan su curiosidad, sino que les saquen provecho. Me parece sensacional que alguien se entusiasme en verlos y me haga un correo al respecto.

Y digo que me parece sensacional porque en ésta época parece que el estilo, el idioma e incluso el escribir son temas pasados de moda; recuerdos de otro tiempo. La velocidad ha hecho que la mayoría seamos descuidados en una forma de comunicación que solía estar destinada a permanecer: “Lo escrito, escrito está”  decía el refrán; y hoy las prisas impiden que revisemos, hacen que usemos una ortografía “natural” donde la casa se confunde con la caza y un sobretodo es usado en lugar del sobre todo.

Es malo ésto?   Es ir abandonando las costumbres. Primero no nos lavamos las manos y éso va avanzando hasta que las personas se espantan y huyen de  nuestro “olor natural”  fruto de no bañarnos más.

El idioma, cualquier idioma, es una sistematización que permite el entendimiento de los seres que lo practican.

El idioma escrito son las convenciones que llamamos letras o símbolos y que con un entrenamiento más o menos laborioso, hacen que podamos comunicar nuestros pensamientos para que alguien que no nos oiga y nos lea, pueda entenderlos.

Larga es la historia de la escritura y muy grande la batalla del hombre por hacerse entender. Sin embargo, ahora pareciera que escribir -comunicarse- estorba. Me dirán que las abreviaturas que se usan en los correos electrónicos y en los mensajes de teléfono son una nueva manera de usar el lenguaje, abreviándolo y simplificándolo. Para qué? Para escribir más rápido y decodificar del mismo modo. A mí, en español, escribir “te kiero” es distinto a “te quiero”; debe ser porque la k  es una letra poco o nada española y endurece lo que toca….

Se me dirá que es lo moderno y que lo que sucede es que yo estoy en contra de la modernidad. No lo creo.

Desde laescritura simple y cuneiforme se avanzó y ahora parece que volvemos a la simplificación: “Yo Tarzán, tú Jane”, “toy knsado tks”.  Es difícil describir un paisaje y disfrutar  del sonido de las palabras con abreviaciones y simplificaciones que  parecen los puntos y rayas del alfabeto Morse.

Para mí es un placer escribir, leer, corregir, reescribir y dejar reposar para luego volver a leer y dar pequeños toques que son como las especias (y no especies, por favor!) a la comida. Pido disculpas porque en éste teclado nunca he sabido abrir interrogaciones o admiraciones; por éso lo hago a la manera inglesa: cerrando nada más.

Cuando leo un libro y  encuentro errores de ortografía, maldigo al corrector que debe hacer su trabajo. Si existen errores de construcción o de situación, maldigo al autor si escribe en español y al traductor si lo hace desde otro idioma. En todos los casos lo considero como una estafa del sello editorial, un robo,  porque me está dando a cambio de mi dinero, un producto fallado.


Lo más probable es que sea un solitario y en la edad de las imágenes, me aferre al texto bien escrito. Es probable pero me siento mejor haciendo un trabajo limpio y sabiendo que a quien me lea en español le será más fácil  entenderme.

TRICORTRIT!


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Trick or treat (truco o trato), junto con Halloweeeeeeen! son lo más escuchado por ciertas calles en ésta fecha a partir de las seis de la tarde. Timbrazos insistentes, niños disfrazados y entrega de dulces.

Tradición de origen celta que en países como el nuestro, es una importación más.

Veamos qué nos dice…

LA PALABRA DEL DÍA

halloween

Por fuerza de la mundialización, tradiciones heredadas de esta antiquísima fiesta de origen celta se están extendiendo tan rápidamente en los países hispanohablantes que vale la pena echar una ojeada a su origen, por más que halloween no sea una palabra de nuestro idioma.

En la Antigüedad, en Bretaña, Escocia e Irlanda, se festejaba la fiesta de Samhain el 31 de octubre, último día del año en los antiguos calendarios celtas y anglosajones. En esas ocasiones, se encendían grandes hogueras en lo alto de las colinas para ahuyentar a los malos espíritus, y se creía que las almas de los muertos visitaban sus antiguas casas, acompañadas de brujas y de espíritus.

Con la llegada del cristianismo, se estableció el primero de noviembre como Día de Todos los Santos, y el 31 de octubre pasó a llamarse en inglés All Saints’ eve (víspera del Día de Todos los Santos) o también all Hallows’ eve y, más recientemente, Hallows’ eve, de donde derivó halloween. Hallow es palabra del inglés antiguo, significa ‘santo’ o ‘sagrado’ y, como el moderno vocablo holy, proviene del germánico khailag.

Muchas de las tradiciones de halloween se convirtieron en juegos infantiles que los inmigrantes irlandeses llevaron en el siglo XIX a los Estados Unidos y, desde allí, se han extendido en las últimas décadas por el mundo hispánico.