EN LOS DESAGÜES, LAS RATAS SE ALBOROTAN


scary illustration of a rat

En estos días, los desagües de Perú están alborotados porque las ratas corren de un lado para otro, tratando de salvarse de la fumigación que amenaza extinguirlas.

 

Otras, más alejadas de las emanaciones letales, están convencidas de su supremacía y salen por algunos buzones mordiendo el aire como si fueran fieras.

 

Todas van a morir porque el humo del Bien es para estos animales veneno poderoso; el país necesita que sus alcantarillas se libren de alimañas y que estas al dar sus últimas boqueadas sepan que la Verdad sí es capaz de liquidar a la mentira porque que lo que creyeron ser refugios no son sino lugares donde agonizarán para después morir.

 

Los cadáveres luego, se han de quemar para que no quede ningún rastro, el fuego se haga cargo de sus restos y así, el país pueda vivir por fin en paz.

 

Imagen: i.stockphotos.com

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JAPÓN SIGUE PAGANDO EN EFECTIVO: EL 80% DE LAS TRANSACCIONES, EN “CASH”


JAPONESES

Dos jóvenes japonesas “purifican” sus billetes con agua sagrada para atraer la suerte (EFE)

 

Los japoneses siguen utilizando de forma mayoritaria el dinero en efectivo para realizar pagos, en contraste con el uso masivo del pago electrónico en otros países de su entorno. La cultura, la desconfianza y el envejecimiento dela población japonesa son algunas de las razones que explican este fenómeno, según informa Servimedia.

 

De acuerdo con un artículo que publica Financial Times, pese a que la imagen de Japón es la de un país de alta tecnología, es menos futurista en lo que respecta a cómo se pagan los bienes y servicios. En concreto, el dinero en efectivo sigue usándose en más del 80% de las transacciones que se realizan en Japón, mientras que, por ejemplo, en Corea el 90% de los pagos se realizan de forma electrónica y en China el 66%.

 

Grandes empresas japonesas han invertido mucho dinero en este campo, como Rakuten Pay, PayPay de SoftBank/Yahoo Japan y Line Pay de Line Corp. Asimismo, Amazon Pay ha entrado recientemente en el mercado, y grandes cadenas de tiendas de conveniencia como 7-Eleven y FamilyMart tienen sus propios sistemas de pago. Sin embargo, y a pesar del apoyo del Gobierno, ninguno de ellos ha alcanzado una masa crítica.

Resistencia al pago digital

Los principales obstáculos, según ‘Financial Times’, son la cultura y el envejecimiento de la población. Los japoneses desconfían de pagar con tarjeta de crédito en Internet y las personas mayores no están familiarizadas con los pagos digitales y prefieren el efectivo. Además, las empresas de tarjetas de crédito cobran comisiones del 4% a las tiendas, y dado que en Japón hay muchas sucursales bancarias y más de 200.000 cajeros automáticos, un cambio no es urgente.

En Corea del Sur, el 90% de los pagos se realizan de forma electrónica y en China el 66%

Las empresas, agrega el artículo, han intentado atraer a los consumidores con incentivos en efectivo. PayPay ha gastado casi 100 millones de dólares en reembolsos este año y renunció a cobrar comisiones a las tiendas pequeñas, y Amazon hace lo mismo. La agresiva política de gastos promocionales de Line Corp y el aumento de sus costes de procesar los pagos explican que sus beneficios operativos cayeran un 30% en 2018.

“Cualquier compañía que pudiera reducir la dependencia de Japón del efectivo obtendría recompensas, pero los inversores deberían evitar enamorarse de las tecnologías de pago resbaladizas. Los japoneses de a pie son más inmunes a sus encantos”, concluye ‘Financial Times’.

 

FUENTE: Tomado de “El Confidencial”

 

EL CABALLO


EL CABALLO

Puede  ser posible que un departamento de este condominio tengan un caballo, lo alojen en alguna cuadra fuera del recinto y que el dueño sea aficionado a la crianza y a las carreras de estos animales (a propósito nunca entendí porque el más popular “datero”, antiguamente, un periodiquito especializado, se llamaba “Estudie su polla”, cosa que para los hombres españoles significaría “mirársela con detenimiento”, además de que las pollas (aves) no tienen nada que ver con los caballos, salvo que se trate de las crías de los  “guardacaballos”, unos pájaros de color negro que rondan los lugares por donde los equinos andan).

 

He preferido poner punto aparte porque la digresión ha sido larga y lo más probable es que el lector se haya perdido; decía que es posible que aquí en el condominio alguien o más de uno, sea aficionado al turf y tenga ejemplares propios que compiten, pero resulta que en el segundo piso, justo encima del departamento donde vivo y sobre mi habitación, se aloja un caballo.

 

Lo digo porque el ruido que provoca con sus carreras (que deben ser cortas, porque si la habitación es como la mía, no es muy grande que digamos) o  cuando va a paso lento: “¡clop-clop-clop-clop!” es un poco insoportable,  pero de pronto, como el espacio es reducido lo que tienen arriba es un “pony”, pequeño caballito que podría acomodarse mejor; lo que pasa es que no he oído relincho alguno y –o se trata de educación- o el animal es mudo.

 

Ahora que pensándolo bien y reflexionando un poco podría tratarse de un niño que corre, juega, salta –y sí- trota; la pista puede darla algo que suena a veces al rebote de una pelota más bien dura (una bola de goma, diría) y su rodar por el piso de la habitación que queda inmediatamente encima de mi cuarto.

 

Tal vez el enigma no sea tal, no exista caballo alguno y la bulla provenga de un humano pequeño que, como está haciendo frío, no tiene permitido salir al parque, se aburre y se entretiene a costa del vecino, que soy yo.

 

Imagen: http://www.dibujoswiki.com

EL BANALIZADOR


EL BANALIZADOR

Está al alcance de casi todos el mundo y casi todo el mundo lo posee; sirve para banalizarlo todo –de ahí su nombre- porque convierte en intrascendente cualquier conversación y cualquier sentimiento.

 

Banaliza aquello que el hombre ha perfeccionado desde que apareció sobre la faz de la tierra y pudo hablar, superando a las señas; convierte en intrascendente casi cualquier comunicación en la que se use y curiosamente no solo para hablar sino para escribir.

 

Es claro que me refiero al teléfono celular, ese invento maravilloso en un principio, que fue ampliando su radio de acción hasta poder unir a dos personas desde los puntos más distantes e insospechados; su desarrollo lo ha llevado de ser un maletín algo engorroso a  empequeñecerse, multiplicando sus funciones y capacidad de modo asombroso. Hay un manido chiste que dice: “¿Qué es lo único que admite y se siente orgulloso un hombre de tener pequeño…?: ¡El teléfono celular!”.

 

Pero con todos los avances tecnológicos y habiéndose convertido casi en un miembro más del cuerpo humano, su cotidianeidad lo ha convertido en algo que si bien se hace sentir indispensable, en algo que le quita importancia a todo: un corazón reemplaza al sentimiento del amor, una carita sonriente, llorando o enojada y roja significa que se está alegre, triste o enojado; los famosos “emoticones” suplen a las emociones: los colores y la expresión mínima denotan el estado de ánimo.

 

Se ahorra tiempo para comunicar, pero un sentimiento o emoción se convierte en algo apurado, dicho al paso, por salir de un compromiso y mención aparte merecen los dibujitos con el pulgar arriba o las diferentes señas que manos y dedos graficados indican. Los famosos “likes” o “me gusta” se dispensan de un modo tan copioso y corriente, que son el equivalente a ver llover a través de una ventana.

 

Se usa el teléfono celular para decir “Me divierto bailando” y se adjunta la fotografía o el pequeño video que muestra una discoteca en plena ebullición, tomados por el mismo celular: perennizamos el instante y al mismo tiempo lo hacemos descartable con el próximo mensaje.

 

Sí, es verdad que sirve para saber dónde se está, qué hay cerca o lejos y para mil cosas más que van desde servir como linterna hasta darnos la cotización de la bolsa: un universo de posibilidades que se usan tanto como un impermeable, un día de sol radiante en la playa.

 

El banalizador ha entrado en nuestra vida, ha sido adoptado, incorporado a nosotros mismos y es elemento indispensable “para estar en contacto” con personas que ni conocemos y que se identifican con un alias o apodo pululando en las llamadas redes sociales donde intercambian opiniones, zalamerías o insultos de diferente calibre, sin discriminación ninguna y sin necesidad de que sean verdaderos.

 

Creo que casi todos conocemos o tenemos un banalizador, pero pienso que su utilidad se ve opacada por su futilidad.

 

Imagen: http://www.pinterest.com

PHDOCRACIA


REPRODUZCO ESTA MAGNÍFICA ENTRADA DE “LA LÍNEA DE FUEGO” PORQUE CREO QUE EL FENÓMENO ES UN MAL QUE ATACA A TODA NUESTRA SOCIEDAD, MÁS INTERESADA EN “CARTONES” QUE EN SABERES Y HACERES.
MANOLO.

PHDOCRACIA. Por Atawallpa Oviedo Freire*

Foto referencial de Pixabay
El correísmo introdujo en el Ecuador la meritocracia que en realidad es la titulocracia, lo que quiere decir que mientras más títulos tiene alguien es mucho mejor. Nos pasamos de un extremo al otro. La meritocracia no es titulocracia. La meritocracia está más allá de la titulocracia.

La experiencia dice que quién tiene muchos títulos no necesariamente está mejor preparado que otro que no tenga. En la historia hay muchos que han sobresalido sin título o que abandonaron en algún momento la academia.

Creer en la titulocracia es creer que el conocimiento está en los libros o en la academia, cuando la mayoría de los sabios en la historia humana no han salido precisamente de la academia. Está claro, que una cosa es la información o el conocimiento y otra la sabiduría. Y lo que este mundo necesita es precisamente sabios para hacer otro mundo posible. Y eso no forma la academia y muchos menos la academia actual.

Antes, en la época de los egipcios, griegos, incas, aztecas y las grandes culturas milenarias sí los había, quienes hacían educación de otra manera. Siendo esa la clave, el tipo de personas que forma la academia actual en todo el mundo, y lo que antes y hoy, forman los centros de autoconocimiento y de transformación personal y social.

Es por ello, que existimos padres en todo el mundo que manejamos el concepto de desescolarización, porque no queremos más hijos bibliotecas sino seres humanos creativos, críticos, integrales.

Hemos roto con la escuela convencional y abogamos por otro tipo de educación que forme seres humanos holísticos preparados para la vida. No nos interesa los títulos, a los que el capitalismo les da la importancia para medir a las personas. Nosotros valoramos totalmente diferente y se llama conciencia. Siendo eso lo que hace la diferencia entre unos y otros seres humanos y no los títulos, peor los que otorga la academia actual.

Este concepto tiene relación también con la descolonización, que implica cuestionar y replantear las bases ontológicas y epistemológicas de la escolarización, del adoctrinamiento, de la domesticación al ser humano y que se resume en el concepto de civilización, como la ruptura con la naturaleza no-humana y la decadencia de la especie humana a partir de la situación extrema que ha generado el cambio climático. ¿Es o no responsabilidad también de la academia el cambio climático? ¿En dónde y en qué se han formado los que dirigen el mundo y que nos han conducido a esta situación en la que está en peligro la sobrevivencia de la especie humana?

Entonces, el problema no está en los títulos, sino en el tipo de conocimiento que maneja un individuo y muchos conocimientos o saberes no están en la academia oficial. Lo que quiere decir que hay PhDs expertos en la civilización de la muerte. ¿Quién les ha formado? El sistema, la sociedad, su academia o es que alguien piensa que la academia no responde al sistema.

El sistema tiene su academia, donde prepara a quienes le van a servir al sistema, no prepara a personas que atenten contra este sistema, eso se aprende en los centros alternativos, alterativos y espirituales. Ahí se aprende otro tipo de producción agroecológica, de tecnologías sustentables, de economía mutual, de medicina natural, etc. Y eso justamente no esta escolarizado ni titularizado, afortunadamente, o muy poco, si no sería tomado por el sistema y lo desnaturalizaría, o simplemente lo absorbería como otro elemento para que le ayude a sostener su sistema civilizatorio verde. Entonces, lo que debería primar en la academia si quiere aplicar la meritocracia, no es la cantidad de títulos sino de aportes investigativos que ha hecho una persona. Ahí sabemos con quién estamos y qué es lo que puede hacer esa persona.

De otra parte, en la elección de nuevas autoridades que ha emprendido el CPPCS-T se ha observado también como la titulocracia se ha tomado el poder, solo una élite de personas ahora tiene acceso a instancias de poder, lo que quiere decir que el pueblo común no tiene acceso, con poquísimas excepciones. Por qué un Defensor del Pueblo tiene que ser titularizado y por qué necesariamente abogado, cuando el asunto es político y para esos existen los expertos en distintas temáticas.

Se ha reclamado que en la asamblea había gente sin títulos. Acaso los titulados son una diferencia. Algunos asambleístas tienen títulos académicos, pero ahora también tienen títulos de corruptos, de inmorales, de odiadores. El título por el título no asegura nada. Lo que quiere que el problema no es académico sino político, de las posturas políticas de los titulados y no titulados.

PhDs que sirven al poder estatuido y no a su pueblo, que no hacen procesos de transformación sino de consolidación de este mismo sistema. Ahí está la posibilidad de un mundo donde quepan otros mundos, o simplemente un mundo de élites a todo nivel, y la mayoría de PhDs están por un sistema elitista, vertical, domesticado.

El correísmo en muchos asuntos nos llevó tan solo al otro extremo, por lo que no estamos diciendo que hay que regresar a lo de antes, que también es cuestionable, sino de buscar un punto de equilibrio. Y el cual tiene que ser dentro de otro sistema, sino solo habrán nuevas formas de civilización de derecha o de izquierda como lo que hemos vivido y que reproducirán lo mismo pero de otra forma, es decir, más gatopardismo.

El pensamiento crítico para que sea tal tiene que venir desde otro paradigma al que se cuestiona y lo que hemos visto en la intelectualidad y la academia mundial es simplemente otros puntos de vista dentro del mismo paradigma.

Millones de libros, cursos, teorías, pero que solo se dan la vuelta dentro del mismo paradigma. No se interesan a otros paradigmas, cuando ellos están ahí, pues no se trata de dejar que el ego comience a inventarse o seguir experimentando nuevas locuras, tenemos la experiencia acumulada de las culturas de la humanidad y esas son las guías para profundizar. Y esas no se enseñan en la academia, a excepción de la griega que es la que se ha impuesto. Hay que estudiar la filosofía egipcia, azteca, maya, maya, tibetana, hindú, sufi, etc, para hacer pensamiento crítico y crear otro mundo.

DESPEÑADERO


DESPEÑADERO

No se trata de falta de esperanza sino que la realidad empuja al mundo entero a un abismo sin sentido por el despeñadero vertiginoso de los hechos que, aunque suene estratosférico para algunos, creo que es una manifestación del Mal; ese con mayúscula que se esconde entre las oscuridades de la noche, el sueño y los rincones.

 

Los atentados criminales en Sri Lanka con su saldo trágico de cientos de muertos y cientos de heridos en varias iglesias católicas, una metodista y hoteles, las guerras interminables alentadas por el dinero, el poder o por la supremacía insana de una religión sobre la otra o de nacionalismos que llevan a la muerte tras sus banderas, todo esto y más, hace que el mundo, esa esfera azul, se tiña de rojo y ruede, despeñándose, hacia una nada que está mucho más allá de toda comprensión.

 

Sólo sé que la mano del Mal empuja la esfera y sé que yo, solo, no puedo hacer nada sino prepararme para esta rodada que tal vez sea la final.

 

Imagen: http://www.radiorebelde.cu

 

 

¿SERÁ UN DONUT…? ¡NOOOO! ES UN AGUJERO NEGRO…


SERÁ UN DONUT

Lo que –perdonen la irreverencia- parece un donut o  una dona común y corriente, es la primera fotografía obtenida de un Agujero Negro, ese misterio cósmico del cual hay varios (innumerables, creo que no se sabe cuántos) y sobre los cuales se ha teorizado pero nunca se había tenido una constatación visual alguna.

 

Resulta que un Agujero Negro es eso: un agujero negro y supongo que se seguirá teorizando a dónde lleva (si es que lleva a algún sitio), o qué es lo que hay dentro; se dice que hay “materia oscura”, lo cual es lógico si el color es negro y que sería una especie de aspiradora que absorbe todo lo que se le pone a tiro, digamos que es un agujero o boca de succión de dimensiones híper inimaginables…

 

¿No será que las polillas cósmicas se están comiendo la frazadita estelar y que esos huequecitos luminosos que llamamos estrellas son lo que las polillitas han producido y los agujeros negros son los que las mamás y papás polillas producen con su hambre sideral…?

 

Por ahora tenemos la foto de un misterio y este tiene pinta de donut y la teoría sobre las polillas estelares resulta posible en un mundo donde tendemos a encontrar parecidos en todo.

 

Recuerdan el famoso “¿Es un pájaro…? ¿Es un avión…?  ¡Es Superman!”…?  Bueno, esto, es… ¡Un Agujero Negro!

 

Imagen: Centro de Messier 87 – Internet