EL JARDÍN DE LAS DELICIAS


EL JARDÍN DE LAS DELICIAS

El famoso tríptico pintado por El Bosco (Jheronymus van Aken) me viene a la mente cuando trato de escribir sobre lo que sucede en el Perú con la corrupción,  esa lacra cancerígena que hace metástasis en nuestra sociedad; en esta extraña pintura se muestran escenas y personajes monstruosos, surrealistas, oníricos, paisajes extraños y en general es una especie de resumen visual del Mal, con mayúscula, ente otras muchas interpretaciones…

 

Ya lo he dicho más de una vez y no soy el único: todo está trastocado, de cabeza, patas arriba; la corrupción flota, apesta y se ve: como la mierda misma.

 

Corrupción judicial, legislativa, política, empresarial, personal, privada, pública…: corrupción sin tregua, que anda por los rincones, bajo las alfombras, dentro de los cajones y en los archivadores, en sobres, en bolsillos, billeteras y carteras; a la sombra, en la oscuridad y a pleno sol, callada o ruidosa, en teléfonos, e-mails y en WhatsApp…

 

Corrupción que es vieja como la Historia del Perú antes de llamarse Perú, cuando los líos de Huáscar y Atahualpa aliaron a uno con los invasores en contra del otro y lo apresaron y pidieron rescate y lo pagó y lo mataron…; corrupción que se pierde en el tiempo y se muestra actual, activa y por lo que parece impune con la impunidad que consiguen el dinero y el silencio comprado, el silencio de los muertos, la desidia, el olvido (natural o provocado)…

 

¿Es esta una enfermedad anciana e inmortal?

¿Alguien podrá encontrar la cura, el antídoto, la solución para este ancestral problema?

 

Tengo muchas preguntas y ninguna respuesta; tal vez suene fatalista, pero cada salida parece tener trampa.

 

Dicen que el Perú es más grande que sus problemas, pero a mí me parece somos “poquita cosa”; nos dicen “no te preocupes, hermanito; nadie se da cuenta… Déjalo así nomás…  ¡aquí no pasa nada!”.

Anuncios

PRESENCIA DE TONY.


TONY EN LA PLAYA EN TRAJE DE BAÑO.

Si no me equivoco hay un cuento que se llama “Presencia de Inés” y recordé el título (aunque no me acuerde del autor, ni cuándo lo leí) al empezar a escribir este post, que subiré el viernes a “manologo”; estoy escuchando el Nocturno Opus 9. Número 2, de Chopin en una ejecución magistral del pianista lituano Vadim Chaimovich, que encontré en Youtube.

 

(https://www.youtube.com/watch?v=OvAQ0wdNFpM)

 

Dura 10 (diez) horas…; por supuesto que la pieza musical se repite una y otra vez, con un pequeñísimo intervalo entre cada una.

 

Puede parecer de locos o una tontería esto que hago, pero me siento como si fuera pequeño y mi madre hubiera puesto en el tocadiscos el disco de 33 rpm de funda azul celeste que tiene bandas negras, sobre las que está escrito, en inglés, con letras amarillas, lo que yo no sé leer aún…

 

 

Es que al encontrar esta versión repetida una y otra vez del tema favorito de Tony, que tocaba el piano aprendido de chica y nunca tuvimos en casa, decidí que sonara en la computadora el tiempo completo, mientras yo escribía, almorzábamos con Alicia y Paloma, lavaba la vajilla que usamos, regresaba a escribir, respondía correos y esperábamos que llegara Alicia María con la nieta Miranda para una visita que será reunión de familia.

 

Es mi manera de recordar a Tony, de tenerla presente, de que esté aquí, en mi memoria y en la música durante mucho tiempo; ahora ya sé que cada vez que coja uno de sus álbumes con fotografías de los años que ya se fueron, tomadas por mi padre, por mis tíos o por algún fotógrafo ocasional, donde hay personas que no tienen nombre para mí, porque se fue la memoria de todo, que era mi madre y se llevó con ella esos nombres que correspondían a quienes rieron, jugaron carnavales, se disfrazaron, fueron de excursión, viajaron a Tingo o estuvieron en Trujillo, vivieron en el Cusco y posaron para un lente que los perennizara…

 

Ahora escribo porque sé que tengo que hacerlo, como un pequeño homenaje de cariño con música de fondo, para esa mujer de la que aprendí tanto; que junto con mi padre me guiaron poniéndome en camino para después dejarme andar solo, asumiendo los errores y aciertos de la vida, observándome con amor mientras vivieron.

 

Podría escribir más, pero sé que no debo ser extenso, porque si alguien lee esto, lo cansaría y al fin, lo que menos quisiera es que suceda.

 

Seguiré con las cosas habituales, leeré, vendrá la hija mayor con la nieta menor; de fondo siempre estará Chopin y sentiré que Tony está aquí, acompañándonos.

¡BLOGUEROS UNIDOS JAMÁS SERÁN VENCIDOS!


06risoterapia

Esto es lo que me gusta de los blogs y sus autores, porque gracias a amigos internáuticos que viven al otro lado del charco, puedo volver a publicar sin hacerme un lío ni ser licenciado en ingeniería electrónica con especialidad en informática, cursos de redes y específicamente sobre el apartado “Blogs”…

 

Apenas conseguí publicar la entrada “Parece que hay problemas…”,  ellos (ustedes, pues) respondieron solidarizándose y dándome consejos; me decían desde que no me desesperara hasta comentarme que eran una “nulidad electrónica” y me comprendían.

 

Franizquierdo me dio la solución simple de asociar dos teclas, copiar y pegar, lo que fue confirmado de inmediato por Alejandro Montero III y otros amables blogueros más, que por la premura en escribir omito nombrar.

 

La entrada que publiqué fue la que estaba destinada a hoy mismo y no pude “subir”, o sea que probé hacerlo siguiendo el consejoblog recibido y… ¡funcionó!; como le decía a mi esposa que espectaba mis afanes: “A los setenta años, hoy, he aprendido algo nuevo y se lo debo a quienes son amigos de tecla y pantalla”…

 

Puede parecer excesivo mi entusiasmo o un poquito ridículo hacer bulla por algo que en verdadparece tan sencillo; pero lo que sucede es que pocas veces -muy pocas-  alguien tan negado para la mecánica y la electrónica, con una motora fina que es más corriente que el plomo, producto de un infarto cerebral, puede solucionar algo que es como hacer que un conector de enchufe cuadrado, entre y quepa bien en un tomacorriente de agujeros redondos y el artefacto, al otro extremo del cable, funcione a la perfección…

 

¡Gracias por preocuparse, por alentarme, por desearme buena suerte, por solidarizarse y por ayudarme! ¡Gracias por hacerme sentir que de veras tengo una familia electrónica, que no conoce de fronteras!; no importa si creen que exagero, porque en realidad mi corazón está muy alegre y agradecido.

 

MANOLO ECHEGARAY (blog “manologo”).

INTOLERANCIA


INTOLERANCIA

Fue una película de 1916, dirigida por D. W. Griffith, pero a lo largo de la Historia, la intolerancia ha ido marcando el actuar del hombre para producir las peores calamidades. La intolerancia, creo, es fruto de la ignorancia y del temor a lo desconocido. La intolerancia ha producido guerras, muerte, persecuciones. Ha hecho brotar lo que peor puede tener el ser humano.

Una cosa es estar en desacuerdo y otra es no atender razón alguna y como se dice “cerrarse a la banda”, obcecarse, poniendo por delante de todo la opinión personal, estando convencido de ser el poseedor de una verdad única.

Generalmente el intolerante extremo es un fanático y se puede ser fanático político, religioso, musical o más (no confundamos, por favor, “fan” que viene del inglés y se traduce y usa como seguidor). El fanático no admite discusiones sobre lo que piensa o dice creer. Hará todo lo que esté a su alcance para que aquello se universalice.

El intolerante es un verdadero peligro. Las sociedades en el mundo, no van hacia adelante cuando la intolerancia se entromete. Es lo que la oscuridad a la luz. Y en la oscuridad habita el peligro.

 

 

¿EL SUPER AGENTE 86?


SUPER AGENTE 86

Todo lo que está pasando, con dimes, diretes, comisiones investigadoras, declaraciones a los medios, especulaciones, negativas, afirmaciones, videos, audios y toda la parafernalia imaginable, no permiten pesar, porque cada facción jala para su lado y quien mete más bulla quiere ser ganador. O tal vez lo desea el que piensa que tiene la sartén por el mango. Como es ya costumbre, asistimos a un “cruce de espadas” donde las chambonadas, una tras otra, saltan a la vista.

Tal parece que esto lo organizara el antiguo “espía” de la TV, Maxwell Smart, tan popular en los años 60.

No creo que la democracia se merezca esto ni las otras cosas que pasan. En realidad no “pasan” y se quedan atracadas en la garganta ciudadana. ¿Por qué tenemos que actuar como republiqueta y portarnos como las patotas del fútbol, mostrando a los demás lo peor que tenemos?

Los mordiscos y patadas voladoras, llenan los medios, rivalizando con la crónica roja. Por lo pronto, lo que sí podríamos tomar como ejemplo del Super Agente 86, es el famoso “Cono del Silencio”. Por lo menos habría menos bulla.

 

ACOMODOS


ACOMODO

Acomodarse es algo que parece ser una práctica común en el ser humano. Ponemos cojines para estar más cómodos, nos aflojamos la corbata y las mujeres usan zapatos chatos.

Tratamos de ponernos en la mejor situación: ser el espermatozoide que al final fecundará al óvulo.

Esta es una etapa especial de acomodos en nuestro país. Se hace lo indecible para que el “populorum” recuerde cosas buenas; no importa si en al acomodarse uno “saca manteca” a los de los costados porque es en beneficio propio. De pronto todo el mundo es bueno, está bien peinadito y sonríe por si es que toman fotos.

Detrás quedan promesas incumplidas, ofertas olvidadas, restos innumerables de “buenas intenciones” que sirven de relleno sanitario porque el pasado apesta.

Estamos en la estación llamada borrón y cuenta nueva, en la que nada importa salvo el paquete nuevecito y brillante, lleno de ofrecimientos engañosos, de promesas que no se cumplirán  y esperanzas que van a naufragar en el mar proceloso de los días y de la realidad.

Es hora del olvido, de cambiarse la ropa que se usó y de vestir muy fresco para procurar movimientos armoniosos y fluidos. Época de perfumes, de  saludo y lisonjas que busca asegurar todo lo que vendrá será pródigo en beneficios propios.

Es tiempo de acomodos y si recién llegaste… ¡al fondo hay sitio!

LOS LEONES IMPOLUTOS


LEONES

Los leones están libres de polvo y paja. Una porque “no ha lugar” a la acusación y el otro por prescripción de sus temas.

No importan los ríos de tinta que hayan corrido por sus causas, por las contradicciones, por las idas y vueltas. No son culpables de nada, porque el tiempo pasó en un caso y no se halló falta alguna en el otro.

Ambos se acogen a un manto que aunque esté remendado  y con algún agujero indiscreto, les asegura reparar una respetabilidad que fue puesta en duda por la gente.

De nuevo y acomodarse” para bailar el vals; para seguir bailando en esta fiesta que no se acaba nunca y que ni las quejas de los vecinos, ni la presencia del serenazgo han podido acallar.

Los leones de fiesta, porque “al mejor cazador se le va la paloma” y algunos cazadores se disparan al pie.