MANO DURA O MANO BLANDA


Mano derecha abierta

En realidad, lo efectivo pero difícil de obtener es una mano justa. Uno u otro extremo resultan nocivos por exceso o lenidad y cuando se reclama “mano dura”, lo que se debería pedir es que la verdadera justicia actúe y que la ley impere. Y esta, hacerlo.

La justicia debe ser imparcial y castigar o no de acuerdo a normas que todo el mundo conoce y demostrar así que para ella no valen triquiñuelas ni trampa.

La justicia que tarda no es justicia. Si la justicia se vende y se compra es comercio. Por desgracia vemos que muchas veces la justicia se vende y ante nuestras narices se tuercen sus principios; se compra la justicia para garantizar impunidad.

El miedo, la corrupción, el amedrentamiento se han vuelto algo común; es entonces cuando la justicia no es justa sino un sainete dedicado a entretener al público, a llenar ciertas arcas y a permitir que lo que es evidentemente malo se pasee y se luzca sin ninguna vergüenza.

No es con “mano dura” sino con “mano justa” que vamos a salir de este atolladero.

¿APAGA Y VÁMONOS?


luz_interruptor

A pesar de los logros económicos, la sensación de país (y al decir país, no solo me refiero a Lima) en camino urgente a una unidad de cuidados intensivos, no parece equivocada.

Dirán que “otra vez  con la monserga”, pero nada parece que se mueve hacia lo positivo, o por lo menos a conseguir la corrección de ciertos “errores”.

Ahora resulta que un partido político quiere ventilar sus “trapitos” a la vista y paciencia de todos. No basta con lo que aquí sucede y quienes debieran ser ejemplo de cordura, muestran, como se decía antes, “el forro”.

¿Qué le queda al ciudadano común y corriente al que asaltan y roban, al que estafan y engañan, al que han traicionado y ningunean? Parece que no le queda nada, y si es que como país llega vivo a la UCI, tal vez rezar para que se mejore.

La esperanza, dicen, es lo último que se pierde y por si acaso tengo un poco de ella conmigo, guardada en una caja de fósforos. No es importante ni llama la atención; espero el poder conservarla y que no me la quiten; así, esperaré el momento preciso para irla repartiendo. Ojalá esté a tiempo.

 

CLIMA


calor

Me provoca escribir sobre el clima: es verano y hace calor aunque por las tardes, tarde, refresque un poco. No hay mucho más que decir sobre esto, pero el clima y la temperatura de los hechos que reflejan las noticias corresponden sí al verano, pero a un verano tórrido:

Asesinatosinfidelidadesgolpizasamujeresinvasióndeterrenosestafasrobosasaltos y todo lo que hace subir la temperatura del país que trata de buscar la sombrita que da alguna buena noticia. Sin embargo, por enésima vez, parece que los malos les ganan a los buenos. Parece que resulta difícil pensar en positivo, actuar en positivo… ¡soñar en positivo! El clima de realidades no es propicio y en cada uno de nosotros está el estirar la sombra y lograr que haya un clima medianamente bueno.

Se acaba la semana pero no los problemas. Lo sensato sería el terminar con ellos este fin de semana. No va a ser posible y las sonrisas y alzadas de ceja que puede provocar esta lectura son una muestra más que estamos en el “mood” de dejar hacer y pasar. Si se piensa “nada va cambiar”, nada cambia: todo seguirá igual si es que no hacemos algo. Por lo menos, este fin de semana soñemos en posibles soluciones y el lunes, revisemos la lista y apliquémoslas. Es que salir del hoyo no se logra de un salto, sino subiendo a veces con trabajo pero sin desmayar en los intentos. Lo que pasa es que nos damos por vencidos aún antes de empezar.

¿Algún sueño posible para el fin de semana? ¡Soñemos, así iremos saliendo hacia otro clima mejor: más fresco y soportable, más humano…!

CAMBIO


Cambio

“Lo único permanente es el cambio”: una verdad inmensa.

Así pues, cambio un poco este blog, despersonalizándolo en imagen y reemplazando la mía por la de Pierce.

Es un nuevo diseño, por completo, fruto de búsquedas e inconformidades internas. Yo sé que no es perfecto, pero no creo que lo sea nada. Cambiará nuevamente, seguro, dentro de algún tiempo. Mantengo la libertad de escribir y opinar: eso es lo importante. En un mundo de cambios ciertas cosas estables, las aprecio.

Ojalá que el formato no espante a los lectores y tampoco dificulte la lectura. He pensado que el cambio, vendría bien. Este es el primer post de la “época nueva”, porque recién ayer hice los cambios. Yo creo que está bien, porque al final de lo que se trata es que yo escriba y que lean ustedes.

El trabajo es de ustedes, para mí es un placer.

 

Imagen: Librerías Gandhi, México.

HACER CERA Y PABILO


3velas

Es decir hacer de algo lo que a uno se le antoje.

Precisamente lo que se ve muchas veces con respecto a la ley, el orden y lo que es correcto.

soy soltera y hago lo que quiero” lo dice claramente. Transgredir se ha vuelto un deporte y eludir las consecuencias otro. No importa la ocasión, el lugar ni la audiencia: basta con que se haga la propia voluntad.

Se ve a cada rato en la televisión, lo publican los diarios y lo que originalmente era justo se trastoca para mostrar que era una tontería porque no daba la razón al que la quería tener a toda costa.

A veces me parece que el territorio entero fuera una gran tierra de nadie donde impera esa ley de hacer cera y pabilo de lo que haya. Influencias mediante, fuerza bruta como arma y mil trapacerías para hacerlo y evitar las responsabilidades. Se atropella, se mata, se avasalla, para sonreír triunfante, proclamándose ganador por apabullamiento.

Cuando veo estas cosas, que por desgracia resulta casi siempre, pienso que los que creen en la ley y el orden deben sentirse mal. Yo, por lo menos, me siento de esa forma.

Pienso que hacen cera y pabilo de todo lo correcto sin que les pase nada. No me parece justo y entonces me doy conque la Justicia tiene también su fábrica de velas y usa cera y pabilo. Entonces… ¿qué nos queda?

 

LA EDUCACIÓN EMPIEZA POR CASA


mano

Ahora que se enciende el debate de un tema que se mantuvo en cómodo y confortable rescoldo por mucho tiempo, las llamas crecen y se percibe un verdadero incendio. ¿Todos opinan?: unos están en contra y otros a favor; a muchos de seguro no les interesa el tema porque nunca pensaron que fuera relevante.

Que la educación en el Perú es un verdadero desastre, no es novedad. Creo que no se necesitan tests como el PISA para comprobarlo, si la evidencia salta a cada instante y en cualquier rincón de nuestro país.

No se trata únicamente de la calidad de una enseñanza superior que propone el éxito económico y social como meta. No se trata tan solo de una educación básica y secundaria débil y deficiente que no logra cumplir con estándares mínimos. La raíz está en la familia. En el hogar.

La plantita nueva sin riego, sin nutrientes, sin condiciones que le sean propicias, sin una guía que oriente hacia arriba su crecimiento, hará que este se dé a ras del suelo y si no muere en el intento, su desarrollo va a ser raquítico y pasto de cuanta plaga haya.

La educación empieza en la familia, en el hogar, la casa.

Empieza con el ejemplo que se va tomando como se toma el agua. Si el agua es venenosa la planta morirá.

Aquí está la raíz y mientras el país no cuide los cimientos, nunca podrá mirar el edificio listo.

¿Qué se puede esperar de quienes aprendieron en sus casas que solo el lucro vale? ¿Qué de quienes creen que se vale por lo que se tiene y confunden valor con precio?

Si por ahí se empieza, todo lo demás irá mal y terminaremos con gente que falsea su título universitario o miente para “presentar un mejor CV”. Con quienes desprecian a los que no trampean o no son “pepes vivos”. Si fallamos en educación fracasaremos como país, aunque el PBI suba y sigamos exportando piedras.

La realidad universitaria que se quiere corregir, a lo que se oponen tenazmente los mercaderes de siempre y los nuevos, secundados por quienes tienen terror a perder influencias que signifique prebendas propias o por intonsos que repiten lo que “se dice”, es una realidad tremenda y vergonzosa.

Hay que debatir, sí. Hay que escuchar, sí. Pero es hora de actuar aunque se empiece por el eslabón final: por algo hay que empezar un proceso que tiene que llegar al núcleo familiar. Es una tarea inmensa, pero hay que ir construyendo: no se hacen tortillas si no se rompen huevos.

El Perú no puede seguir siendo esta tierra de nadie donde reina el más vivo, el que más poder tiene y donde los monos bailan al son de las monedas. El Perú somos nosotros y será lo que queramos ser.